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Vnzla: Nuevas batallas

La geopolítica internacional está cambiando, y la República Bolivariana de Venezuela y la Revolución Bolivariana, como vanguardia de los procesos emancipatorios y libertarios de este continente y el mundo, es objeto de los más feroces y enconados ataques. Bolívar lo dijo en alguna oportunidad y tiene razón: “No sé es libre impunemente”, y esto, el imperialismo moderno de hoy en día busca hacérnoslo pagar bien caro.

Tres importantes victorias en el ámbito internacional hemos obtenido: Dos en la OEA y una al lograr sentar a Kerry y establecer ciertos niveles de diálogo con los gringos. Impecable y brillante la actuación de nuestra Canciller, Delcy Rodríguez Gómez, digna hija de Jorge Rodríguez, fundador de la Liga Socialista, y del Comandante Chávez, y bajo la guía y estrategia de nuestro Presidente Obrero y chavista, Nicolás Maduro.

Sin embargo, no me confió, pues los gringos son campeones del doble discurso y de incumplir su palabra. En uno de mis últimos artículos expresé, que más bien algunos creemos que la derecha nacional e internacional está en una fase de replantearse las estrategias, y creo que no estoy errado en ello. Una de las cosas que ha caracterizado la gestión de Obama en sus casi ocho años al frente de los destinos del país que maneja el complejo tecnológico y militar más formidable sobre la faz de la tierra, ha sido la del “smart power”, de no atacar de frente, sino por debajo, de ir socavando y minando a los países que no se pliegan a sus intereses hegemónicos, para luego dar el zarpazo.

No sólo Venezuela tuvo esos importantes triunfos, sino que además, en este mes de junio, le corresponde ejercer la Presidencia pro témpore de la UNASUR. Esto solo es posible gracias a la política internacional diseñada por el entonces Presidente Hugo Chávez y ejecutada por el entonces canciller, el autobusero Nicolás Maduro. Lo de autobusero lo expresó con admiración, respeto y orgullo, no con ánimos peyorativos. Sin duda, los bloques de integración, que son obra de estos dos grandes hombres, han dado resultado.

Pero, como ya lo expresaba párrafos más arriba, ya el imperio despunta una nueva estrategia de agresión contra la Patria de Bolívar y Chávez. Y en estas líneas encontraremos esas razones, y nos permitiremos formular algunas necesarias advertencias.

En el venidero mes de julio, a nuestra República Bolivariana de Venezuela le corresponderá ejercer también, y por un semestre, la Presidencia pro tempore del Mercosur. Nuestra hermana Uruguay debe entregarnos dicha presidencia, y esto le daría un realce aún más importante, y constituiría otro nuevo triunfo de nuestra política exterior.

Sin embargo, desde ya se activaron los francotiradores desde el exterior para torpedear este traspaso de mando. De acuerdo a informaciones aparecidas a comienzos de este mes por parte de la agencia EFE, ya hubo un choque entre representantes gubernamentales de Paraguay y Venezuela, que impidieron llegar a un acuerdo respecto al traspaso de la presidencia pro tempore del Mercosur a Venezuela.

En dicho choque, tuvo como protagonista al Ministro del Interior del Paraguay, Francisco José de Vargas, y el viceministro de Justicia, Ever Ruiz Martínez, y por parte de nuestra República Bolivariana de Venezuela, de nuestro viceministro de prevención y seguridad ciudadana, General Manuel Pérez Urdaneta.

Esto se escenificó en el marco de la conclusión de la XXXVIII reunión de Ministros del Interior y Seguridad y XLIV Reunión de Ministros de Justicia del Mercosur y Estados Asociados, en donde se trataría el traspaso de la presidencia pro tempore como una “fórmula en el que uno se despide y el otro asume”, esto de acuerdo a las declaraciones de la Ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, al término de dos reuniones con jerarcas de esos ramos del Mercosur y Estados Asociados que se celebró en la capital uruguaya.

“Intentamos llegar a un acuerdo, llegar a un consenso, pero las discusiones estaban un poco duras y no lo logramos”, indicó Bullrich.

Paraguay asume la labor lacaya de mal poner a nuestro país en este bloque regional de integración, pues como diríamos coloquialmente “están picaos”, puesto que en el marco del Golpe Parlamentario que se hizo en dicho país en el año 2012 y que derrocó al entonces Presidente de ese país. Fernando Lugo, y gracias a Hugo Chávez, a dicho país se le aplicó la cláusula democrática del Mercosur y fue excluido de dicho bloque, hasta que se celebraron elecciones y ese país “retomó” el camino democrático. Ahora Paraguay, no sólo por devolvernos la moneda, sino en el marco de la estrategia imperial gringa, pretende que dicha cláusula democrática sea aplicada en Venezuela, por supuestamente “estar roto” el orden constitucional en nuestro país.

De hecho, la correlación de fuerzas en dicho bloque estaríamos casi en minoría, puesto que allí votarían en contra nuestra, Argentina, Brasil y Paraguay, y en duda la posición de Uruguay, al que lo hemos notado en posiciones ambiguas últimamente, en el caso de Venezuela.

Y en esto no estoy mencionando a países asociados como Ecuador, Bolivia o Guyana, quienes por no ser aún miembros plenos, sino asociados, no tienen derecho a votar en estas sesiones, aún cuando si tienen derecho a voz.

Aunque un elemento que pudiera favorecernos en esta nueva intentona de los lacayos imperiales por tratar de mal poner a nuestro país, y de “hacerle la cama” a los gringos para su tan ansiada intervención en nuestro país, es que el gobierno neoliberal argentino de Macri está más pendiente de entrar en la denominada “Alianza del Pacífico” que fortalecer el Mercosur. Sin embargo, como ellos no se gobiernan, no podemos confiarnos.

Es bueno aclararles a esos países que en Venezuela no ha habido ruptura del orden constitucional en Venezuela. La única vez que hubo una ruptura de ese orden constitucional fue el 11 de abril de 2002, y ningún país activó ni la Carta Interamericana ni ningún tipo de mecanismos para condenar el Golpe de Estado, ni el paro-sabotaje petrolero en contra del Comandante Hugo Chávez.

En Venezuela están garantizados todos los mecanismos de participación política y ciudadana, siempre y cuando cumplan con los extremos de ley como lo establece nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

La derecha venezolana actúo con premeditación y alevosía, para interponer una solicitud de referendo revocatorio a destiempo, busca deslegitimar los poderes públicos y las instituciones democráticas venezolanas, para justificar salidas fuera del marco constitucional, bien sea a través de una explosión social que conlleve a un Golpe de Estado, o bien a través de una intervención militar extranjera en esta Patria de Bolívar y Hugo Chávez.

También se ha confirmado que en muchas de las planillas aparecen como firmantes personas fallecidas, niños, niñas y adolescentes, personas que no aparecen en los registros del CNE, militares en situación de actividad, y un sinfín de irregularidades, que de por sí vician todo el procedimiento para activar la figura del revocatorio en nuestro país.

Ojalá que en Paraguay, en su ordenamiento jurídico, tuvieran una figura como la del referendo revocatorio. ¿O es que ellos olvidan que su modelo aún es de democracia representativa? La democracia venezolana superó ese concepto, y nuestra democracia es participativa y protagónica. Como diríamos en nuestro país: “Quien tiene buena voz, no manda cantar a otro”.

Y si fuese ese el caso, que esa correlación de fuerzas neoliberal y plegada al imperio decidiera aplicarnos esa clausula democrática, pues repetiríamos lo que alguna vez Hugo Chávez expresó: “Entre un millón de amigos y un principio, me quedo con mis principios”.

También al Mercosur hay que replantearlo y reformularlo. Si éste se mantiene bajo el formato como nació, como mecanismo meramente económico y bajo la égida neoliberal, no tiene sentido que la República Bolivariana de Venezuela haga vida en dicho bloque de integración regional. Ahora, si además de lo económico, se incluye lo político y lo social, entonces si tenemos mucho que aportar en el mismo.

Esta necesaria advertencia y profundas reflexiones las dejo, ante las nuevas batallas que se avecinan. Como lo señala el oráculo del guerrero: “Guerrero cuando termine una batalla, no envaines tu espada, pues otras batallas están a punto de comenzar”.

Y ahora, está a punto de comenzar esta nueva batalla internacional, y de la que no me cabe la menor duda, saldremos victoriosos de ésta también.

¡Bolívar y Chávez viven, y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!

¡Hasta la Victoria Siempre!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

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