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Vivir y trabajar en Rusia contado por latinos

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Vivir y trabajar en Rusia contado por latinos

Si ser inmigrante es una aventura, serlo en Rusia es una aventura doble. Son miles los latinoamericanos que viven en Rusia. ¿Es posible adaptarse a Rusia y convertirla en su patria? ¿Qué es lo que lleva a tantos inmigrantes a echar raíces en este país, construir familias y mantener aquí su hogar y trabajo? Les ofrecemos conocer de primera mano las experiencias y opiniones de algunas de estas personas que al cruzar el océano descubrieron una nueva tierra. También presentamos información actual y precisa para aquellos que desean visitar Rusia.

“Arte, magia y fuerza”

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Tan enamorada quedé del teatro del Bolshói que cuando fui a ver un espectáculo quedé más enamorada aún y me dije a mí misma: ‘Mayela, tienes que regresar y bailar en este teatro’

Rusia es un país distante, diferente, por eso para entenderlo quizá es necesario verlo desde dentro. Una de estas personas que no tuvieron miedo a descubrir un nuevo mundo es Mayela Marcos, bailarina de ‘ballet’ clásico, graduada del Bolshói. Mayela explica por qué eligió Rusia para su destino. “Porque Rusia es la cuna del ‘ballet’. Y la escuela del Bolshói consideró que es de las mejores del mundo”.

“La primera vez que yo vine a Rusia fue por una invitación a un curso de verano con el Ballet Nacional de Rusia y de verdad me quedé enamorada de tan maravilloso país, lleno de cultura de magia, arquitectura. Todo, me encantaba todo. Tan enamorada quedé del teatro del Bolshói que cuando fui a ver un espectáculo (por cierto, uno de mis ‘ballets’ favoritos, ‘Don Quijote’ con Svetlana Zajárova) quedé más enamorada aún y me dije a mí misma: ‘Mayela, tienes que regresar y bailar en este teatro’. Fue así cuando tres años después en noviembre del 2009 al finalizar mis estudios en el INBA regreso a Moscú a estudiar en la escuela del Bolshói realizando uno de mis sueños y también tuve la oportunidad de bailar en ese maravilloso teatro junto a maravillosos y talentosos artistas del Bolshói”, cuenta.

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Mayela Marcos actualmente trabaja en el Ballet Imperial de Rusia, fundado por Maya Plesetskaya y Guediminas Taranda, y estudia un máster en pedagogía de danza clásica en el Bolshói. En este contexto, confesó que encontrar trabajo “fue muy difícil pero no imposible”. La bailarina de ‘ballet’ clásico tiene giras alrededor del mundo.

Además del clima, al que es difícil acostumbrarse, para Mayela fue interesante también “aprender la cultura rusa en todos los aspectos en tanto cómo es la gente que no sonríe, y que quede claro que no sonríen no porque no sean felices, créanme, lo son, simplemente son gente fuerte”, enfatiza.

Por otra parte, “les debo confesar que amo la cocina rusa”, dijo Mariela, y prosiguió: “en especial la ‘grechka’ [trigo sarraceno] y el jugo ‘mors’ [bebida a base de bayas], de hecho siempre que voy de vacaciones a México llevo mis kilos de ‘grechka'”.

“Fe, esperanza y resignación”

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Rusia se ha convertido para mí en un punto de embarque para difundir mi obra por varios lugares del mundo

“A lo mejor Rusia me eligió a mí”, señala Omar Godinez, el destacado pintor cubano. Los inmigrantes como Omar lo han apostado todo por un sueño. Él era joven cuando decidió a viajar a Rusia para estudiar pintura. Fue hace más de tres décadas, en la época soviética.

“Estando trabajando en la Brigada de Instructores de Arte XX Aniversario, en Matanzas, Cuba, llegó la propuesta de beca, que se me hizo, previa selección para estudiar artes gráficas en la Unión Soviética. Yo accedí y de esa manera, en el año 1979, un colega mío y yo llegamos de Cuba a estudiar en el Instituto de Arte de Moscú V. I. Súrikov”, dijo.

Durante los estudios en la capital rusa, Godinez se casó con una joven rusa y pronto regresó a Cuba a trabajar “para devolver lo invertido en mí” y en 1994 volvió a Rusia.

“Tengo dos impresiones, la de la Unión Soviética y la de Rusia. La primera me acogió con los brazos abiertos, solidaridad, política pro Cuba, a la segunda tuve que abrirle los brazos poco a poco, no era fácil al principio”, confiesa.

“Un aspecto muy positivo es que en Rusia ha sido reconocida y valorada mi obra y mi condición de artista cubano. Asimismo, he sido admitido en diferentes organizaciones nacionales e internacionales del arte, el periodismo y el humorismo gráfico, que reúnen a profesionales de estas esferas”, afirma Godinez.

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“Además he hecho curaduría nacional e internacional y he participado como jurado en diferentes eventos. A su vez, he aportado mi grano de arena y contribuido como pedagogo a la formación de varios profesionales que se han encaminado en el arte, el cine, la moda y el diseño. De hecho, Rusia se ha convertido para mí, por circunstancias del destino, en un punto de embarque para difundir mi obra por varios lugares del mundo”, señala el pintor cubano.

“Tolstói,¡Poyéjali! (¡Vámonos!) y Putin”

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“Siempre quise tener una experiencia así y ya viví algo similar en Francia. Pero la cultura rusa en particular siempre me atrajo. Un día a mi novio le surgió una posibilidad laboral en Moscú y no lo dudamos. Me gustan mucho los idiomas y de repente tenía ante mí el desafío de aprender la segunda lengua más difícil del mundo. ¿Cómo rechazar la oferta?”, nos cuenta la argentina María Rosario Tizeira Del Campillo, que llegó a Rusia a inicios de este año.

“El primer contacto ‘marciano’ fue cuando se abrieron las puertas del aeropuerto y sentí hasta los huesos el doloroso frío de -20 grados. Yo venía de Córdoba, Argentina y pasé de un verano de 35 grados a un suave invierno de -20. El termómetro me cambio 50 grados de la noche a la mañana y recuerdo que desconsolada me pregunté a mí misma: “¿Que hago acá?”, recuerda María Rosario.

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Pienso que los límites de mi lengua son los límites de mi mundo y eso me incentiva a continuar aprendiendo

“Desde el momento en que llegué, me llamó la atención la seriedad con la que la gente camina por las calles. En el metro, las miradas parecen dirigirse hacia puntos fijos. Esto no condice con la amabilidad que demuestran a la hora de comunicarse. También están los que pierden la paciencia rápido por verse frustrados al igual que yo de no poder entablar una conversación. Cada vez que esto me sucede, pienso que los límites de mi lengua son los límites de mi mundo y eso me incentiva a continuar aprendiendo. Me acuerdo que viajaba en metro una mañana y un señor me preguntó si me sentía bien. Con su seriedad y su aparente frivolidad, un desconocido se preocupó por mi semblante. Me enterneció. Y creo que así como es el invierno de frío y devastador, con su primavera cálida y resplandeciente, así son ellos por dentro”, señala.

“Otra cosa que me encanta de Rusia es la caballerosidad con la que te tratan los hombres. Me encanta también verlos desfilar con ramos de flores gigantes llevándolos orgullosos para sus mujeres, como si fuera una muestra de virilidad, algo que en muchos países ya no significa lo mismo”.

“Grande, impresionante y única”

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Sheytzel García llegó en octubre de 2014 para formarse en Rusia. “Elegí Rusia como destino porque me gusta, siempre quise venir acá”. Su deseo desde el principio fue estudiar en este país, confesó, aunque de momento no tiene planes de quedarse a vivir.

“Al principio fue muy difícil, porque nunca había estado sola, pero luego uno se acostumbra. Recuerdo que había mucho tráfico y todo era muy grande, pero luego conocí el centro y me encantó. Fue como estar en otro mundo, aunque después comencé a acostumbrarme”, comentó la estudiante de primer año de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos.

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Fue como estar en otro mundo, aunque después comencé a acostumbrarme

De las cosas que más le gustan de Rusia, Sheytzel destacó “el clima y cómo todo cambia cuando se pone más cálido” y sobre lo que menos, el hecho de que “todo queda muy lejos del lugar en donde estas”.

¿Por qué Rusia atrae a miles de estudiantes de todo el mundo?



El flujo de estudiantes extranjeros que vienen a cursar a las universidades de Rusia no se detiene. Muchos estudiantes de todos los rincones del planeta eligen como destino estudiantil y profesional las universidades rusas, puesto que éstas ofrecen unos de los mejores y más profundos programas educativos, mientras que vivir y estudiar en el extranjero permite conocer el idioma a fondo, así como los hábitos y costumbres de ese país.

El Centro de Estudios Sociológicos de Rusia realizó una encuesta entre estudiantes extranjeros de carreras presenciales de 30 ciudades del país y, de acuerdo con los resultados, más de la mitad de son residentes de países de Asia, África y América Latina. Asimismo, un tercio de los estudiantes extranjeros en las universidades rusas son ciudadanos de Europa, EE.UU., Nueva Zelanda y Australia, según el portal ‘Sovershenno Sekretno’.

Los motivos de la elección de universidades rusas por parte de los estudiantes extranjeros son completamente diferentes, pero los más comunes son el interés hacia el idioma y la cultura rusa, o el prestigio del diploma y la alta calidad de la educación. Esa particularidad de la educación rusa cuenta con una alta estima por parte de la comunidad estudiantil internacional. Esto puede evidenciarse en la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos (RUDN, por sus siglas en ruso) y en la Universidad Estatal M.V. Lomonósov de Moscú, que son elegidas por la mayor parte de los estudiantes extranjeros.

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Estas universidades han sido líderes en cuanto a la cantidad de estudiantes extranjeros desde los tiempos soviéticos y hasta hoy continúan con esa tendencia. Según el número de estudiantes extranjeros, les siguen la Universidad Estatal de San Petersburgo, la Universidad Estatal Politécnica de San Petersburgo, la Academia de Medicina de Moscú I.M Sechénov, el Instituto Estatal de Lengua Rusa A.S. Pushkin, la Academia Estatal de Medicina de Smolensk, la Universidad Estatal Rusa de Medicina y el Instituto de Aviación de Moscú.

Incluso los mismos nombres de las universidades son una evidencia de que los estudiantes llegan a Rusia para recibir estudios en los campos técnicos, la medicina, la lengua rusa, las ciencias naturales, las humanidades y las profesiones sociales. Esa tendencia se mantiene desde los tiempos de la Unión Soviética. Asimismo, en la actualidad ganan popularidad entre los estudiantes extranjeros las facultades de economía y de gestión.

¿Es fácil conseguir becas para estudiar en Rusia?



“Tengo visa de estudiante y fue muy fácil conseguirla. Me comuniqué con el Instituto Pushkin para estudiar ruso. Me enviaron una invitación y, con el pasaporte y un análisis médico de por medio, ya estaba lista para la travesía. En el Consulado ruso de Buenos Aires el tramite duró un día, fueron muy expeditivos y me recibieron muy bien. Ese fue en realidad mi primer contacto con Rusia”, recuerda María Rosario Tizeira Del Campillo.

Según una fuente diplomática, a inicios de cada año los consulados rusos en el extranjero reciben a los candidatos, quienes llenan formularios y presentan una serie de documentos, entre ellos los correspondientes a los estudios realizados y documentos médicos. Si se cumplimentan los requisitos reglamentarios, la misión diplomática rusa los envía a Moscú para ser revisados por una comisión especial. Esto habitualmente se realiza en abril. Posteriormente, estos documentos son reenviados al Ministerio de Educación, desde donde a su vez los reenvían en agosto a las universidades destinatarias, como por ejemplo la RUDN. Es importante saber que todo eso depende de la cantidad de becas que hayan sido acordadas de forma bilateral de gobierno a gobierno. En septiembre comienzan las clases.

Sheytzel García, originaria de Nicaragua y estudiante de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos, comentó que “no fue difícil conseguir la visa, porque hay un Consulado en mi país. Busqué la beca por Internet, luego envié mis papeles allí y esperé hasta que me dieran la respuesta”, explicó.

Para obtener información más precisa sobre el proceso de los trámites pueden dirigirse a la Embajada rusa en su país.

Todo lo que hay que saber sobre la migración laboral

La legislación rusa permite a los extranjeros vivir y trabajar en Rusia. Para esto, el empleador (la organización que contrata) y el empleado extranjero deben solicitar una serie de documentos.

El empleador debe obtener un permiso para solicitar mano de obra extranjera por un período de un año y de acuerdo al número fijo de puestos disponibles para cada país.

En base a ese documento, el empleador solicita el permiso de trabajo para el ciudadano extranjero a quien el gobierno ha autorizado. A su vez, para obtener un permiso de trabajo, el interesado debe reunir determinada documentación que incluye pasaporte y diploma traducidos, así como pasar un examen médico. Una vez que todos estos documentos están listos, el empleador los presenta en el Servicio Federal de Migración de Rusia (FMS, por sus siglas en ruso).

Después de solicitar el permiso de trabajo, se prepara la invitación para poder ingresar a Rusia. Este documento también se emite por el FMS y permite al ciudadano extranjero obtener una visa laboral en el Consulado de Rusia en su país. Esta visa le otorga el derecho a permanecer y trabajar en el territorio ruso por un período de un año, de acuerdo con los términos del permiso de trabajo y el contrato laboral que firma con la empresa. Tanto el permiso de trabajo como la visa laboral se renuevan anualmente.

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Para obtener información más precisa sobre el proceso de los trámites pueden dirigirse a la Embajada rusa en su país.

Las 10 profesiones que más demanda Rusia



El mercado laboral en Rusia es bastante amplio y no solo necesita especialistas rusos, sino que también está abierto a los trabajadores cualificados del extranjero. De acuerdo con la agencia de noticias Ferganá, para el 1 de mayo de este año, las profesiones de mayor demanda en la capital rusa a las que también pueden aspirar personas de otros países son militares, gerentes, policías, ingenieros, enfermeras, conductores de autobuses y operarios.

En el mercado laboral a nivel nacional las profesiones más populares en Rusia en 2014 fueron:

  • especialistas en tecnologías informáticas
  • ingenieros
  • maestros
  • juristas
  • médicos
  • trabajadores de ‘marketing’
  • especialistas en recursos humanos
  • operarios cualificados
  • especialistas de la industria de la belleza
  • expertos medioambientales.

¿Cuáles son las profesiones del futuro?



Los expertos creen que en un futuro próximo en Rusia se mantendrán como favoritas las profesiones de ingenieros, informáticos, médicos, químicos y biólogos. Sobre todo, se necesitarán especialistas en biotecnología, ya que es una de las áreas más prometedoras.

La tecnología no solo se convierte en parte de nuestra vida, es difícil imaginar un día sin todo tipo de avances tecnológicos. Esta tendencia no hará sino ir en aumento, por lo que en el futuro se requerirán aún más profesionales informáticos, en particular, programadores y desarrolladores de software.

Por otra parte, Rusia siempre ha sido y sigue siendo uno de los destinos más fascinantes y coloridos, con lo cual el turismo sigue desarrollándose rápidamente y de manera eficaz. Eso significa que muchas ciudades rusas siempre están abiertas a los trabajadores del sector de servicios.

Cada año Rusia gana más popularidad entre extranjeros de todas las edades, nacionalidades y confesiones, convirtiéndose en una nueva ‘meca’ cultural para millones de personas de todo el mundo. El país continúa desarrollándose y está siempre abierto para aquellos que quieren trabajar, estudiar, crear y crecer junto a Rusia.

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