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“Vamos por la gloria”: las claves del Newell’s del

El equipo de Gerardo Martino está en boca de todos porque combina fútbol de alto vuelo y resultados. Un análisis de los puntos salientes de este presente inmejorable de la lepra.

“Vamos por todo. Vamos por la gloria”. La frase que pronunció Gerardo Martino cuando el semestre todavía se estaba armando pareció ser demasiado excesiva y que en algún momento podría tener un freno en alguno de los frentes abiertos. Pero a medida que avanzó el calendario y la triple competencia los rojinegros fueron desplegando las alas, aceitando cada vez más el funcionamiento y por sobre todas las cosas adquiriendo el mote de “equipo ganador”. Así la Lepra está nada menos que entre los cuatro mejores de América y puntero en soledad del torneo Final, tres puntos por delante de River, cuando restan apenas cuatro fechas. De yapa sigue con vida en la Copa Argentina, un torneo nada despreciable porque el campeón tendrá una plaza en la próxima Libertadores. En este escenario leproso de sucesión de alegrías, esa utopía del Tata, ese sueño de meter a este plantel en la historia grande del club, está más vigente que nunca, a pesar de que en todas las competencias deberá hacer lo más difícil, que es saber cerrar con éxito los objetivos trazados.

Desde que llegó Martino no hay dudas de que revolucionó el mundo Newell’s. Porque logró muy rápido y de manera sostenida en el tiempo la combinación perfecta de buen juego y resultados. Con una propuesta de fútbol noble, jugando a partir de la pelota, saliendo a ganar en todas las canchas y por sobre todas las cosas animándose a correr riesgos desde la misma salida del fondo, cuando la otra mitad de la biblioteca táctica hace un culto de la frase “saque si quiere ganar”.

Claro que como todos los procesos que se destacan del resto no son obra de la casualidad, ni de los designios del destino. Al contrario, son el fruto de la convicción para defender las ideas, de la predisposición al trabajo serio, de no claudicar cuando algún resultado puso ser esquivo y, en especial, de que toda la tropa esté motivada por igual, sin distinción entre titulares y suplentes. A la hora de enumerar las principales claves del fenómeno Newell’s se pueden destacar:

► La lucidez del conductor del grupo:

Cuando llegó Gerardo Martino la situación de Newell’s eran tan complicada como la de Independiente en cuanto al promedio, pero el DT no apeló a planteos defensivos, especuladores ni amarretes como marcan algunos gurúes del fútbol cuando hay que escaparle al promedio. Desde el primer partido el Tata apostó por un 4-3-3 elástico, pero que siempre miró para adelante. El técnico supo amalgamar su idea táctica de tal manera entre los dirigidos que desde hace un tiempo parece que juegan de memoria. Además el vestuario es el lugar para el diálogo grupal y no de las habladurías, una moneda constante en nuestro fútbol mediático y que no tienen ninguna relevancia. Esta es otra fortaleza que el cuerpo técnico logró plasmar y no es para nada menor. Se trabaja mucho y se chamulla poco.

► Más que un DT, todo un cuerpo técnico:

Si bien el Tata es la cabeza del grupo de trabajo, la tarea del preparador físico, los ayudantes de campo, el cuerpo médico y los colaboradores son trascendentales. Porque a pesar de algunas dolencias lógicas, Newell’s fue afrontando la triple competencia siempre con jugadores en plenitud física. A pesar del trajín físico y mental, al equipo jamás se lo notó extenuado y ni en las derrotas los futbolistas dejaron de correr. Es un cuerpo técnico de elite, más allá de como termine la historia.

► Referentes con hambre de gloria:

Los extraordinarios referentes que volvieron al Parque, como los casos de Maxi Rodríguez, Gabriel Heinze, Ignacio Scocco, Lucas Bernardi y Diego Mateo, no regresaron para darse el gusto de cerrar la carrera en el club que los formó como jugadores, sacarse las fotos de rigor junto a sus hijos y nada más, sino todo lo contrario. Lo hicieron en buena forma física y futbolística, pero fundamentalmente con el desafío de alzarse con objetivos importantes. Dejan la piel con espíritu amateur. Y además supieron contagiar esas ganas al resto de los pibes que asoman.

► Los que aprovecharon la chance al máximo:

No hay dudas de que Nahuel Guzmán es una de las grandes apuestas del Tata, que le dio toda la confianza y el Patón fue respondiendo de menor a mayor hasta consolidarse bajo los tres palos. Es una pieza clave para salir desde el fondo con la pelota al pie. Y su labor en los penales ante Boca por cuartos de final fue determinante para la suerte rojinegra. Claro que en este punto no se puede soslayar que la otra virtud de Martino fue mantener motivado y competitivo a Sebastián Peratta, quien jugó partidos importantísimos y siempre respondió con solvencia. En este ítems también hay que mencionar la manera como se potenciaron Martín Tonso, un recambio cada vez más efectivo, y Maxi Urruti, que no tiene tantos minutos por el momento de Scocco, pero su aporte goleador siempre aparece. Y una de las gratas revelaciones es la consolidación de Santiago Vergini, un zaguero central de notable calidad y con una proyección incalculable.

► El ojo clínico para elegir refuerzos :

Desde que llegó el Tata arribaron al club Rinaldo Cruzado, Marcos Cáceres, Víctor López, Milton Casco y Horacio Orzán. Y todos respondieron por encima de las expectativas. Ninguno defraudó ni quedó como se dice relegado en la consideración del entrenador. Al contrario, la mayoría son titulares y los otros alternan con rendimientos más que satisfactorios.

La defensa de la idea hasta las últimas consecuencias. Si hay algo que distingue a este Newell’s que no para de cosechar elogios es la voluntad para mover la pelota de un lado al otro, de tejer las jugadas con paciencia, de asumir riesgos y parar en gran parte de los partidos a los marcadores centrales en la mitad de la cancha. Es cierto que en ocasiones es superado por los rivales, como no puede ser de otra manera en el fútbol de alta competencia, pero a pesar de ello no negocia su concepción de tratar de respetar siempre su formato. Por eso el hincha leproso está alucinado con este equipo y los amantes del fútbol de cualquier camiseta también se rinden a sus pies.

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