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Vamos a dormir

Vamos a dormir



Despierto. Me levanto de la cama, voy al baño. Una ducha. Desayuno. Lavarme los dientes y terminar de arreglarme. Estoy listo. Queda tiempo. Leo algo en Internet. Miro al reloj en pantalla. Es hora. Todo cerrado. Apago. Me levanto de la silla y voy a la puerta. Salgo al balcón. El cielo esta azul. Hay algunas nubes. Bajo. Estoy ya fuera. Camino hasta la parada del colectivo. Espero. Allí viene, mano arriba. Para. Subo por delante, pago y me siento atrás.

Bajo del colectivo. Vuelvo a caminar. Subo las escaleras, y entro al balcón. Luego a mi casa. El reloj marca las siete de la tarde. Pierdo algo de tiempo en Internet. Son las nueve. La cena esta lista, me llaman. Voy. Como. De vuelta en mi habitación. Continuo en Internet. Discuto con algunas personas. Apago. A dormir.

– – – –

Despierto. Me levanto de la cama, voy al baño. Una ducha. Desayuno. Lavarme los dientes y terminar de arreglarme. Estoy listo. Queda tiempo. Leo un libro. Miro el reloj en mi teléfono celular. Es Hora. Nada que apagar. Salgo al balcón. Esta nublado, algo frío. Bajo. Estoy fuera. A la parada. Tomo el colectivo.

Bajo del colectivo. Vuelvo a caminar. Subo las escaleras, y entro al balcón. A mi casa. El reloj marca las siete y diez minutos. Pierdo tiempo en Internet. Son las ocho y media. Como. De vuelta en mi habitación. Sigo leyendo el libro de la mañana. A dormir.

– – – –

Despierto. Repito todo, algún cambio menor. Tomo el colectivo.

Bajo del colectivo. A mi casa. A dormir.

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Despierto. Estoy en vacaciones. Me levanto perezosamente de la cama. Ducha, desayuno, dientes. No me visto. Enciendo la pc, directo a taringa. Es el mediodía. Esta el almuerzo. Vuelvo a la habitación. Nada que hacer, sigo en Internet. Juego a algo. Merienda. Cena. A dormir.

Despierto. Estoy en vacaciones. Me levanto perezosamente. Ducha, desayuno, dientes. No me visto. Leo. Juego. Internet. Almuerzo, Merienda, Cena, dormir.

Despierto. Vacaciones. Me Levanto, ducha, desayuno, dientes. Me visto. Voy a lo de un amigo. Vuelvo a la tarde. Ceno. A dormir.

Despierto. Vacaciones. Hago cosas. A dormir.

Repito. Repito. Repito.

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Despierto. Hoy vuelvo a trabajar. Me levanto perezosamente y voy a desayunar primero. Luego me ducho y me arreglo, lentamente. Un rato en Internet. No funciona Internet. No me preocupo. Juego a algo que no necesita internet. Es hora. Abro la puerta y salgo al balcón.

El cielo esta rojo. Voy a cerrar con llave. Me giro. El cielo esta rojo. Me quedo quieto, mirando al cielo. Bajo la mirada. Hay gente afuera. Mucha gente. Distingo a mis abuelos. Y a una tía. Y a un amigo de mi padre. Algunos niños. Y un…. ¿personaje de un libro?.

Me gritan de adentro de mi casa. “¡Vuelve adentro! ¡Sabes que no puedes salir, ven aquí rápido, antes que…”

Entonces entiendo. Mis abuelos murieron hace mucho. Igualmente ese amigo de mi padre. Y esos niños, lo vi en las noticias. Mi tía también, nunca la conocí, falleció antes de mi nacimiento. No entiendo. Lentamente acerco mi mano a la reja que cubre el balcón, y llamo a mi abuela. “¿abuela?”. Gira su rostro y mira en mi dirección.

Esta frente a mi, del otro lado de la reja. “Hola querido”. Me saluda, y sonríe. Un segundo. todo el balcón esta rodeado por la gente de afuera. Todos mirándome, sonriendo. Estamos en un segundo piso. Una mano me agarra por detrás y me arrastra dentro de mi casa. Se cierra la puerta.

– Walter, ¿estas loco? Tu sabes que no puedes salir afuera. ¿Que hacías ahí? – Mi hermana me increpa preocupada.

– eh… ¿Esa era la abuela? ¿Por qué la abuela esta afuera? -.

– Claro que es la abuela. ¿Se te salio un tornillo? Por supuesto que es la abuela. Tu sabes que lo es, y que por nada del mundo podemos dejarla entrar. Ni nunca podemos salir de casa.

– Pe..pero, la abuela…. ¿no estaba muerta?.

– Walter, ¿Estas bromeando? Por supuesto que esta muerta. Todos afuera están muertos. Y siempre lo estuvieron. Afuera solo andan los muertos. Siempre fue así. Me estas asustando.

Me quedo en silencio. Mi cabeza da vueltas. No entiendo. Intento, pero no puedo entender.

– C-c-carolina, ¿Por que hay muertos afuera? ¿Qué sucede?.

– No lo se. Nadie sabe. Ya sabes eso. Todos permanecen encerrados en su casa sin salir nunca. No podemos tener contacto con esas… cosas. Sabes que es peligroso. Pero esto fue siempre así. Que yo recuerde, siempre fue así. Vamos. come algo y ve a dormir. Lo mejor que podemos hacer es dormir.

Como. Miro por la ventana. El cielo esta rojo. Y están los muertos tras la reja, mirando. Me asustan. Pero se quedan quietos. Sonríen. Cierro la cortina. Voy a mi habitación… a dormir.

– – – –

Despierto. Me levanto exaltado. La ventana esta abierta. Miro al cielo. Esta gris. Miro a mi habitación. Es diferente. Exactamente igual, pero diferente.

“Fue un sueño” me digo. Voy al baño. Ducha, Desayuno, Dientes. Salgó al balcón. El cielo sigue gris. Todo se ve normal. Me visto. Y voy al trabajo. Tomo el colectivo.

Bajo del colectivo. La misma rutina. A dormir.

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Despierto. Ducha, desayuno, dientes. Me visto. Salgo al balcón. El cielo esta un poco mas claro, pero aun gris. El día esta mas húmedo. Bajo. Tomo el colectivo.

Bajo del colectivo. de vuelta a mi casa. Ceno. A dormir.

– – – –

Despierto. Ducha, desayuno, dientes. Me visto. Salgo al balcón. Esta lloviendo. Regreso y tomo un paraguas. Salgo, bajo y tomo el colectivo.

Bajo del colectivo. No esta lloviendo ahora. Vuelvo a casa. Ceno. A dormir.

– – – –

Despierto. Desayuno, dientes. Me duche anoche. Me visto. Salgo. Hay sol. Bajo. Tomo el colectivo.

Vuelvo a casa. A dormir.

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Despierto. Al comedor, para el baño. Me detienen. Son mi madre y mi hermana.

– ¡Ven Walter! ¡ven! ¡Atraparon al vecino de abajo! -.

Salimos al balcón. El cielo esta rojo. Abajo, un hombre esta corriendo. Mi abuela y los otros muertos lo rodean velozmente. Hay mas que la ultima vez. Saltan encima de él. Lo atrapan. No se ve bien. Se alejan. El hombre esta destrozado en el suelo, sangre suya desparramada. Camisa hecha jirones. Se levanta. Permanece de pie, quieto. Sigue desangrando. Se acerca un muerto. Es extraño. Da miedo. Mas miedo. Esta vestido de negro, totalmente cubierto. Algo en mi mente me dice que no es un muerto. Es algo mas. Mas peligroso. Por alguna razón lo se. De la nada, saca una guadaña. Es vieja. Gastada. Manchada. Todos están mirando. Nosotros, los muertos, otros vecinos. Todos mirando. Él encapuchado toca al hombre con la guadaña, ligeramente. Y luego con un movimiento excelente, lo atraviesa en el pecho. Retira la guadaña. La piel del hombre se hace roja. Totalmente roja. Su ropa se repara. Sus heridas sanan. Esta tal como estaba antes de ser atacado. El encapuchado desaparece. Se desvanece. Los muertos se acercan. El hombre se gira, y nos mira, sonriendo.

– ¡Vamos adentro! ¡Todos adentro! ¡Ahora! – Es mi madre gritando. Nuestro balcón esta rodeado. Todos los muertos están flotando en el aire. Mirándonos, y sonriendo. Incluido el vecino de abajo. Entramos y cerramos la puerta. Estamos a salvo. Lo se. No entiendo, pero lo se.

– ¿Ninguno fue tocado verdad? – Es mi padre preguntando. Todos lo miramos. Sonríe ligeramente, cansado. Se va a su habitación. Mi madre se va con él. Quedamos mis hermanos, yo, y la perra. Mi hermana va a la cocina y trae fiambres y pan para hacer sándwiches. Comemos.

– Me pueden explicar ¿que es todo esto? – Pregunto sin mirar a nadie.

– ¿Otra vez? oh, walter… – Mi hermana se cubre la cara con la mano.

– Carolina me ha contado que ayer actuabas como si no supieras nada. Como si te hubieses olvidado de todo. ¿Has estado soñando con ese mundo de los vivos otra vez, no es así? – Mi hermano no parece tan preocupado, y sigue comiendo.

– ¿Mundo… de los vivos? ¿Soñando? ¿De que hablas Agustín? – lo interrogo. No entiendo de que habla.

– Parece que si. Walter, recuerda. Ese mundo donde vas a trabajar y puedes salir afuera, donde hay cielos grises y azules, no es mas que un sueño. Un sueño que tenemos todos. Pero un sueño, y no mas. Este es el mundo real. Y necesitas comprender la realidad. No puedes seguir viviendo de una fantasía, aunque se que lo quieres, como todos. Ninguno de nosotros quiere vivir en este mundo, pero esto es así, y siempre lo fue. Lo mejor es aceptarlo. Te vas a volver loco. Y lo que menos necesitamos ahora es un loco.

– N-no entiendo.

– ¿Quieres que te cuente todo? ¿Todo lo que ya sabes? Bueno, si así vuelves a la realidad, te contaré.

“Walter, esto es el infierno”.

– ¿Que quieres decir con eso? En verdad parece un infierno con esos zombies afuera, pero…

– No no, waltersito. No. Esas cosas de afuera no son zombies. Están muertos, pero no son zombies. No me refería a que este mundo fuera un infierno. Esto… ES el infierno. Eso que en el mundo ese de fantasía creíamos justamente que no era mas que un sueño. En realidad es al revés. Siempre lo fue. No hay un mundo de vivos. La única realidad es el infierno. Aquí es a donde vienen a parar los muertos. Osea, si mueres aquí, te quedas aquí. No vas a ningún lado. Simplemente, te haces… uno de ellos.

– ¿Entonces, que son? ¿Que son esas cosas?.

– No lo se. Realmente no lo se. Zombies por lo menos no son. Creo que sería mejor llamarlos demonios, o condenados. Depende como lo veas. La cuestión es que ellos deben permanecer fuera y nosotros dentro. Si te atrapan, te devoran, y luego pasa lo que le pasó a Jorge.

– Y… Y ¿quien era ese encapuchado? El tipo de la guadaña… ¿quien era? ¿él no es un demonio, verdad?.

– No, no lo es. Es La Muerte. Pero no te preocupes por ella. Los demonios son mas peligrosos. La Muerte solo aparece cuando ya devoraron a alguien. Y termina de hacer el traspaso, o lo que demonios sea eso que haga. La verdad solo estoy especulando. No se bien que es lo que realmente les hace, me guío por lo que hemos visto. Algunos dicen que también traen gente del mundo de los vivos. Pero el mundo de los vivos no existe, así que es tonta esa idea.

“¿Alguna pregunta mas?”

– En verdad ¿Esto siempre fue así?

– Si. El infierno es eterno. Todos sabemos eso.

– Pero entonces…

– No. Basta. Dejemoslo. Hay ciertas preguntas que no puedes hacer Walter, y también sabes eso. Evita cuestionar esas cosas. Ya se a lo que vas, pero simplemente ignóralo. El infierno es eterno y siempre lo fue. No hay mas que decir. Ahora mejor ve a dormir.

– Pero… – De repente estaba en mi habitación, y en mi cama. Y a través de mi ventana, el cielo era aun rojo. Una silueta apareció en ella, saludándome con la mano y sonriendo. “Buenas noches” leí en sus labios. Y todo se hizo oscuro.

Vamos a dormir

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