Facebook Twitter RSS Reset

Vacunar árboles reduce costes y elimina plagas.

Vacunar un árbol, a diferencia de las técnicas tradicionales de fumigación, reduce, en cada ejemplar, un 66 por ciento el consumo de productos fitosanitarios.

Fumigar jardines ha dejado de ser una problemática ambiental gracias a las vacunas para árboles: una alternativa ecológica y sostenible, que mediante una inyección en el tronco, mata plagas, reduce costes y mitiga la huella de agua y carbono a su mínima expresión.

La vacuna para árboles o endoterapia es un método terapéutico que consiste en inyectar en el tronco un insecticida o sustancia fitosanitaria para que, mediante el sistema vascular del árbol, se disemine y alcance las zonas enfermas, explica a EFEverde, Juan Barbado, ingeniero agrónomo y gerente de la empresa Fertinyect.

Esta técnica, con una efectividad cercana al 95 por ciento siempre que se aplique en un momento óptimo, supone una “revolución” respecto al uso de las fumigaciones químicas dañinas para el medioambiente y la salud de las personas, señala Barbado.

Vacunar árboles reduce costes y elimina plagas.

El experto ha referido que vacunar un árbol, a diferencia de las técnicas tradicionales de fumigación, reduce, en cada ejemplar, un 66 por ciento el consumo de productos fitosanitarios, un 50 por ciento el número de aplicaciones y un ahorro de más del 90 por ciento de agua. Además, este sistema de inyección incrementa la persistencia y duración de los efectos del producto aplicado.

El dispositivo de inyección consta de dos elementos: un tubo de plástico en forma de “L” que se inserta en unos agujeros practicados con un taladro en el tronco y una botella presurizada en cuyo interior lleva una base de agua y otra nutritiva.

A esa botella, que alberga en la cabeza una válvula antiretorno, se le incorpora el fitosanitario o plaguicida que requiera el árbol para eliminar una determinada plaga y nutrientes para fortalecerse.

Vacunar árboles reduce costes y elimina plagas.

De momento esta técnica, no invasiva con el medioambiente, se utiliza, entre otros, en palmeras infectadas por el picudo rojo, en olmos con galerucas y en pinos afectados por la procesionaria, una plaga muy agresiva que además de las reacciones alérgicas que ocasiona a las personas, seca y defolia el árbol.

La fumigación de jardines ha dejado de ser una problemática ambiental gracias a las vacunas para árboles: una alternativa ecológica y sostenible, que mediante una inyección en el tronco, mata plagas, reduce costes y mitiga la huella de agua y carbono a su mínima expresión.

No comments yet.

Leave a Comment