Facebook Twitter RSS Reset

usuarios se animan a comprar cosas en paginas chinas

En ocho años, Viviana pasó de lidiar con revistas, telas y modista para el vestido de egresada de su hija mayor, a ingresar los datos de su tarjeta de crédito para que la menor, de 17 años, compre ahora un vestido de fiesta, a 22 dólares, en un sitio web de China. ¿Osado? Quizás. ¿Cómodo y barato? Seguro.

Si todo sale bien –en la mayoría de los casos no falla–, dentro de dos meses, como máximo, habrán recibido en su domicilio al cartero con el vestido, por el que no pagaron ni el envío.

El procedimiento está cada vez más difundido, alentado por precios muy tentadores, la mayor conectividad a Internet y el crecimiento de titulares con tarjetas de crédito. Tan es así que en la sede cordobesa del Correo Argentino –adonde regresan los productos si en el domicilio de entrega no hay nadie o se frenan por presuntas irregularidades– el espacio de guardado de los paquetes ha quedado muy chico y se está considerando una ampliación.

Las tiendas “on line”

Las más consultadas y en donde se llevan a cabo la mayoría de este tipo de transacciones son Dealextreme, Pandawill, AliExpress y Focalprice. Todos son sitios on line de Asia en donde vendedores ofrecen sus productos con suficiente stock y disponibilidad de modelos, colores, talles, etcétera.

No son como Mercado Libre –cualquier usuario pone en venta sus productos nuevos o usados–, ni tampoco sitios como Ebay, con productos de primeras marcas y tiendas de distintas partes del mundo, algunas con envío restringido a Argentina.

Pasando en blanco: lo que se compra en estos sitios asiáticos no son artículos de marca (ni siquiera los de electrónica); no hay restricciones en los envíos al país y las entregas son, en la mayoría de los casos, sin cargo a través del correo estatal, el canal de ingreso de mercadería más recomendado.

Las compras se efectúan a través de tarjetas de crédito –aceptan MasterCard, Visa y American Express, entre otras– a la cotización oficial del dólar más el 20 por ciento en concepto de “adelanto del Impuesto a las Ganancias” que se aplica a todas las compras en el exterior. Algunas ofrecen la alternativa de PayPal, un sistema de envío y recepción de dinero a través del mail.

La demora en la entrega de los productos son entre siete y 15 días hábiles por correo nacional, y entre dos y tres días hábiles a través de los servicios postales courier (como DHL, UPS o FedEx), aunque con un costo más alto y mayor cantidad de restricciones en el ingreso de la mercadería.

Uno de los principales consejos para asegurar una buena compra es ver la puntuación del vendedor. Estos sitios ofrecen un sistema de puntuación de los productos y del vendedor, información complementaria, espacio para que los usuarios dejen sus comentarios, etcétera, que permiten saber que se trata de una operación segura.

Qué dice la normativa

El régimen de envíos postales y courier de la Afip establece que si el ingreso de la mercadería importada se realiza por correo postal oficial –directamente al domicilio o al Correo (Colón y General Paz)– el paquete no puede superar los 20 kilos.

Por otro lado, se pueden traer objetos sin pagar impuestos por un monto no mayor a los 25 dólares. Es decir, si la cosa cuesta eso o menos no se paga nada extra, pero en cambio, si el valor es superior, se paga un tributo que equivale al 50 por ciento del excedente.

En el caso de la importación de encomiendas a través de couriers privados, el paquete no puede superar los 50 kilos y la mercadería debe tener un costo inferior a los mil dólares. Por este tipo de envíos se pagan derechos de importación, tasa de estadística, Impuesto al Valor Agregado e impuestos internos. Es mucho más caro. Es importante tener los comprobantes de pago.

Restricciones en productos

No se pueden ingresar productos con fines comerciales (esto queda en evidencia sobre todo por la cantidad de una misma cosa); tampoco mercadería que esté sujeta a identificación aduanera con Estampilla Fiscal (como por ejemplo, calculadoras, teléfonos, reproductores de sonido, video grabadoras, reproductoras, relojes, anteojos, entre otros), ni productos prohibidos o que requieren intervenciones de otros organismos, como el Senasa o el Instituto Nacional de Alimentos.

En cuanto a la ropa y zapatos usados, pueden ingresar únicamente con el correspondiente certificado de desinfección, emitido en el país de procedencia. Para lo nuevo no hay restricciones.

El ingreso vía postal para armas, explosivos, municiones y productos inflamables está totalmente prohibido.

Pese a las restricciones, los controles sobre los paquetes no son exhaustivos y la mayoría de las personas que compra habitualmente lo hace por montos superiores a los 25 dólares sin pagar impuestos e importa productos electrónicos sin autorizaciones especiales.

La Afip tiene un manual de compras por Internet que se puede consultar en www.afip.gov.ar/genericos/documentos/manualComprasInternet.pdf

Números de la Web

Por qué. El furor de las compras por Internet no es casual, sino consecuencia de varios factores que incluyen, por un lado, precios mucho más económicos en otras partes del mundo, y por el otro, mayor conectividad a través de Internet.

Crecimiento. En 2012, el comercio electrónico en el país creció 44% respecto del año anterior, según los últimos datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (Cace). Se estima que 2013 volverá a ser un año con números positivos.

Ventas. Según Cace, el comercio electrónico alcanzó en 2012 ventas por 16.700 millones de pesos, y la mayoría –15.300 millones– fueron entre consumidores y empresas. Los compradores en línea el año pasado representaron el 32,4% de los usuarios de Internet.

Más compradores. En tanto, se registró un crecimiento sostenido de la proporción de usuarios de Internet que realizan compras en línea: de un 10 por ciento aproximado en 2001 al 32,4% en 2012, cuando llegaron a ser 10 millones de personas.

Conexiones. Un factor importante es el aumento de las conexiones de Internet: de 130 mil conexiones en 2001 a 6,5 millones en 2012.

Confianza. Varios factores favorecieron el crecimiento del comercio electrónico en este período: la mejora en la confianza y percepción de seguridad de las transacciones por parte de los usuarios de Internet, la satisfacción con las operaciones realizadas y buenos precios. Pese al recargo del 20%, muchas cosas siguen siendo muy convenientes.

usuarios se animan a comprar cosas en paginas chinas

No comments yet.

Leave a Comment