Facebook Twitter RSS Reset

Unión, es todo lo que necesitamos.

Unión son tan solo cinco palabras, pero qué difícil resulta ponerla en práctica. Una nueva decepción me obliga a sentarme en mi escritorio para decir algunas verdades.

El evento de hoy fue trascendental, pero está lejos de materializar el tan anhelado cambio al que nos aferramos muchas personas, simplemente la estrategia tiene un punto débil, no hubo unión. Sería deshonroso creer lo de hoy hizo correr al tirano arriba de la mesa al tirano que hoy gobierna.

Si bien es cierto, la cúpula sectarista de Miraflores está debilitada en apoyo popular, se sigue sosteniendo fuertemente en el poder militar, y muy particularmente en la indiferencia, el conformismo y la desunión que está arropando a los venezolanos. Suena triste y lo es, queremos hacer mucho con tan poco. Queremos despertar y ver un país de oportunidades sin sacrificios a cambio.

No se trata de unir al chavismo con oposición sino de pactar y ejecutar una alianza entre todos aquellos que somos dolientes de este maltratado país y paralizar por completo la poca producción del país. Y me refiero a gremios, sindicatos y aquellas organizaciones que protestan por individual en defensa de beneficios individuales. Tampoco intento desmoralizar, solo expongo una verdad que a todos nos está haciendo daño.

Y esa ha sido el arma que ha usado el chavismo durante todos estos años, además del miedo por tanta represión, el chantaje y adoctrinamiento. El gobierno ha jugado astutamente, se infiltró y logró dividir factores claves en su contra, porque a decir verdad los gremios y sindicatos del país son la mayor fuerza en contra de cualquier gobierno.

No puede ser que un sistema de gobierno que ha causado tanto daño, sembrando odio y cizaña entre venezolanos, permisivo de robos y asesinatos, goce siquiera de una minúscula parte de apoyo, pero la tiene. Está claro que criminales y gente parásita aprendieron a sacar provecho de nuestra mayor debilidad, la desunión.

Hay una anécdota interesante en la que cuenta de 4 bueyes, que pastaban en los alrededores de un prado, se juraron eterna amistad.

Así pues, cuando un león les atacó, se defendieron tan bien que la fiera emprendió una fuga veloz.

El león, viendo que esta unión de los bueyes lo privaba de comérselos, comenzó a hacer uso de la intriga. Buscó a cada uno por separado y le dijo que los otros hablaban muy mal de él.

Así, creó sospechas entre los bueyes y su amistad fue rota para siempre. Luego el león, viéndolos enemistados, los fue matando uno tras otro. Pero el último buey, antes de morir, exclamó:

– ¡Nosotros tenemos la culpa de esta desgracia! Por dar crédito a los enredos del enemigo nos desunimos, y así le fue fácil destruirnos.

En este sentido, insisto, la unión hace la fuerza, y la discordia debilita, y desafortunadamente, estamos no hemos entendido la gravedad de lo que hoy sucede, de otra forma, ya hubiéramos hecho lo correcto, unirnos y sacar a patadas la dictadura que está causando estragos en nuestra sociedad, en nuestro país. ¿En dónde encaja tanto miedo?

¿Qué nos impide la unión que tanto se necesita? ¿No ha sido suficiente ver morir familiares y amigos a manos delincuentes que se escudan en la impunidad de esta dictadura? ¿Acaso no hemos sido víctimas de robos y atracos? ¿A quién no le ha tocado dejar a un lado metas porque sencillamente este sistema de gobierno impide salir adelante honradamente? Este sistema socialista le robo el futuro a millones de personas y le dio paso a la anarquía propia de países gobernados por criminales.

Thomas Edison, cuando le preguntaron por qué tenía 21 asistentes respondió: “Si yo pudiera resolver todos los problemas lo haría”. Al chavismo no lo tumba los estudiantes, tienen la intención pero no la fuerza suficiente para ganar pulso a pulso una batalla contra la tiranía.

¿Cuál diálogo? La caída del imperio romano no fue gracias al diálogo ni Hitler se pegó un tiro en la cabeza porque viéndose perdido se sentó a pensar el daño que había causado. Fue la unión de los pueblos la que finalmente pudo dar paso a las democracias, buenas o malas son mejores que una dictadura.

Unión, es todo lo que necesitamos.
En fin, prefiero guardar mis argumentos, allá cada quien con su conciencia, pero yo amo a mi país y mi mayor deseo es que mis hijos puedan vivir en la Venezuela que yo crecí, que está a años de distancia de ser o parecerse a esta aberración de país en la que hoy estamos viviendo.

Ronnald Rojas

No comments yet.

Leave a Comment