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Una Noche en el Cementerio (Cuento Propio)

Hola mis amigos de Taringa les traigo un cuento cortro de terror escrito por mi. Esperio que sea su agrado. Acepto todo tipo de critica, mientras no sean inasulsas. Sino el comentario sera eliminado.

Una Noche en el Cementerio

Una Noche en el Cementerio (Cuento Propio)

El sábado había salido con un grupo de amigo a divertirnos por los distintos bares de la zona. Pero no sabía muy bien porque al despertarme de la gran borrachera que me había agarrando mis compañeros me habían abandonado en medio de un cementerio. Si era una broma, era una de muy mal gusto. Procure recorrer el lugar en busca de una salida sin tratar de entrar en pánico. Pero todas las puertas del predio estaban cerradas. No sabia bien que hora era, solo podía ver sobre mi cabeza que se alzaba la gran y pálida luna. De repente unos ruidos perturbaron el silencio de la noche. Y un gelido frío recorrió por toda mi columna. Me gire para ver de donde venia y solo había oscuridad. Pasaban las horas pero la noche parecía hacerse eterna. Y de repente me acorde que traía conmigo mi celular, lo busque en mi bolsillo y no lo encontré. En ese momento pensé que se me había caído donde me habían dejado tirado mis amigos. Fui corriendo donde yo creía haber despertado. Pero nada, ni rastros de mi celular. Pero en ese momento una risa salio de un sepulcro. Me petrifique no podía mover ni un músculo y de repente una sombra paso fugazmente delante de mi. Mis ojos no podían creo lo que veían no solo uno sombra sino múltiples penumbra se acercaban a mi asechándome tratando de capturarme. De la oscuridad salían brazos y manos todas desformadas y horrendas tratando de sujetarme. Tome coraje y solo pensé en correr sin mirar atrás. En medio de la oscuridad vi una pequeña luz. Sin prensarlo dos veces entre y cerré la puerta. Una ves dentro de4 la habitación una voz suave y cortes me dijo:

-¿Muchacho que es todo ese ruido y alboroto? ¿Porque entras de esa forma y azotas así mi puerta?

Tome un poco de aliento y le dije: -perdone no fue mi intención. Es que estaba muy asustado y unas sombras me seguían y querían atrapar.

El hombre con una pequeña mueca de sonrisa me dijo: -y si muchacho estas en un cementerio siempre habrá almas en penas que quieran escapar de la forma que sea, mas a estas horas de la madrugada.

Lo mire sin entender muy bien y le dije: – ¿pero quien es usted?

El Hombre me miro sonriendo y me dijo: -yo soy el sereno del cementerio, quien se encarga que nada entre ni salga por la noche. Lo único que te puedo aconsejar es que ya te marches. Tienes que encontrar tu camino antes que sea demasiado tarde.

Mi asombro antes sus palabras era grande y no podía comprender nada pero le dije: – ¿pero como? ¿No entiendo nada?

A esto me respondió: -cuando las luces del nuevo día lleguen te darás cuenta, pero no tienes que permanecer mas tiempo aquí.

Mientras me acompañaba a la puerta principal del cementerio se podía ver como se iluminaba con los primeros rayos del sol la puerta de entrada. Mientras caminábamos me contó lo cansado que estaba y como por culpa de su trabajo casi no veía a su pequeña hija y lo mucho que extraña pasar tiempo con ella. De repente a pocos metros de la puerta me dice:

-hasta aquí llego yo joven y muy buen suerte en tu viaje.

Cuando me volteé para agradecerle ya se había ido. Ya era casi imposible ver afuera por el resplandor de la luz que provenía de la puerta. Cuando me disponía a abrirla para poder marcharme por fin de ese lugar tan espantoso logro ver una extraña figura que llamo mi atención. Hice unos pasos hacia atrás y me dirigí a un difuso bulto gris. Al acercarme pude distinguir la figura de una mujer. Me llamo mucho la atención que una joven este tan temprano por el cementerio y le dije:

-¿Señorita se encuentra bien? ¿Acaso esta perdida?

La joven se volteo y con una gran sonrisa me dijo: -no, yo vivo en una pequeña habitación que me cedieron los dueños del cementerio ya hace tiempo.

La mire fijamente ya que era muy hermosa, sus cabellos rubios caían delicadamente sobre su cuello y hombros, sus ojos celestes podían enamorar y enterneces hasta el corazón mas duro de esta tierra. Y le dije un tanto avergonzado y con un poco de timidez -¡ah bueno! perdón por mi intromisión señorita. ¿Pero por casualidad conoce al sereno que trabaja aquí? le quise dar las gracias y ya se había ido cuando me volteé.

Ella abrió su boca como queriendo emitir un grito o un alarido pero enseguida se enmudeció y guío lentamente su mirada hacia el suelo y me respondió: -aquí no hay ningún sereno ya que hace muchos años que esta muerto. Este pequeño lugar me fue cedido ya que él era mi padre.

En ese instante mi rostro se empalideció y le respondí con gran temor ya que no sabia si iba a pensar que me había vuelto loco -no me va a creer lo que le voy a contar. Pero usted cree en fantasmas. Yo si. Ya que hoy hable con su padre.

Ella sonrío y me dijo -acompáñeme joven le voy a mostrar algo.

Me hizo caminar por un largo trecho, hasta llegar a un pedazo de terreno muy bien cuidado. Cuando de repente me dijo:

-esta es su tumba y ahí esta su foto. ¿Acaso es el?

Yo mire la foto y respondí tartamudeando -si es el. Es el hombre que yo vi. Con el cual converse gran parte de la noche.

Ella se acercó a mí y me tomo la mano muy cariñosamente y me dijo: -te puedo pedir un favor. Yo lo extraño mucho me llevarías con el, lo quiero ver.

Con un poco de temor y extrema locura le dije: -si no tengo ningún problema. Antes que cierre el cementerio regreso y la acompaño a buscarlo, pero le advierto que hay cosas malas en este lugar de noche.

Ella me tomo más fuerte aun de las manos como si no quisiera dejarme ir y me respondió: -no por favor no te vallas te invito a quedarte a descansar en mi humilde casita.

No se si fue estupidez o coraje ya que la chica era muy linda y le dije que si.

Esa noche súbitamente me despertó con gran entusiasmo.

Y me dijo: – Ya es la hora de las brujas, son las tres de la madrugada.

Yo medio despierto, medio dormido le dije: -¿me dejaste dormir todo el día?

Con su hermosa sonrisa en su rostro me respondió: -si, es que estabas muy cansado. Y no quería molestarte, ya que sabía que tendríamos una larga noche por delante.

Sin comer ni un bocado de nada procure guiarla donde había encontrado a su padre. Mi corazón tembloroso y asustado resonaba en mi pecho, mis pies avanzaban muy lentamente, sinceramente los arrastraba con un gran temor ya que no sabia que encontraría tras las tumbas de ese lugar. Por fin llegamos a la habitación en la que el supuestamente vivía. Procedí a entrar y ahí lo vi.

El hombre asustado me dijo: -¿que haces aquí muchacho? te dije que te fueras. Ahora ya es demasiado tarde para ti.

Lo mire sonriendo y le respondí con gran alegría: -no se enoje, ya se que usted es una mas de las almas en pena de aquí, pero traje a su hija ya que ella lo extraña mucho y lo quería ver.

El hombre con pavor en su rostro me dijo: -pero ella no es mi hija. Ella murió cuando era apenas una niña.

Mi mente ya no daba más, ya no entendía nada: -¿pero entonces quien es esta chica?

Veo que de repente el cuello de la joven empieza a girar hacia mí, dando casi una vuelta total, dibujándose en su cara una horrenda sonrisa con una mira muerta y penetrante.

Y con una voz chillona y tenebrosa nos dijo:

-por fin después de tanto tiempo te logre encontrarte y como un regalo enviado del inframundo me encontré para mi gusto una alma perdida mas.

En ese preciso momento no entendía nada. ¿Como un alma perdida? ¿Acaso yo estaba muerto? Mire al hombre con gran tristeza y pesar por lo que se me había revelado en ese instante. El sereno con una mirada llena de dolor me afirmo con la cabeza que todo eso era verdad. Me dijo con lágrimas en sus ojos que yo había muerto y que intento que vaya a la luz, pero me deje distraer y engañar. Ya que el era el elegido para guiar las almas perdidas a la otra vida, pero solo aquellas que realmente se lo merecían podian ver la luz.

En ese instante el rostro de la que en su momento era una hermosa chica se torno totalmente blanco como una hoja. Su pelo se tiño de rojo sangre y sus ojos se volvieron negros, sin vidas, como si uno viera al vacío en medio de la oscuridad. Su cabeza totalmente girada hasta dar casi una vuelta me seguía mirando con esa sonrisa de oreja a oreja. Y entonces la espectral joven nos hablo.

-de ahora en mas tu mi escabullidizo sereno y tu mi desafortunado joven son mios. Sus almas serán mías. Y las conservare por toda la eternidad. Vagaran junto a mi y verán como capturo y devoró a otras almas, pero no las de ustedes. Las suyas serán torturadas durante milenios muy lentamente y las comeré muy de a poco, quiero que vean con el paso del tiempo como atrapo a cada una de las personas que alguna ves amaron. Y como destruyo cada una de sus vidas.

Desde ese entonces somos sus prisioneros. Ya sin el sereno los pobres espíritus no sabían que camino tomar y eran presa de esta princesa diabólica la cual nos hace ver día tras día como su apetito desenfrenado por las almas no tiene límites. Yo nunca encontrare la paz, pero mas aun nunca tendré un real y verdadero descanso ya que todo esto fue por mi culpa. Ya eh visto caer a mi madre, mi padre, mis hermanos y novia y a miles de almas mas. Y todo por distraerme y no obedecer una simple orden cuando se me fue dada. Y dejarme cautivar por una cara bonita. A veces las cosas mas hermosas son las más peligrosas.

Escrito por Raziel85

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