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Un poema de viernes por la noche

Un iceberg de fuego

Un bloque, una coraza, un iceberg, inerte como un beso frío y alquilado,

lleno de confusión, incertidumbre y dudas..

Respirando palabras que entran, pero no pueden salir.. que se agarran con las uñas,

como quien se va a suicidar tirandose al abismo,

sujetadas, sin saber siquiera ellas por qué tanta adherencia, si el fin es predecible..

Todo pasa..decides no ir hasta ciertos puntos.

¿Pero por qué no hacerlo?

Porque puede sonar ilógico.. pero lo bueno aveces desgarra y daña,

aveces la luna opaca las estrellas,

aveces el agua puede secar,

aveces una luz puede cegar.

Hasta que decides saltar.

Y en esa caída libre, te das cuenta que aveces las estrellas sólo se ven desde otro punto.

Y notas también, que el agua moja tu piel y tus dedos se vuelven cartón,

y la luz refleja en tus ojos el hermoso paisaje que no te animabas a ver ni explorar..

Paralizado… Petrificado.

Impuro de sabiduría, transparente a los ojos de ella.

Tonto corazón, volviendo de nuevo a latir, estabas mejor muerto..

Inseguro cuando me mira, desnudo de mente, y demente..

Pero como un bebé que es lanzado al aire por su padre, volví a los brazos de mi realidad.

Cruda y sólida, pero real.

Dejo caer mis brazos.. no puedo contigo, ni puedo sin ti..

Mis pestañas ya húmedas aceleran el parpadeo,

mientras las pupilas se niegan a dilatarse, no quieren cegarse de nuevo..

¿Pero por qué no hacerlo?

Porque no, porque así lo grita el corazón, desaforado y difónico, con una bocanada de aire:

-¡Noo!..

Un poema de viernes por la noche

Espero que les haya gustado.

El título fué improvisado. Si tienen alguna otra idea para ponerle de título dejen un comentario. Saludos Un poema de viernes por la nocheUn poema de viernes por la noche

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