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U-boote. El terror del mar

El primer submarino militar fue el Turtle (‘tortuga’), un dispositivo esferico de tracción humana diseñado por el estadounidense David Bushnell, con capacidad para una sola persona.

Fue el primer submarino verificado capaz de operación subacuática y movimiento independiente, el primero en usar hélices para propulsarse. 

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Durante la Guerra de la Independencia estadounidense, el Turtle (operado por el sargento Ezra Lee, del ejército continental) intentó hundir un barco de guerra británico, el HMS Eagle (buque insignia de los bloqueadores) en la bahía de Nueva York el 7 de septiembre de 1776, pero fracasó.

El primer submarino en destruir un barco fue el Hunley construido por Los Estados Confederados de América durante la guerra de Secesion.

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El Hunley estaba destinado a atacar los barcos del Norte, que estaban bloqueando los puertos del Sur. 

El submarino tenía un largo poste con una carga explosiva en la proa, llamado «torpedo pértiga» y tenía que acercarse al buque enemigo, ponerle el explosivo, alejarse y entonces detonarlo. 

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Era extremadamente peligroso de operar y no tenía más suministro de aire que el contenido en el compartimento principal. 

El submarino podía hacer unos cuatro nudos de velocidad, pero, a pesar de ir a favor de la marea, era extraordinariamente fatigoso para los tripulantes que debian propulsarlo con sus propios musculos.

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El 18 de febrero de 1864 el Hunley hundió a la fragata USS Housatonic de 1284 toneladas en la bahía de Charleston, siendo la primera vez que un submarino lograba hundir otro barco

Estuvo tripulado por el teniente George E. Dixon y ocho soldados del 21º regimiento de Infantería Ligera de Alabama que se habian ofrecido voluntarios.

Todos los tripulantes del submarino también desaparecieron y los restos del submarino fueron hallados en 1995.

En 1916, el serbio Konjovic entró en la historia como el primer piloto que destruyó un submarino desde el aire, concretamente un submarino francés en el Adriático. Cuando vio que había supervivientes tras el bombardeo, amerizó su hidroavión y los salvó.

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Por esta acción heroica, el gobierno francés le condecoró el 14 de febrero de 1968 con un reconocimiento especial por el heroísmo, humanidad y compasión en las batallas marítimas. Todavía hoy hay un retrato de Konjovic salvando a los marineros en la sede oficial de la armada francesa.

Durante la Gran Guerra, el arma submarina alemana había representado un verdadero peligro para Gran Bretaña en 1917, causando tal impresión que una de las cláusulas del Tratado de Versalles prohibía explícitamente a Alemania la posesión de submarinos. 

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Cuando se inició el conflicto los submarinos no habían sido aún utilizados como armas de guerra. La superioridad en el mar de los británicos forzó a la flota alemana a intentar este nuevo tipo de guerra. 

El bloqueo naval británico y su incidencia en el hambre de la población germana hizo que los mandos militares confiaran en la guerra submarina como el mejor medio de represalia. 

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Sin embargo, el 7 de mayo de 1915 submarinos alemanes hundieron el trasatlántico Lusitania, murieron 1.500 tripulantes y el Gobierno de Washington protestó enérgicamente. El canciller Bethmann-Hollweg optó por moderar los ataques.

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Los militares alemanes no estaban de acuerdo con esta prudencia y no cesaron de pedir una guerra submarina sin límites. Finalmente, el 1 de febrero de 1917, Alemania declaró la guerra submarina total. Los primeros meses fueron enormemente dañinos para los barcos que iban y venían a Inglaterra y a Francia, más de 540.000 toneladas hundidas en febrero, 875.000 en marzo.

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El resultado final fue, sin embargo, totalmente contrario a las esperanzas alemanas. Los británicos organizaron a partir de abril sistemas de convoyes en los que barcos de guerra escoltaban a los buques y redujeron de forma significativa las pérdidas.

Además, y esto fue lo más importante, la guerra submarina perjudicó seriamente a los productores y exportadores americanos, lo que precipitó la entrada en guerra de Estados Unidos. 

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U-Boot, abreviatura del alemán Unterseeboot, «nave submarina», en plural U-Boote, es la denominación dada a los sumergibles y submarinos alemanes desde la Primera Guerra Mundial. 

El principal escenario donde actuaron fue el Océano Atlántico , Mar Mediterraneo y el Mar del Norte y rara vez el Océano Índico , Mar Negro y Océano Pacífico.

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Al estallar la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939, la Kriegsmarine no estaba preparada para combatir a las fuerzas navales aliadas. A diferencia de los otros armamentos del ejército alemán, el plan naval de construcciones llamado PLAN-Z sólo había empezado unos pocos meses antes.

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Por lo tanto, el número y la fuerza de los barcos disponibles no eran los adecuados para las necesidades de una guerra mayor.

En los años anteriores a la guerra, la Kriegsmarine no creyó en la posibilidad de ninguna confrontación militar en el futuro próximo con el Reino Unido; al igual que en la Primera Guerra Mundial, los alemanes veían a Polonia y Francia como los enemigos posibles

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El primer barco hundido por un sumergible alemán, el “U-30”, fue el trasatlántico RMS Athenia, que generó un incidente, pues en el paquebote iban 300 civiles estadounidenses e hizo recordar el caso del RMS Lusitania en 1915.

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El “U-39”, al atacar al portaaviones británico HMS Ark Royal, tuvo un grave fallo en el sistema de torpedos, que delataron su posición, resultando hundido por la escolta del portaaviones.

Dönitz presentó la dimisión a su cargo, pero le fue rechazada. Cuando esto ocurría en Alemania, el “U-29” sorprendió y hundió en alta mar al portaaviones HMS Courageous.

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El momento decisivo del cambio en las operaciones navales lo dio el “U-47” al mando de Günther Prien, el 13 de octubre de 1939. 

Prien penetra en la bahía de Scapa Flow. la principal base naval del Reino Unido situada en las Islas Orcadas, Escocia, y hunde con 4 torpedos al acorazado “Royal Oak”

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En su casco volcado mueren 786 hombres, entre marineros y oficiales, incluido el contralmirante H. E. C. Biagrove.

Luego de este ataque a una base considerada inexpugnable , Adolf Hitler dio su entero respaldo al arma submarina y a Karl Dönitz.

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Al principio de la contienda y en la llamada “Batalla del Atlántico” los sumergibles alemanes estuvieron a punto de bloquear a los ingleses y hundieron un enorme tonelaje de buques mercantes y algunos militares, incluso un acorazado y un portaaviones

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Los submarinos alemanes eran más pequeños que los americanos contemporáneos y su confort para los tripulantes era nulo; austeros y espartanos, solo preparados para el combate. 

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Su desplazamiento era de unas 700 toneladas (en superficie) y una eslora o largo de 67 metros. Por más de 90 metros de eslora de los Gato/Balao de la US Navy y un desplazamiento de 1.500 toneladas. 

O sea, aunque precarios para la tripulación, unos palacios frente a los “nazis”, que contaban con el fanatismo de sus tripulantes para soportar las dificultades y estrecheces.

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Döenitz, almirante de la flota de submarinos soñaba con llevar a cabo una táctica que le rondaba desde sus años de capitán de submarino durante la primera guerra mundial. 

Su táctica era sencilla pero devastadora; organizar “manadas de lobos”, agrupaciones de submarinos que hostigarían a los convoyes, causando la confusión y el caos. 

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Contrariamente a lo que se cree, los submarinos atacaron sobre todo en la superficie, de noche para evitar ser descubiertos, ya que en superficie eran mucho más veloces y maniobrables que bajo el agua. 

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Finalmente, el 17 de octubre de 1940 Döenitz puso en marcha su táctica con devastadora eficacia; 7 submarinos localizaron y emboscaron al convoy SC-7; de 35 barcos, 20 fueron echados a pique por los torpedos de los U-Boot; a la mañana siguiente fue localizado otro convoy, el HX-79, de 49 buques; los submarinos que aun tenían torpedos, acudieron a la cita, reforzados por otros dos submarinos. 12 barcos hundidos. 

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En el bando alemán, ni una sola perdida. Sin embargo como es natural, los británicos no se mantuvieron expectantes. Organizaron cada vez mejor sus convoyes, llegando a formar flotas de hasta 40 barcos, protegidos por destructores y corbetas equipadas con lo ultimo en tecnología.

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Con la aparición del radar conocido desde 1924 , la sorpresa y ventaja de los submarinos quedo anulada, en superficie, detectados por radar, bajo el agua, por el asdic (sonar). 

Los sistemas de escucha, interceptaban las transmisiones de la Kriegmarine, necesarias para organizar las manadas de lobos, permitiendo eludir las emboscadas o preparar las escoltas para el ataque.

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En marzo del 41 estas mejoras se cobraron tributo; tres de los mayores ases de submarinos fueron puestos fuera de combate; Günter Prien, el heroe de Scapa Flow, con más de 28 barcos hundidos a sus espaldas fue hundido junto a su U-47.

Joachim Schepke; (30 barcos) es obligado a salir a superficie por cargas de profundidad, el destructor Vanoc arremete contra su submarino y lo parte en dos.

Y finalmente, el as de ases; el submarino de Otto Kretschmer (44 barcos) es gravemente dañado; obligado a emerger, el capitán Kretschmer consigue salir indemne antes del hundimiento de su nave, solo para caer en las manos de los británicos. 

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Aunque habían atacado a los convoyes y hundidos varios mercantes, tres submarinos hundidos (junto a la perdida de tres experimentados capitanes) era un precio demasiado alto a pagar. 

El 9 de mayo de 1941 los britanicos atacan al U-110 comandado por Fritz Lemp , este debe emerger y evacuar a la tripulacion, antes de que se hunda los britanicos capturan la maquina Enigma con los codigos secretos con que se comunicaban los alemanes.

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En otoño de 1941 Alemania disponía ya de 200 submarinos (aunque solo 80 de ellos podían estar plenamente disponibles para el combate), pero la balanza se había equilibrado; los submarinos eran una amenaza para las comunicaciones británicas; pero sus escoltas estaban preparadas para contestar duramente; y la balanza seguía inclinándose hacia el lado ingles. 

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Nuevos modelos de bombarderos de largo alcance y reconocimiento entraron en servicio; pequeños portaaviones de escolta empezaron a ser utilizados en los convoyes; el clímax llego en diciembre de 1941; el convoy HG76, compuesto por 32 mercantes y 9 navíos de guerra de escolta partió de Gibraltar. 

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Döenitz asigno el ataque a una fuerza de 9 submarinos; durante una semana de combates el convoy solo había perdido 2 barcos; la peor parte se la llevaron los alemanes; 5 de sus submarinos fueron echados a pique.

El 7 de diciembre de 1941 EE.UU. entraba en guerra, sin embargo, lejos de perjudicar a la Kriegmarine, su entrada supuso nuevos terrenos de caza para los U-Boot.

Inexpertos, la flota americana fue presa fácil para los submarinos germanos. 

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Hasta tal punto, que los meses de 1942 registraron la mayor tasa de buques hundidos de la guerra. De entre todos las perdidas de aquel año, hubo unas que pasarían a los anales de la historia naval. 

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El convoy PQ17, rumbo a Archangel, Rusia, partió de Islandia el 27 de junio. 

El convoy lo formaban 35 mercantes y una escolta nada desdeñable; 21 barcos de guerra; además, en la ruta del convoy se habían congregado hasta 26 barcos para dar apoyo en un momento dado; entre estos barcos de apoyo había acorazados, cruceros e incluso un portaaviones. 

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Sin embargo, el 4 de julio el Tirpitz, el barco gemelo del legendario Bismarck, desapareció de su base en Noruega; temerosos de que hubiese partido para interceptar al PQ17, el almirantazgo británico ordeno la dispersión del convoy. (En realidad el Tirpitz solo estaba trasladándose a otro puerto). 

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Esto resulto un error fatal, en los días sucesivos, los mercantes, solos y vulnerables fueron cazados uno por uno por la aviación alemana y los submarinos. 

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Cuando el ultimo barco llego a Archangel, se contabilizaron 24 barcos perdidos. 

Fue la prueba final de la eficacia de los convoyes. Mientras que permanecieron juntos, el convoy solo había pedido 3 barcos, cuando se dispersaron, los mercantes fueron sistemáticamente cazados por los alemanes sin muchas dificultades. 

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Sin embargo, las líneas vitales de suministro no estaban en el sur del Atlántico (donde se habia desplazado la mayoria de la flota para atacar a los americanos), sino en el norte, y Döenitz decidió volver a lanzar a sus manadas de lobos contra los aliados a principios de 1943. 

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Al principio la suerte sonrío a los alemanes para sorpresa de los aliados, que temieron que el sistema de convoyes empezase a fallar. 

Atacando un convoy de 51 barcos, hundieron 13 sin una sola perdida; en otro de 90, los submarinos hundieron 21 con una sola perdida. 

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Las perdidas de barcos mercantes empezaron a disminuir y las de los submarinos aumentaron. 

En 1943 varios adelantos volvieron a ayudar a los aliados; el radar centimetrico a bordo de aviones les permitió localizar a los submarinos en la lejanía; los barcos Liberty, mercantes capaces de transportar 10.800 toneladas, eran construidos a un ritmo de 140 al mes, mucho mas rápido de lo que los alemanes los hundían; se diseñaron los grupos de apoyo a los convoyes. 

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Grupos de destructores de escolta y corbetas, que permanecían preparados para lanzarse a ayudar a las escoltas de los convoyes; y, al no pertenecer explícitamente a estos, centrarse en la búsqueda y destrucción de los submarinos. 

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En 1943 los alemanes comenzaron a usa el Snorkel con valvula flotante, que permitia navegar con los motores diesel en inmersion y recargar las baterias de los motores electricos sin estar expuestos en superfiice.

Döenitz muy a su pesar comprobó que la batalla empezaba a cobrar tintes de derrota. 

El convoy ONS5, de regreso a Norteamérica fue atacado por unos 50 submarinos alemanes en 10 de los 20 días que duro el trayecto. 

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Aunque se perdió un tercio de los buques, la escolta y el grupo de apoyo se cobraron la perdida de 6 submarinos.

En otros tiempos, una congregación tan grande de submarinos habría acabado con el convoy al completo, pero la situación actual demostraba que los submarinos habían perdido la iniciativa. 

70 submarinos en cuatro grupos llegaron a hundir 26 mercantes, pero 27 de ellos fueron echados a pique por las escoltas. 

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En mayo la Kriegmarine perdió 41 submarinos; entre sus tripulantes, Peter Döenitz, el hijo menor del almirante. 

En Abril, Döenitz retiro a sus manadas de lobos. Aunque no se reconoció oficialmente, la batalla del Atlántico había llegado a su fin. 

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Los U-Boot continuaron batallando en el mar, pero jamás volverían a representar una seria amenaza a la navegación aliada. 

En los dos últimos años de guerra se calculo que por cada mercante hundido, los alemanes perdían un submarino. 

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Winston Churchill dijo “Podemos ganar o perder una batalla, triunfar o fracasar en una empresa, ocupar o ceder posiciones, pero del dominio que ejerzamos sobre las rutas oceánicas y sobre la libre aproximación y entrada a nuestros puertos dependerá que podamos librar una guerra, o hasta que conservemos la vida… Lo único que llegó a asustarme durante la guerra fue el peligro de los submarinos alemanes

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El submarino más utilizado en el Atlántico (los alemanes casi ni se acercaron al Pacifico ni al Índico) fue el “Type VII” del que, en sus numerosas versiones, se construyeron 707 unidades

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Alemania construyó en total ocho tipos de sumergibles y submarinos, unos costeros y otros oceánicos:

Tipo I: sumergibles oceánicos construidos a mediados de la década de 1930.

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Tipo II: pequeños sumergibles costeros, también llamados “Einbäume”

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Tipo VII: el más numeroso durante la Segunda Guerra Mundial.

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Tipo IX: sumergibles grandes, diseñados para operar en largas distancias.

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Tipo X: un modelo multiuso de sumergible.

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Tipo XIV: sumergibles de abastecimiento.

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Tipo XXIII: modernos submarinos costeros, construidos a finales de la guerra.

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Tipo XXI: los primeros submarinos modernos, conocidos como “Elektroboote”.

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El Tipo XXI llegó al campo de batalla demasiado tarde para tener un efecto profundo en el curso de la guerra, pero es uno de esos sistemas de armas que revoluciono por completo la faz de la guerra submarina

Fue el primer verdadero submarino, el que podia permanecer sumergido por 11 dias con su capacidad de funcionamiento silencioso y de alta velocidad submarina, mas veloz que en superficie.

Podia disparar sus torpedos con un nuevo sistema hidráulico de recarga rápida desde hasta una profundidad de 160 pies gracias a su nueva electronica.

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Con respecto al único Elektro-Boot que partió para una patrulla de guerra, el U 2511 al mando del Korvkpt. Adalbert Schnee y una tripulación escogida, partió desde Kiel el 16 de Marzo de 1945 para la base noruega de Bergen. 

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El primer contacto con el enemigo fue el 1 de Mayo. Al día siguiente fue detectado por un grupo de escolta al Norte de Escocia, pero escapó fácilmente incrementendo la velocidad en inmersión.

Evadió otros barcos dado que su objetivo era llegar al área de operaciones. Le lanzaron cargas de profundidad que resultaron ineficaces. Poco después de recibir el mensaje de rendición el 4 de Mayo, el U 2511 detectó un crucero de la clase Suffolk, el HMS Norfolk, con un destructor de escolta. 

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El submarino hizo una aproximación según el manual de combate, aproximándose primero a la máxima profundidad, sumergiéndose profundo y pasando al destructor de pantalla a velocidad silenciosa.

Finalmente, Schnee tuvo el crucero a la vista a 500m de distancia con una posición perfecta para el ataque y, sin ser detectado, era imposible fallar. 

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Sin razón aparente su capitán, el Adalbert Schnee, no atacó al crucero aún teniéndolo a tiro. Se sumergió profundo de nuevo y todavía sin ser detectado, regresó a su base en Bergen el 5 de Mayo de 1945. 

El 9 de mayo se rindió a los aliados en Bergen siendo enviado a Inglaterra el día 30.

El HMS Norfolk no supo lo cerca que había estado del desastre hasta años después.

Además de los sumergibles y submarinos descritos, la Kriegsmarine construyó a partir del año 1944 unos submarinos enanos, monoplazas y biplazas, que transportaban uno o dos torpedos. Éstos se denominaron: Neger, Mander, Linsen, Biber, Molche y Seehund.

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El arma submarina alemana disponía el día 1 de septiembre de 1939 de un total de 57 sumergibles y la mayoría de ellos no podían operar en el Atlántico

Desde ese día hasta el 8 de mayo de 1945 fueron puestos en servicio otros 1.113 sumergibles y submarinos, de los cuales 1.099 fueron construidos en astilleros germanos, 10 capturados al enemigo y 4 construidos en astilleros extranjeros.

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De estas 1.170 unidades, 863 intervinieron en acciones de guerra.

En zonas de combate se perdieron 630 sumergibles y submarinos, de los cuales 603 lo fueron por acción directa del enemigo, 20 por causas desconocidas y 7 por accidentes.

En territorio patrio, y en puertos y refugios se perdieron por ataques del enemigo y minas un total de 81 unidades y otras 42 en accidentes.

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Al desalojar las bases al final de la guerra, 215 submarinos y sumergibles fueron volados por la propia tripulación en la Operación Regenbogen, 38 sufrieron daños irreparables durante la guerra o se anticuaron de tal forma que debieron ser dados de baja, 11 fueron entregados a marinas extranjeras, cedidos o internados, y 153 fueron trasladados a puertos extranjeros al acabar la guerra.

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Resultados: se hundieron desde 1939 hasta 1945 con torpedos, artillería y minas un total de 2.779 buques de carga, pasaje y petroleros de diferentes nacionalidades con un registro de 14.119.413 TMB.

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Además fueron hundidos los siguientes buques de guerra: 2 acorazados de línea, 3 portaaviones de escuadra, 3 portaaviones de escolta, 6 cruceros, 34 destructores, 18 destructores de escolta, 2 fragatas, 26 corbetas, 13 balandros, 10 dragaminas de altura, 9 sumergibles, 3 cazasubmarinos costeros, 3 lanchas rápidas y de desembarco, 13 unidades de desembarco 2 buques almacén y 1 buque de apoyo y se averiaron otros 45 de diversas categorías.

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Pérdidas humanas: de los 40.000 hombres asignados a las U-Bootwaffen sólo sobrevivieron 12.000, el 70,0% de los hombres se perdió en alta mar.

Fue el arma que tuvo mayor porcentaje de perdidas durante la guerra.

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Pérdidas por año de guerra

•1939: 9 unidades

•1940: 24 unidades

•1941: 35 unidades

•1942: 87 unidades

•1943: 237 unidades

•1944: 242 unidades

•1945: 151 unidades

•TOTAL: 785 submarinos perdidos

•Supervivientes: 108 unidades (12,0%)

Los diez capitanes alemanes más destacados en la guerra submarina:

Otto Kretschmer, hundió 44 buques con 266.629 t

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Wolfgang Lüth, hundió 43 buques con 225.712 t

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Eric Topp, hundió 34 buques con 193.684 t

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Karl Friedrich Merten, hundió 29 buques con 186.064 t

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Victor Schütze, hundió 34 buques con 171.164 t

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Herbert Schultze, hundió 26 buques con 171.122 t

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Georg Lassen, hundió 28 buques con 167.601 t

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Heinrich Lehmann-Willenbrock, hundió 22 buques con 166.596 t

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Heinrich Liebe, hundió 30 buques con 162.333 t

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Günther Prien, hundió 28 buques con 160.939 t

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Dos U-boote en Argentina

U-530

El 10 de julio de 1945 en la base naval de Mar del Plata, se observaron unas señales por luces desde alta mar que se estaban identificando como “German submarine”, “Submarino Aleman” en ingles.

Luego, de 15 minutos, el capitán a cargo Sayus y el comandante alemán empezarían a intercambiar mensajes.

El oficial alemán se identifico como Wermuth y dijo que su intención era rendir el submarino ante autoridades argentinas.

Se dio autorización para que el submarino avanzara navegando en superficie y atracara amurado al guardacostas, junto a la escollera del puerto.

Wermuth luciendo su uniforme de gala y sus condecoraciones, hacía formar en cubierta a sus hombres y esperaba a que llegara a su nave la tripulación de presa que tomaría el control del submarino.

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A las pocas horas de la llegada del U-Boot, el oficial Otto Wermuth y las autoridades argentinas firmarían el acta de rendición en regla, izándose a continuación la bandera Argentina en el puente. 

Con este acto concluyó oficialmente la vida bélica del sumergible alemán, que en su larga travesía había establecido un récord de larga distancia para este tipo de naves, además del de navegación con esnórquel.

La llegada del U-530 desató una tormenta de sospechas en torno al sumergible y su tripulación, sobre todo debido a que unos días antes de la rendición del u-boot, el 4 de julio, una explosión había hundido al crucero brasileño Bahía, causando la muerte de 336 de sus tripulantes, entre ellos 4 norteamericanos.

Posteriormente se determinó que la explosión fue debido a una conflagración en la santabárbara del crucero.

Luego de la rendición, la tripulación del U-530 sería internada en la Argentina, y el submarino seria entregado a los representantes de la US Navy en Buenos Aires.

U-977

El 13 de abril de 1945, el U-977 zarpa del puerto de Kiel en viaje de entrenamiento.

Su comandante era el teniente de navío Heinz Shaeffer.

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El 4 de mayo, al finalizar la guerra, el U-977 se encontraba a la altura de la costa noruega. 

Ignorando la orden de rendición, el sumergible puso rumbo Oeste, hacia el océano Atlántico. 

Según declaraciones de Shaeffer, se sometió a votación cual seria el destino al que se dirigirían. 

Treinta tripulantes optaron por ir a la Argentina, dos a España y dieciséis, la mayoría de ellos con esposa e hijos, optaron por regresar a Alemania.

Debido al intenso patrullaje aéreo y naval al que estaba sometido el Atlántico, la mayor parte de la travesía se efectuó en inmersión, teniendo que utilizar el Snorkel para recargar los acumuladores. 

Al cabo de dos meses el interior del submarino se volvió inhabitable , los marinos sufrian el prolongado encierro en un submarino que navegaba constantemente a una profundidad promedio de 80 metros, algo nunca intentado hasta el momento.

Una vez alejados de la zona de peligro, Schaffer ordenó emerger, aunque de noche. 

Frente a las costas de Brasil se enteraron de la rendición del U-530, lo que se convirtió en estímulo para el viaje a Mar del Plata.

Al descender de la nave, Schaffer pidió “tres hurras por el fiel camarada de acero”.

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Al día siguiente, finalmente el comandante del U-977 firmaría el acta de rendición del submarino y la tripulación seria trasladada a Buenos Aires para nuevos interrogatorios.

Finalmente la tripulación seria enviada a los Estados Unidos, luego enviada a Alemania y liberados en menos de un año.

Shaeffer seria interrogado en los Estados Unidos y luego enviado a Inglaterra para nuevos interrogatorios 

El U-977 fué trasladado a Río Santiago y en Septiembre de 1945, junto con el U-530 zarparon hacia Boston, en EEUU, por sus propios medios, con una tripulación Norteamericana.

Allí, luego de estudiarse su tecnología, y una vez retirados los equipos más delicados , fueron conducidos en Enero de 1946 al Atlántico Norte al Noroeste del Cabo Cod.

El U-530 fué hundido con torpedos del submarino USS “Toro” y el U-977 fué blanco del USS “Atule”.

De esta manera terminó la vida de los últimos “lobos grises” que navegaron libres de la temida flota submarina de la Kriegsmarine, junto a más de 700 u-boot hundidos durante el conflicto.

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LA GUARIDA DE LOS LOBOS GRISES

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Las bases de la Kriegsmarine en territorio francés (Brest, Lorient, La Pallice y La Rochelle) extendieron el radio de acción de los submarinos alemanes permitiéndoles atacar convoyes y patrullar más adentro en el Atlántico.

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La fortaleza está construída de hormigón y hierro, un conjunto a prueba de bombardeos que hoy día permanece perfectamente conservada. 

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La Rochelle era una fortaleza nazi, siendo la última ciudad francesa en ser liberada al final de la guerra.

Entre el 12 de septiembre de 1944 y el 7 de mayo de 1945 la cuidad estuvo sitiada, en la que la fortaleza, incluyendo las islas Ré y Oléron estaban controladas por unos 20.000 tropas alemanas bajo el mando de un vicealmirante.

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Las negociaciones entre el capitán de fragata francés Meyer y el mando alemán llevaron a la capitulación el mismo 7 de mayo. Un día después las tropas francesas entraron en la ciudad y la liberaron. 

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Su ubicación e instalaciones sirvieron de escenario a la película Das Boot así como para la película Los cazadores del arca perdida de la saga de Indiana Jones. 

DENTRO DE UN U-BOOTE. U-505

El U-505 del tipo IXC fue capturado el 4 de junio de 1944 por el grupo de tareas 22.3 de la Armada de los Estados Unidos. 

El submarino fue remolcado hasta Bermuda en secreto, su tripulación fue internada en un campo de prisioneros de los Estados Unidos, negándoles el acceso a visitas de la Cruz Roja Internacional. 

La Armada estadounidense clasificó su captura como “top secret”, o “Alto Secreto”, y pretendía evitar así que Alemania tuviese conocimiento de la misma.

En 1954, el U-505 fue donado al Museo de la ciencia y la Industria de Chicago, Illinois donde se preserva como buque museo.

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Motores Diesel MAN

U-boote. El terror del mar

Motor electrico

U-boote. El terror del mar

Controles de funcionamiento de los motores Diesel

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Instrumental en la sala de mando

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Sala de mando de los timones de profundidad

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Valvulas de control de aire comprimido

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Cocina, a la izquierda la heladera.

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Camarote del capitan

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Camarote de la oficialidad

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Sala de torpedos de proa y dormitorio de los marineros

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Sala de torpedos de popa, dormitorio y provisiones

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Baños, son dos, uno en popa y uno en proa.

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Sala de comando radio

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Sala de comando sonar

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La maquina Enigma, Máquina de cifrado rotativo en clave secreta predeterminada. Al principio tuvo mucho éxito pues permitió las tácticas de ataques masivos o wolfpacks (manadas de lobos), hasta que los aliados fabricaron la Ultra para cifrar los mensajes interceptados de Enigma.

U-boote. El terror del mar

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U-FLAK

A pesar de las indicaciones de evitar cualquier enfrentamiento con la aviacion aliada, los continuos avances en materia de deteccion y lucha antisubmarina obligaron a mejorar los sistemas de defensa antiaereos instalados en los U-boote.

A partir de 1942 se ampliaron estos sustituyendo la mayoria de montajes simples de 20 mm por otros dobles o cuadruples, añadiendo las nuevas piezas de 37 mm.

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El panico que producia la aparicion de un avion antisubmarinos llevo a las tripulaciones a modificar las torretas de sus submarinos instalandole varios cañones y ametralladoras antiaereas situadas en plataformas denominadas Wintergarten.

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Algunos submarinos fueron habilitadas como “U-Flak”, autenticas baterias antiaereas flotantes que debian sorprender a los aviones atacantes con una concentracion de fuego inusitada.

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Alrededor de 150 aviones aliados fueron derribados en enfrentamientos con submarinos, casi la mitad de U-boote hundidos durante la guerra lo fueron por acciones aereas enemigas.

U-BOOTE MINADORES

Algunos tipo de submarinos alemanes fueron adaptados a la colocación de minas, cosa que no encontró nunca el favor del mando de submarinos, aunque en algunos casos se infligieron graves daños al enemigo. Este medio de ataque activo se hacia en bocanas de puerto y en rutas de convoyes.

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El sistema consistia en un mecanismo colocado en cubierta que sostenia la mina, que se soltaba al liberar de forma mecánica las fijaciones, quedando la mina suelta , a deriva o sujeta mediante peso al fondo.

En otros modelos las minas salian por una abertura en el fondo del casco.

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ARTILLERIA DE LOS U-BOOTE

En general los U-Boote estaban dotados de una o dos piezas de artilleria con frecuencia de 88 o 105 mm , ademas del armamento antiaereo.

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Puesto que la lucha contra los buques se hacia mediante los torpedos, el cañón de cubierta quedó relegado a los ataques de pequeños barcos no armados o cuando el buque quedaba sériamente “tocado” por los torpedos y habia que acabar de destruirlo a cañonazos, las existencias de torpedos a bordo eran limitadas.

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