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¿Tuvo Caronte, un océano de agua líquida en el pasado?

¿Tuvo Caronte, un océano de agua líquida en el pasado? Comparativa de tamaños Tierra-Luna, y Plutón-Caronte (Imagen Creative Commons)

Plutón, el que fuera ocupara el octavo lugar en la lista de planetas que recitábamos de carrerilla en la escuela, es ahora un planeta enano. Aún así, el interés de los astrónomos por este lejano mundo y su enorme (en comparación) luna Caronte no ha cesado. El año que viene, cuando la sonda de la NASA New Horizons llegue a aquellas distantes latitudes, podremos estudiar en profundidad algunos rasgos del pasado de Plutón y Caronte de mucho interés. De hecho, los astrobiólogos no descartan que Caronte, compuesta principalmente por hielo, no haya albergado en su pasado un océano de agua líquida subsuperficial, al estilo del que creen puede existir aún bajo el hielo de Europa o Encélado.

¿Quién iba a pensar que en la luna helada de un plutoide situado a 29 UA del sol pudieron tal vez darse en su día las condiciones para que existiera agua líquida, y por tanto para que apareciera la vida? Para comprobar si así fue, la New Horizons tendrá que buscar unas grietas distintivas en la superficie de Caronte, similares a las que se pueden observar en Encélado o Europa.

Seguramente algunos os estáis pensando cómo pudo haber agua líquida a una distancia tan enorme del sol. Bien, el sol no es la única fuente de calor posible, también están los núcleos calientes de magma, o – como podría haber sido el caso en Caronte – el efecto marea.

Cuando la órbita de un cuerpo que gira alrededor de uno mayor es excéntrica (es decir, que no es perfectamente redonda) el satélite se acerca y se aleja del cuerpo al que orbita generando tensiones superficiales en ambos mundos. Pensad en una pelota de ténis a la que periódicamente apretamos con la mano y volvemos a liberar. La constante acción de la gravedad en un cuerpo satelital con órbita excéntrica hace que se flexione su interior y se estrese su superficie, generando grietas en el proceso.

Caronte, que posee una masa de 1/8 la de Plutón, mantiene en la actualidad una órbita estable alrededor de Plutón, pero se cree que durante su fase de creación estuvo mucho más cerca de Plutón. Dependiendo de como fue evolucionando su órbita, especialmente si pasó por una fase de fuerte excentricidad, las fuerzas gravitatorias entre ambos mundos pudieron muy bien generar calor suficiente como para que existiera agua líquida bajo el hielo de Caronte durante mucho, mucho tiempo.

¿Tuvo Caronte, un océano de agua líquida en el pasado? Superficie de Encélado, luna de Saturno, en la que se aprecian grietas. Imagen tomada por la sonda Cassini …

¿Cómo averiguar si esto fue así? Lo dicho, las grietas – caso de que las haya – podrían tener la respuesta. Y es que según un estudio basado en modelo informático creado por expertos de la NASA, cuyas conclusiones acaban de publicarse en la revista Icarus, el aspecto de Caronte tiene mucho que decir.

En palabras de Alyssa Rhoden, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA y coautora del estudio: “Nuestro modelo predice diferentes patrones de fractura en la superficie de Caronte, dependiendo del grosor del hielo, la estructura del interior de la luna, la facilidad con la que se deforme, y la evolución de su órbita”.

Así pues, solo queda esperar que las imágenes que obtenga la New Horizons de la superficie helada de Caronte nos saquen de dudas. De la aparición o no de grietas dependerá que la mayor de las lunas de Plutón pase a ser un objetivo astrobiológico.

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