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Solo 8 puntos diferencia Macri con Scioli en la paso

En el escrutinio definitivo Macri a Scioli solo le lleva 8,12 puntos

Solo 8 puntos diferencia Macri con Scioli en la paso

Dónde están los votos para un triunfo en primera vuelta o para forzar un ballotage

“Qué no llueva, por favor”, exclamó entre risas, antes de proferir una catarata de insultos, un candidato a intendente de un distrito de los grandes del conurbano. Y es que con la campaña en una meseta, y los candidatos estancados en los mismos porcentajes que en las primarias, quienes no han votado en primera vuelta -en muchos casos, por las lluvias y anegamientos- se han convertido en una prenda codiciada en un escenario en el que Daniel Scioli no puede aún divisar claramente un triunfo en primera vuelta, al mismo tiempo que ni Mauricio Macri ni Sergio Massa han logrado polarizar la elección. El voto útil se hace desear y el -vergonzante- voto a ganador no podrá verificarse sino hasta el día del comicio.

Ahora bien, los ausentes en primera vuelta es sólo una de las canteras donde los candidatos pueden conseguir los votos necesarios para vencer en primera vuelta o forzar un ballotage. La lectura atenta del escrutinio final de las primarias arroja algunas otras opciones: si se suman los que votaron a candidatos que ya no compiten, los ausentes en primera vuelta, quienes votaron en blanco y quienes impugnaron sus votos, sobrepasan los 12 millones de votos, el 38% del padrón, una cantidad nada despreciable de votantes a convencer, pero para la que conviene hacer algunas salvedades.

Solo 8 puntos diferencia Macri con Scioli en la paso

Con 74,91% de concurrencia, la abstención fue la más alta desde el retorno de la democracia para una elección presidencial. Si las condiciones del clima son favorables, lo probable es que más votantes concurran a las urnas el domingo 25. Si se igualara la participación promedio en elecciones presidenciales -alrededor del 80%-, serían más de 1,7 millones de votantes “nuevos” en las mesas de votación. Para Manuel Mora y Araujo, se trata de un sector más independiente, donde el gobernador de Buenos Aires tiene más chances de crecer.

Geográficamente, las provincias con menos concurrencia fueron Chaco (71,87%), Córdoba (71,20%), La Rioja (66,34%), Río Negro (73,67%), Salta (67,26%), Santa Fe (67,19%) y Santiago del Estero (68,89%). Si bien Buenos Aires tuvo una alta participación (77,01%), el desarrollo de las primarias en medio de una jornada de lluvias, con inundaciones y cambios de centros de votación, hace esperable que haya una mejora sustancial.

Con 5,06% de voto en blanco y 1,06% de votos anulados, la de agosto fue también la segunda elección presidencal con menos porcentaje de votos positivos desde 1983. Además, en cinco provincias el número alcanzó los dos dígitos: en Catamarca hubo un 11,86% de votos en blanco, en Chubut 24,13%; en Entre Ríos 12,35%; en Neuquén 11,21% y en San Luis 14,36%. Fueron casi un millón y medio de votos, una suma significativa cuando los números están tan ajustados. En algunos distritos pudo haber pesado la “boleta corta” con la que compitieron fuerzas provinciales: es el caso de Chubut Somos Todos (el partido de Mario Das Neves) y el Movimiento Popular Neuquino, que por falta de entendimientos políticos compitieron sin ningún candidato a presidente.

Para Mora y Araujo, el comicio está marcado más por los candidatos que por los partidos y o las fuerzas políticas, lo que traerá una consecuencia política más: quienes participaron de una interna en las primarias y votaron a un candidato perdidoso, no necesariamente votarán ahora por quien resultó ganador. Para el encuestador, se trata del sector con más dudas. La vedette, en este apartado, es Córdoba, una provincia que puede llegar a ser decisiva.

Solo 8 puntos diferencia Macri con Scioli en la paso

Con 2.789.055 electores empadronados, la provincia mediterránea tiene una serie de características que la convierten en un botín particularmente preciado: casi el 30% de los electores no fue a votar, y de los 1,9 millones que sí votaron en las primarias, un 43% lo hizo por candidatos que hoy quedaron fuera de la contienda. El gobernador José Manuel de la Sota juró fidelidad a Massa, su aliado en UNA, y previsiblemente gran parte de sus votos -eminentemente peronistas y opositores- vayan al tigrense, pero tanto Scioli como Macri tienen puestos los ojos en el distrito y les dedicaron especial atención en la campaña tras las PASO. También Margarita Stolbizer apuntó a Córdoba: con compañero de fórmula cordobés, la candidata de Progresistas cree que puede crecer en un distrito donde el radical Ernesto Sanz obtuvo unos 70 mil votos, Jorge Altamira 41 mil, De Gennaro 9 mil y Bodart 10 mil. En el sciolismo aseguran que han crecido algo más de 10 puntos desde el 14,31% obtenido en las PASO.

Entre Ríos, al compás de las oscilaciones nacionales

Si bien su peso dentro del padrón nacional es bajo (3,21%), la provincia mesopotámica tiene una particularidad que la destaca: desde el regreso de la democracia, fue la que más fiel se mantuvo a las oscilaciones del electorado nacional. Consistentemente, desde 1983 los entrerrianos eligieron siempre un gobernador del mismo color partidario que el presidente.

La pelea por la gobernación esta vez tiene sus particularidades: el candidato del Frente para la Victoria, Gustavo Bordet, obtuvo un 44,3%, a menos de 9 puntos de diferencia del candidato de Cambiemos, Alfredo De Angeli (35,8%). Los números, tan ajustados, están lejos de los 24 y 37 puntos de diferencia que Sergio Urribarri obtuvo en 2007 y 2011, respectivamente. El alto nivel de voto en blanco de la elección nacional -un 12,35%- fue aún más duro en la contienda para gobernador, donde alcanzó el 20% y se transformó en la tercera fuerza. Casualidad o no, será una provincia para echarle un vistazo en la noche del domingo 25.

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