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Se encerrara un año, en una capsula

Se encerrará un año para medir paso a paso cómo crece el deshielo

Misión de aventura y ciencia en Groenlandia.El italiano Alex Bellini vivirá un año en una cápsula para documentar la vida útil de los glaciares y demostrar que en las últimas décadas se aceleró el derretimiento.

Se encerrara un año, en una capsula

El aventurero es la contracara del caminante ya que escapa a la seguridad de un itinerario para vivir en estado de riesgo. Por decisión propia, Alex Bellini, se dedica a superar desafíos. A este italiano le demandó 227 días atravesar en un bote a remo el Océano Pacífico, recorrió 2.000 kilómetros en trineo por Alaska, le llevó 70 días superar los 5.400 kilómetros que separan Nueva York de Los Ángeles y cruzó el desierto del Sahara. Su nueva andanza consiste en vivir 12 meses dentro de una cápsula ubicada sobre un iceberg en Groenlandia.

Su propósito es documentar el proceso de extinción del hielo hasta llegar a aguas cálidas.

El proyecto que lleva adelante se denomina Adrift (a la deriva) y una vez ultimados los detalles el período de encierro comenzará a fines de 2016. “Mi objetivo es informar e investigar por medio de métodos científicos, toda la vida útil de un iceberg. Quiero demostrar cómo el ritmo de hielo de fusión se aceleró dramáticamente en las últimas décadas”, contó Bellini.

El primer paso será seleccionar un témpano tabular de unos 300 metros –ya que son los menos propensos a darse vuelta– que se desprenda de un glaciar situado al noroeste de Groenlandia. Un helicóptero transportará la cápsula de supervivencia en la que Bellini dormirá y se refugiará cuando las condiciones meteorológicas resulten adversas.

La cápsula que usará Bellini como su refugio fue desarrollada por la empresa Survival Capsule LLC, especializada en soluciones para resistir a tsunamis, tornados, huracanes y terremotos. Está construida en aleación de aluminio aeronáutico, con Kevlar reforzado y cuenta con un sistema que le permite mantener la posición vertical sobre el agua, incluso bajo las peores condiciones meteorológicas.

La cápsula tiene 2,43 metros de diámetro, un espesor de 6,3 mm., un peso de 570 kilos y un volumen de 7,5 metros cúbicos. En aquel reducido espacio deberá acomodar sus pertenencias, los aparatos de medición y los 300 kilos de alimentos secos que consumirá.

Su intención es obtener mediciones sobre la temperatura del iceberg en sus diferentes zonas, procurar un análisis sobre el efecto de la radiación solar en la superficie del hielo y descubrir los cambios de forma y de tamaño que vaya sufriendo.

Y aunque por razones de seguridad permanecerá gran parte del tiempo en el interior del módulo de supervivencia, saldrá a la superficie a recoger agua, tomar muestras y recibir invitados. Durante el tiempo que esté sobre el iceberg recibirá a científicos, ecologistas y expertos de todas las disciplinas para intercambiar opiniones y cosechar algunas recomendaciones.

Los equipos que utiliza para comunicarse con el exterior, mostrar su posición y ser localizado, al igual que el horno eléctrico, funcionarán a través de un generador solar y otro eólico. Pero como muchas veces no serán suficientes, dispondrá de un aparato de remo para almacenar energía cinética. Será uno de los pocos pasatiempos de Bellini, especialidad en la que acumula 28.000 kilómetros navegados por el Mediterráneo, Atlántico y Pacífico.

El final de este episodio llegará cuando el témpano se derrita por completo, momento en el que la cápsula quedará flotando a la deriva en el océano. Si todo sale según lo planeado, Bellini será rescatado y relatará esta hazaña a sus hijos.

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