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Se cayo el mito de Castro y del Comunismo hace rato

¿Después de esto vas a seguir apoyando a Castro y las guerrillas que surgieron de Cuba y se expandieron por Latino América?


Se cayo el mito de Castro y del Comunismo hace rato

Documento del FBI sobre William Robert Plumlee. Se menciona su participación en el apoyo logístico a Fidel Castro y “personas involucradas con la Operación M-26-7, un movimiento underground pro-Castro apoyado por la Agencia Central de Inteligencia.”

William Robert “Tosh” Plumlee, ex piloto de la CIA que inició su carrera participando en el derribamiento del dictador cubano Fulgencio Batista, el envío temprano de armas a Fidel Castro y la posterior campaña de Bahía de Cochinos en 1961, en este extracto de la entrevista Plumlee confiesa que la CIA mediante varias misiones envió armas a Castro desde 1957(entrevista completa en http://verdadahora.cl/el_sorprendente_testimonio_de_tosh_plumlee_ex_piloto_que_trafico_armas_y_drogas_para_la_cia.html)



link: http://www.youtube.com/watch?v=1AlzV9vWmf0&feature=youtu.be

¿Seguís creyendo en Castro?

Se cayo el mito de Castro y del Comunismo hace rato´

“Durante más de un siglo, extremistas ideológicos en ambos polos del espectro político han aprovechado incidentes bien divulgados -como mi encuentro con Castro- para atacar a la familia Rockefeller debido a la excesiva influencia que dicen que la misma ejerce sobre las instituciones políticas y económicas estadounidenses”. Dijo David Rockefeller, comiéndose una S. Fueron varios encuentros y no uno.

Sin dudas Cuba es funcional al Nuevo Orden Mundial, su función principal fue la de destabilizar Latino América mediante la introducción de guerrillas entrenadas por la CIA y en algunos casos como el narcotrafico por el MOSSAD. En la actualidad sigue promoviendo el narcotrafico y promueve junto al foro de São Paulo el marxismo para terminar de esclavizar América a los intereses del Nuevo Orden Mundial.

Se mantuvo a salvo del embargo de Kennedy gracias a Kissinger y Rockeferer.

Gracias a las negociaciones de Kennedy y Nikita Kruschev por la crisis de misiles, se evito una posible tercera guerra mundial alentara por el Nuevo Orden Mundial.

“Estas Personas malinterpretaron a Marx”

No, lo siguen al pie de la letra, estas acciones se llevan a cabo por una ideología, si esta ideología es mala nunca encontrara una aprobación y si se realizan acciones con esta ideología los resultados serán peores. Este es un análisis del carácter pro-sistema de Marx en sus escritos:

1. El carácter pro-capitalista del Marxismo. Decimos que es contradictorio el juicio de Marx, quien sostiene en forma asertórica y taxativa que “la burguesía ha desempeñado en la historia un papel altamente revolucionario”.

¿Cuál es ese papel “altamente revolucionario”? Según Marx, ese carácter está dado por el hecho que allí donde la burguesía ha conquistado el poder, “ha destruido las relaciones feudales, patriarcales, idílicas”. ¿En qué sentido? En tanto la burguesía ha desgarrado todos los vínculos del hombre con sus “realidades superiores naturales” para dejar en pie solamente el vínculo del “frío interés, el cruel ‘pago al contado’; en tanto ha ahogado el éxtasis del fervor religioso y el sentido caballeresco de la vida en las “aguas heladas del cálculo egoísta”; en tanto ha convertido la dignidad personal en un “simple valor de cambio”; en tanto ha sustituido las numerosas libertades escritas por “la única y desalmada libertad de comercio”.

Es decir, el capitalismo ha degradado la vida y los grandes valores que fundamentan el sentido de la existencia y los ha reemplazado por los vicios del individualismo y del mercantilismo. Sin embargo, para Marx ello constituye un “progreso”, más aún, una “revolución”. Con ello Karl Marx muestra que su pensamiento es esencialmente un pensamiento europeo y burgués, por cuanto jerarquiza a los valores burgueses como superiores a todos los otros valores.

Esto constituye una constante en el pensamiento de Marx, ya que reconoce que “el creciente empleo de las máquinas y la división del trabajo” diluyen la persona del proletario y lo convierten en un “simple apéndice de la máquina” y en “esclavo de la máquina y del patrón de la fábrica”; que el desarrollo de la industria moderna suplanta el trabajo de los hombres por “el trabajo de mujeres y de niños”. Más aún, reconoce que la rebelión y los ataques de los obreros “intentan reconquistar por la fuerza la posición perdida del trabajador de la Edad Media”. Es decir, mejor estaban los trabajadores en la Edad Media que en la época moderna, poseían más dignidad, sin embargo, para Karl Marx el capitalismo moderno es mejor y superior al sistema artesanal y gremial del Medioevo[4].

No es exagerado decir entonces que el pensamiento marxista es esencialmente un pensamiento pro-burgués.

 

2. El carácter imperialista del Marxismo.

En un artículo titulado «La dominación británica en la India», Karl Marx sostiene que la India es un país esencialmente de miseria, porque o bien ha vivido sometido a invasiones, o bien ha estado permanentemente dividido en numerosísimos Estados independientes y antagónicos.

Sin embargo, Marx destaca que la invasión inglesa en la India ha sido la peor de todas: «la miseria ocasionada en el Indostaní por la dominación británica ha sido de naturaleza muy distinta e infinitamente superior a todas las calamidades experimentadas hasta entonces por el país [es decir, la India]». Como se puede apreciar, Marx reconoce que la miseria ocasionada por Inglaterra en la India no tiene parangón con ninguna otra calamidad sufrida por el país asiático, no obstante lo cual considera que el sistema colonial británico, que por otra parte fue una copia o imitación del sistema holandés, fue lo mejor que podía pasarle a la India. Es en este punto que se explicita el carácter cruel e imperialista del pensamiento marxiano.

Marx reconoce, o al menos no teme afirmar, que el colonialismo británico en la India destrozó todo el entramado social, desvinculando al país asiático de todas sus viejas tradiciones y de toda su historia pasada. ¿En qué consiste este destrozo o quiebre de la India? La estructura social de la India “pre-británica” se había organizado en torno al telar de mano y el torno para hilar, como «pivotes centrales» de ese entramado nacional. Ahora bien, Marx no tiene problema alguno en reconocer que «el invasor británico acabó con el telar de mano y destrozó el torno de hilar», con la ayuda del transporte a vapor y la ciencia: «el vapor y la ciencia británicos destruyeron en el Indostán la unión entre la agricultura y la industria artesanal».

¿Cómo se consumó esta contrarrevolución británica, que destruyó la sociedad india y sus instrumentos de subsistencia? El país asiático estaba configurado como una especie de «sistema de villas», es decir, estaba organizado y dividido en pequeños poblados, con escala o nula interconexión. Eran comunidades de tipo familiar que tenían por base la industria doméstica –tejido a mano, hilado a mano y laboreo a mano-, lo cual les permitía bastarse a sí mismas. Pero estos pequeños organismos sociales «han sido destruidos en su mayor parte y están desapareciendo», afirma el autor, fundamentalmente «por la acción del vapor y de la libertad de comercio ingleses». En otras palabras: la intromisión inglesa, «que barrió tanto al hilandero como al tejedor indios», disolvió esas pequeñas comunidades semi-bárbaras y semi-civilizadas al hacer saltar su base económica, produciendo «la única revolución social que jamás se ha visto en Asia». Como se desprende del texto, para Marx las poblaciones indias son semi-bárbaras y semi-civilizadas, cuando se las compara con Gran Bretaña. En este sentido, bien se puede decir que Marx no puede dejar de ser un europeo moderno, en tanto considera a la sociedad británica capitalista superior a las sociedades extra-europeas, porque entre otras cosas, cuenta con tecnología y con el librecambismo. Comprobamos entonces que, en sentido estricto, la ideología marxiana está fuertemente influenciada por los valores de la sociedad capitalista europea moderna.

Esto último se evidencia en el hecho que Marx aprecia a Inglaterra como un país superior –por ser capitalista y desarrollado tecnológicamente-, razón por la cual tiene “derecho” a dominar a la India: «al realizar una revolución social en el Indostán, Inglaterra actuaba bajo el impulso de los intereses más mezquinos, dando pruebas de verdadera estupidez en la forma de imponer esos intereses». Pero lo realmente importante, para Marx, es que esta actuación “estúpida” se justifica, porque es la única forma posible de llevar a cabo la revolución social en Asia, para poder imponer el sistema capitalista de producción económica y su consecuente civilización. Por eso, él considera que «a pesar de todos sus crímenes, Inglaterra fue el agente inconsciente de la historia al realizar dicha revolución». En otras palabras: para Marx, el imperialismo capitalista británico es inexorable y justificable, porque fuera de Europa es revolucionario (¿??), a pesar de sus crímenes.

 

3. Otras pruebas

En otro artículo posterior, «Futuros resultados de la dominación británica en la India», publicado pocos días después[6], es todavía más explícita y detallada la justificación del imperialismo británico en la India, como también la destrucción del orden social nativo y las matanzas y crímenes sobre el conjunto de la población nativa, para imponer el capitalismo.

Para Marx, «la India no podía escapara a su destino de ser conquistada», a causa de su división social y política, que se arrastra desde tiempos inmemoriales. Haciendo gala de eurocentrismo, considera que la India carece por completo de historia, o por lo menos de historia conocida: la única historia aceptable de la India es la historia de sus invasiones. Por eso, considera que la discusión no debe centrarse en torno al derecho que Inglaterra podía invocar para justificar su dominación, sino aquien debe conquistarla: «no se trata de si los ingleses tenían o no derecho conquistar la India, sino de si preferimos una India conquistada por los turcos, los persas o los rusos, o una India conquistada por los británicos». Es decir, Inglaterra es el mejor invasor.

En este sentido, como “mejor invasor” para la India, Inglaterra tiene una doble misión: 1) destructora: aniquilar la vieja sociedad asiática; 2) regeneradora: colocar los fundamentales materiales de la sociedad occidental en Asia. Es decir, Marx justifica la occidentalización del oriente asiático, su europeización, en definitiva justifica el imperialismo capitalista británico. ¿Cómo lo justifica? Inglaterra debe occidentalizar al Asia –en este caso a la India-, porque es una civilización “superior”.

Esta “supremacía” europea no es algo aleatorio en el pensamiento marxiano, sino un componente explícito: «los ingleses fueron los primeros conquistadores de civilización superior a la hindú». Y esta civilización superior se ha expresado «disgregando a las comunidades nativas, desarraigando la industria indígena y nivelando todo lo que de grande y elevado tenía la sociedad nativa». Evidentemente, la superioridad británica se manifiesta en principio destruyendo todo lo autóctono,lo cual para Marx está justificado.

¿Qué es lo que construye Inglaterra, su obra “regeneradora”? En primer lugar, una unidad política mayor a la que la India tuvo hasta ese entonces, impuesta por la espada británica fortalecida y perpetuada por el telégrafo. Como se ve, Marx justifica el dominio imperialista británico, basado en el sometimiento militar, justificando inclusive la existencia del ejército cipayo original, es decir, un ejército indio instruido y dirigido por oficiales británicos. En segundo lugar, Inglaterra instala un sistema de comunicación basado en el transporte ferroviario, base del desarrollo industrial: «el sistema ferroviario se convertirá, por tanto, en la India, en un verdadero precursor de la industria moderna». Y esta industria moderna, importada por los ingleses e implantada por el ferrocarril, serácivilizadora, puesto que «destruirá la división hereditaria del trabajo, base de las castas indias», las que constituyen «el principal obstáculo para el progreso y el poderío del país». En otras palabras: Marx valora y aplaude el hecho que Inglaterra destruya la nación india para convertirla en una sociedad capitalista moderna, a imagen y semejanza de la civilización británica.

Pero, según Marx, no hay que condenar en forma absoluta los efectos devastadores, evidentes y aterradores, de la industria inglesa en la India, sino verlos en perspectiva de futuro, pues la penetración británica en el país asiático va a llevar a éste último a la “civilización”: «el período burgués de la historia está llamado a crear las bases materiales de un nuevo mundo».

Este nuevo mundo se ha de caracterizar, por un lado, por el desarrollo del intercambio universalbasado en la dependencia mutua del género humano, y por otro lado, por el desarrollo de las fuerzas productivas del hombre y la transformación de la producción material en un dominio científico sobre las fuerzas de la naturaleza. En resumidas cuentas: en nombre de un futuro venturoso para todos se justifican los sufrimientos del presente de los pueblos “inferiores” a Europa,por cuanto Inglaterra es el “agente inconsciente de la historia”, ya que es superior a todas las demás civilizaciones.

 Éste es en líneas generales el «pecado original» de Karl Marx y el de sus seguidores, por cuanto ambos suelen menospreciar a las comunidades no europeas, considerándolas inferiores a la «civilización europea moderna». Es a causa de esta visión europeo-céntrica que los marxistas y los progresistas en general consideran a los pueblos no europeos, entre ellos el nuestro, como «inferiores» y necesitados de «esclarecimiento político y doctrinal». Es a causa de esta visión europeo-céntrica que la izquierda internacionalista ha sido en Argentina mitrista y sarmientina en lo histórico y antiperonista en lo político, al coincidir con Mitre y Sarmiento en cuanto a su valoración superior de lo británico y lo anglosajón, en desmedro de la identidad indígena-hispano-criolla de nuestros pueblos americanos.

En este sentido, los miembros de esa izquierda nac&pop no dejan de ser miembros de la clase dominante que «reniega» de su origen burgués y se «adhiere» al proletariado, sin dejar de ser en el fondo “ideólogos burgueses que se han elevado teóricamente hasta la comprensión del conjunto del movimiento histórico” y que desde esa altura «concientizan a las masas sin conciencia histórica», tal como el mismo Marx ha reconocido.

 

El Origen de Marx

a familia Rothschild recibió y dio alojamiento en su casa a Karl Marx cuando este último huyó de Prusia. Y Nathan Mayer Rothschild (16 de septiembre de 1777 – 28 de julio de 1836) , le pidió que escribiera “El Capital“, explicándole sobre la existencia de un “plan” a futuro llamado “globalización“. Y es que, si alguien tenía claro el concepto “Divide y triunfaras” era el miembro de la Cámara de Londres y dueño de los principales bancos y fortunas de Inglaterra Lionel Rothschild  (1808-1879), a quien también se atribuyó por mucho tiempo la autoria de “Los Protocolos de los Sabios de Sion”. La elite que controla el planeta finalmente consiguió, a lo largo del tiempo, instaurar los emblemas que fraccionan a la humanidad, y la humanidad sufrió holocaustos inimaginables.

Marx consiguió refugiarse en Inglaterra cuando huía de la persecución de las policías prusiana  y francesa y también, gracias a Heine, encontró refugio en la casa de los Rothschild de Londres -donde también había encontrado protección con anterioridad un masón británico que ocuparía el asiento de primer ministro del Reino Unido, Benjamin Disraeli.





La ideología de Karl Marx fue una artimaña histórica, una estratagema de la élite dominante. Marx estaba relacionado con la familia Rothschild. Nathan Mayer Rothschild se casó con Hannah Barent-Cohen, hija de Levi Barent-Cohen y Lydia Diamantschleifer y nieta por vía paterna de Barent Cohen, cuyo otro hijo Salomon David Barent-Cohen se casó con Sara Brandes, bisabuela de Karl Marx. “Nathan Rothschild le dio a Marx dos cheques de varios miles de libras para financiar el socialismo. Los cheques fueron expuestos en el British Museum, después que Lord Lionel Walter Rothschild, un fideicomisario, legó su museo y biblioteca al British Museum,” argumenta David Rivera en Aviso final: Una Historia del Nuevo Orden Mundial







El increíble -pero verazmente histórico- hecho que el propio Karl Marx creara “El Capital” por encargo de un barón de la economía, nada menos que un Rotschild.

      Cuando se atan cabos y se descubren las estrechas, casi sanguíneas relaciones que las principales familias detentadoras del poder político y económico mundial que en los últimos doscientos años han mantenido entre sí, se advierte que en cualquiera de las grandes potencias existe una verdadera “rotación de puestos de autoridad” entre unos pocos apellidos.



Para el que crea que esto es conspiranoia sin fundamentos, estas personas planifican todo durante años y si es necesario esperar 100 años para que se lleva acabo un plan, los esperan. Este es el caso de la carta del General Albert Pike a Mazzini, ambos masones.

Pike le comunica que la Primera Guerra Mundial se debía generar para permitir a los Iluminados derrocar el poder de los zares en Rusia, y transformar este país en la fortaleza del comunismo ateo. Las divergencias provocadas por los agentes de los Iluminados entre los imperios británico y alemán -y también la lucha entre el pangermanismo y el paneslavismo- se debían aprovechar para fomentar esta guerra. Una vez concluida, se debía edificar el comunismo y utilizarlo para destruir otros gobiernos y debilitar a las religiones”. “La Segunda Guerra Mundial debía fomentarse aprovechando las diferencias entre fascistas y s i o n i s tas políticos. La lucha debía iniciarse para destruir el nazismo e incrementar el s i o nismo político, con tal de permitir el establecimiento del Estado soberano de Israel en Palestina. Durante la Segunda Guerra Mundial se debía edificar una Internacional Comunista lo suficientemente robusta como para equipararse a todo el conjunto cristiano. En este punto se la debía de contener y mantener, para el día en que se la necesitase para el cataclismo social final”. “La Tercera Guerra Mundial se debe de fomentar aprovechando las diferencias promovidas por los agentes de los Iluminados entre el s i n ismo político y los dirigentes del mundo musulmán. La guerra debe de orientarse de forma tal que el Islam y el s i o n ismo político se destruyan mutuamente, mientras que otras naciones se verán obligadas a entrar en la lucha, hasta el punto de agotarse física, mental, espiritual y económicamente”.

¡Ahora sabes por qué el QH Harry Truman le dio en bandeja a Rusia la mitad de Alemania junto con Europa Oriental, siendo que la preponderancia del poder estaba claramente en contra de los soviéticos! ¡Esto nunca lo vas a encontrar en un libro de historia! Churchill y Truman le regalaron la mitad de Alemania y Europa Oriental a Rusia en la Conferencia de Postdam simple y llanamente porque como obedientes siervos del NWO estaban siendo fieles a la Hoja de Ruta de 1870.

Se cayo el mito de Castro y del Comunismo hace rato

“Si a los 20 años no eres comunista, no tienes corazón, y si a los 30 años sigues siendo comunista, lo que no tienes es cerebro.”

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