Facebook Twitter RSS Reset

River saliste campeón mundial contra el Steaua rival fácil

River saliste campeón mundial contra el Steaua rival fácil


El mito dice:

Que Steaua Bucarest, el rival de River Plate en la final de la Copa Intercontinental 1986, no era el campeón reinante de Europa, sino un representante de segundo nivel que envió la UEFA para disputar dicho partido en Japón.

La realidad indica:

Que el equipo rumano no sólo era el campeón legítimo de la Copa de Europa, sino que en la final disputada en Sevilla derrotó al FC Barcelona de Terry Venables, conjunto antecesor del Dream Team de Johan Cruyff.

Pero… ¿quién instaló esta falacia? 

El periodismo de 4ta categoría, partidista y subjetivo, que apela a justificar las miserias de algún club en particular intentando denigrar a otros. Luego los fanáticos de escaso conocimiento, y nula capacidad de razonamiento propio, utilizan tal discurso en la lucha por imponer una realidad falsa. 

Este mito se apoya en lo que sucedió durante la década del setenta, cuando varios campeones de la UEFA renunciaron a jugar la Copa Europeo-Sudamericana. El primero fue Ajax de Holanda, que no disputó las finales de 1971 y 1973 y le dejó su lugar a Panathinaikos de Grecia y Juventus de Italia, respectivamente. En 1974, Bayern Munich renunció y Atlético Madrid definió la Intercontinental ante Independiente, mientras que un año después el equipo alemán volvió a negarse y ni siquiera se pudo jugar la “Copa del mundo de clubes”. En 1976, Bayern sí decidió participar y en 1978 Liverpool le cedió el privilegio a Borussia Möngengladbach. En la siguiente temporada volvió a suspenderse y en 1979 el representante europeo fue Malmö, porque Nottingham Forest se negó a jugar. Aquella fue la última negativa europea, ya que desde 1980 comenzó a jugarse la Copa Intercontinental en Japón. Desde 1980 el prestigio del partido intercontinental aumenta significativamente, como pueden observar.