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Próximo objetivo: Aníbal

Próximo objetivo: Aníbal

Luego de la triple fuga, la Justicia ha puesto la lupa sobre el ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Qué dice en privado el macrismo.

Próximo objetivo: Aníbal

Domingo 17 ENE 2016

por Christian Sanz

La captura de los prófugos, que tuvo en vilo a todo el país durante casi dos semanas, no es ni remotamente el final de la historia que parece haber empezado a fines del año pasado en General Alvear, provincia de Buenos Aires.

Es que, luego de la captura de Cristina y Martín Lanatta junto a Víctor Schillaci, el próximo paso incluye a un verdadero peso pesado, al mismísimo Aníbal Fernández.

No casualmente, los dos grupos de hermanos —los Lanatta y los Schillaci— supieron trabajar durante más de una década para el exjefe de Gabinete del kirchnerismo, haciendo trabajos sucios de diversa índole. Desde robos y aprietes hasta los más crueles asesinatos por encargo.

No hay que olvidar, siquiera por un momento, que todos ellos estaban presos en el penal de Alvear justamente por ser los autores materiales del triple crimen de General Rodríguez, donde perecieron Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina. Ello a pedido del propio Aníbal, en sociedad con un narco llamado Ibar Esteban Pérez Corradi, a la sazón prófugo de la justicia.

Durante el juicio que investigó ese hecho y que se sustanció en la localidad de Mercedes, quedó clara la responsabilidad del exjefe de Gabinete. Sin embargo, nadie se animó a decir su nombre por temor a represalias. Por miedo, todos lo mencionaron como el “Morsa”.

Ese recelo se evaporó luego de que el kirchnerismo dejó el poder y ahora todos se animan a señalar a Aníbal por su nombre y apellido, empezando por Martín Lanatta, quien advirtió en Canal 13 que este era responsable del triple crimen y del tráfico de efedrina en la Argentina.

Por eso, poco antes de fugarse, la jueza María Romilda Servini de Cubría había decidido llamarlo a declarar, en el marco de un expediente que es continuación del asesinato de Forza, Ferrón y Bina, con un agregado: el tráfico de efedrina. El dato fue anticipado por el Post hace casi un mes y luego fue refrendado por la propia jueza a este diario.

En ese contexto, ¿a quién le convenía la fuga de los Lanatta y Schillaci? La respuesta es obvia: el principal beneficiado siempre fue Aníbal. Es donde todos los focos se pondrán a mirar a partir de ahora.

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