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Programación: consejos y recursos para hacerlo de adulto

Cómo empezar a aprender programación: consejos y recursos para hacerlo de adulto

Programación: consejos y recursos para hacerlo de adulto

La programación, una vez más, como herramienta que ayuda a estructurar la mente, a plantear nuevas formas de solucionar problemas de la vida diaria o, por qué no, a enseñar a tu hijo/a a dar sus primeros pasos en este mundo. La programación también puede ser un excelente tema que aprender durante este verano, y hoy te vamos a dar algunas pistas y trucos para ponerte con ello.

No queremos que te conviertas en profesional

En primer lugar debemos hacer un pequeño disclaimer: no buscamos convertirnos en programadores profesionales, nunca, bajo ningún concepto. El que quiera encontrar su camino laboral como programador no encontrará aquí el post definitivo.

Hoy ahondaremos en cómo dar los primeros pasos en la programación como afición, aprovechando el punto divertido que tiene y las consecuencias de la fase de aprendizaje que son compartidas con las que ya mencionamos cuando hablábamos de la programación educativa. Se mejoran ciertas aptitudes tales como la resolución de problemas, el pensamiento lógico-matemático y, más en general, todo lo relacionado con el pensamiento computacional.

Programación: consejos y recursos para hacerlo de adulto

Daremos por hecho que un adulto no necesita socializar, compartir y dialogar con otros iguales, aunque por supuesto esto puede ser interesante en ciertos casos puntuales. Un adulto puede aprender de forma más individual e independiente del grupo, y éste será el enfoque que plantearemos con los siguientes consejos.

Puedes empezar igual que los niños

Nos referimos a los programas y la metodología. Scratch como herramienta principal y que te proporcionará una base sobre lo que es un algoritmo y la forma como “piensan” los ordenadores. Si no tienes conocimiento alguno sobre programación, debes empezar primero en los tutoriales de Code.org, para así aprender las nociones básicas.

Una vez las hayas obtenido Scratch es una muy buena segunda-opción, dada la variedad de programas y proyectos que nos permitirá crear. Aquí debemos activar nuestra mente para iniciar nuevas ideas que tengamos en la cabeza y, si es posible, añadir incrementos iterativos. Por ejemplo, a un simple Pong podemos añadirle marcadores, tiempos de duración de la partida, ranking, estadísticas, nuevos movimientos especiales, objetos de bonus… y será un Pong con esteroides, perfecto para aprender.

Programación: consejos y recursos para hacerlo de adulto

Si ya dominas Scratch con cierta soltura podrás abandonar los lenguajes ‘de juguete’ y pisar a fondo hacia lenguajes más serios y formales, de tipo texto. Opciones como Python que es para muchos el gran entorno ‘real’ después de los lenguajes visuales y de colores, o Arduino, sobre el que hablaremos específicamente más adelante al ser una opción genial.

Arduino: buscando la utilidad ‘real’ con robótica

Estamos acostumbrados a programar frente a una pantalla, y a que los resultados de esta programación aparezcan en el terminal. Con Arduino las cosas cambian, y precisamente uno de sus grandes atractivos es poder sacar resultados ‘reales’ a partir de la programación en pantalla.

Crear robots con Arduino es algo más complejo que hacerlo con LEGO MindStorms (si tuviese que recomendar un kit de robótica que no estuviese relacionado con Arduino ese sería, sin duda, MindStorms), pero también mucho más económico y en el camino aprenderemos mucho más. En Arduino deberemos reiniciar nuestra cabeza y poner el contador a cero, ya que es un mundo separado que requerirá que nos informemos sobre el mundo de la electrónica, motores, sensores y posibilidades.