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Pies libres = Mejorar tu postura

Buda:

Sólo sientes tu pie cuando toca el suelo

Como decía Leonardo da Vinci:

El pie es una pieza maestra de ingeniería y una obra de arte.

Lo forman una intrincada red de músculos, tendones, ligamentos, fascia y huesos (la cuarta parte de tus huesos están en tus pies). La planta del pie tiene mayor densidad de terminaciones nerviosas que cualquier otra zona del cuerpo, ofreciendo la misma riqueza sensorial que las manos.

¿Y qué hacemos con estos sofisticados regalos de la naturaleza? Encerrarlos. Condenarlos a celdas de aislamiento.

Al igual que el resto de animales, caminamos descalzos durante millones de años. Las sandalias más antiguas conocidas tienen unos 5.000 años. Ofrecían protección, pero no alteraban nuestro patrón de movimiento básico.

Pies libres = Mejorar tu postura

Así fue casi todo el calzado durante los últimos miles de años, hasta que Nike alteró el rumbo de nuestros pies en los años 70. Nos convenció de que nuestra biomecánica natural era inadecuada para el deporte. Nació la era de la amortiguación. Cámaras de aire y varios centímetros de talón pasaron a ser la norma. Nuestra forma de correr cambió y, por tanto, nuestra anatomía.

Pies libres = Mejorar tu postura

Repasemos algunas de los consecuencias del calzado moderno.

Deforma tus pies y pierdes funcionalidad

Hace más de cien años el doctor Philip Hoffman fotografió pies en sociedades que nunca habían conocido el calzado. Los dedos estaban separados, ofreciendo una estable base de apoyo.

Pies libres = Mejorar tu postura

Y los comparó con pies que habían llevado calzado toda la vida. ¿Notas diferencias?

Pies libres = Mejorar tu postura

No todo el daño es reparable, pero tus pies pueden recuperar parte de su estructura y funcionalidad natural. El Dr. Nick publicó en su página los cambios de un paciente tras dos años de calzado minimalista. Hay vida tras el encierro.

Pies libres = Mejorar tu postura

El problema es mucho mayor que dedos deformes (detalle). Los músculos se atrofian (estudio), el arco natural se debilita y la fascia se vuelve más rígida.

Los zapatos con talón elevado acortan el tendón de Aquiles, el más fuerte y grueso del cuerpo. Nuestro tendón de Aquiles fue una de las adaptaciones evolutivas que nos permitieron pasar de herbívoros a cazadores, dando lugar a nuestro avanzado cerebro. Este gran tendón almacena energía elástica, impulsándote en cada zancada y reduciendo el gasto de energía.

Pies libres = Mejorar tu postura

Algo similar ocurre con el arco del pie. Es nuestro sistema de amortiguación natural. Un muelle con una docena de ligamentos y cuatro capas de músculos. Al colocar un soporte externo bajo este arco interfieres con su funcionamiento, y se debilita con el tiempo, contribuyendo a la alta prevalencia de pies planos.

La amortiguación externa afecta también tu sistema propioceptivo. La riqueza sensorial del pie permite al cerebro formar una imagen mental del terreno (desnivel, textura, irregularidades, temperatura…). Al usar zapatos, esta imagen llega distorsionada, empeorando el equilibrio y la estabilidad

Empeora tu postura

El tacón del zapato lleva el peso del cuerpo hacia los dedos, provocando una cascada de compensaciones hacia arriba: pelvis rotada, hiperextensión lumbar, cuello adelantado…

Pasar horas sentado aumenta el problema, pero todo empieza en los pies.

Pies libres = Mejorar tu postura

Los zapatos de mujer con tacón muy alto son especialmente peligrosos. Una fiesta con zapatos de tacón para acompañar tu vestido de noche está permitido. Usarlos a diario en la oficina es una receta para el desastre:

  • Son la causa directa de muchas caídas y lesiones.
  • Modifican la forma natural de caminar y la estructura de los dedos.
  • Perjudican la postura: cabeza adelantada, anteversión pélvica, rodilla valga o en X…
  • Un estudio reciente concluye que los talones muy elevados (más de 8 cm) pueden producir osteoartritis de rodilla.

Aumenta el riesgo de lesión

Peor estabilidad y postura aumentan tu riesgo de lesión en cualquier actividad. Pero no son el único problema.

La debilidad del puente, tu amortiguación natural, junto con un tendón de Aquiles corto y cargado, ponen gran tensión en la fascia, que se termina inflamando, dando lugar a fascitis plantar.

La “solución” de muchos expertos es la de siempre, tratar el síntoma. Añadir más soporte y protección, aliviando los síntomas a corto plazo, pero debilitando aún más el pie.

El riesgo se magnifica al correr. El 70-90% de los corredores se lesionan, a pesar de todos los “avances” del calzado en las últimas décadas. Cualquier especie en libertad con estas tasas de lesión al correr se hubiera extinguido hace tiempo.

Al correr descalzo (o con calzado minimalista) nadie aterrizaría con el talón. Intuitivamente priorizas la parte delantera o el medio del pie, de por sí menos lesivo (estudio). Ejemplo práctico: prueba a saltar lo más alto que puedas ¿verdad que no se te ocurriría aterrizar con el talón? Pues lo mismo al correr.

Pies libres = Mejorar tu postura

Talonear genera además un elevado pico inicial de impacto (shockwave), potencialmente dañino para rodilla y cadera. Este efecto desaparece al iniciar el contacto con la parte delantera o central del pie, sin bloquear el tobillo ni rodilla, facilitando la amortiguación natural de nuestro cuerpo