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Pensamientos psicópatas… Cap. VII

Antes que nada, no quiero herir la susceptibilidad de nadie con el siguiente relato. Es totalmente ficticio, aunque lamentablemente se parece demasiado a la realidad que nos está tocando vivir.

Es la historia de una pareja de un hombre y una mujer, que es un poco… disfuncional. Todo indica que él es un perverso, por sus pensamientos, pero ¿y ella? ¿Qué tan víctima es? Repito, es solo una historia ficticia, yo, María Florencia, estoy en contra de la violencia de todo tipo (tanto de hombres a mujeres como mujeres a hombres).

Sin extenderme más, procedo. Espero que les guste. Se aceptan opiniones siempre que sean con respeto y coherencia, ahora resulta que todos los taringueros son psicólogos/psiquiatras y comentan para opinar sobre el trastorno. Googleen como hice yo Pensamientos psicópatas... Cap. VIIPensamientos psicópatas... Cap. VII Todo comentario fuera de lugar será eliminado.

Capítulo II

http://www.taringa.net/posts/arte/18702413/Pensamientos-psicopatas-Cap-II.html

Capítulo III

http://www.taringa.net/posts/arte/18706598/Pensamientos-psicopatas-Cap-III.html

Capítulo IV

http://www.taringa.net/posts/arte/18707905/Pensamientos-psicopatas-Cap-IV.html

Capítulo V

http://www.taringa.net/posts/arte/18712650/Pensamientos-psicopatas-Cap-V.html

Capítulo VI

http://www.taringa.net/posts/arte/18724033/Pensamientos-psicopatas-Cap-VI.html

Saludos.

Yo no sé cuál es la magia pero el sexo es maravilloso… No es que me haga soportarla, pero es como que su voz se convierte en un zumbido y no escucho sus estupideces. O solamente escucho las que me causan gracia.

Sí, a veces me hace reír… cuando no me irrita o no me deja perplejo con sus delirios me hace reír.

Ahora se le da por contarme todas las monerías de sus sobrinos, los hijos nuevos de sus cincuenta amigas, cuando vamos por la calle quiere que mire a todos los nenitos que pasan y que les haga monerías… A ver, no soy siniestro, no le deseo ni les causaría ningún mal a las criaturas, pero no me gustan… No nos entendemos. No nos caemos bien, es mutuo.

El otro día, me quedé a dormir en su casa, como la mayoría de los viernes, y se le dio por invitar a cenar con nosotros a la hijita de su vecina, por Dios! ¡Qué ganas de ahogarlas en agua helada, pero no sabría por cuál empezar! Por suerte jugaron tanto que la nena se quedo dormida, y ella tuvo la infeliz idea de decir que, algún día le gustaría tener una nena, con mis ojos.

Obviamente que no tengo la más mínima intención de tener un hijo, y mucho menos con ella. Lo bueno es que está tomando pastillas… Está tomando? Ayer no la vi. Bueno, pero las mujeres son vergonzosas con ese tema, quizás lo hizo rápidamente. Bah, qué va a tener vergüenza conmigo de eso…

¿Las está tomando? Recuerdo que la última vez que lo hizo delante mío fue hace diez días, dijo que era la última, pero si las cuentas no me fallan y no entendí mal, ya debería haber vuelto a empezar… Qué se trae entremanos esta perra, espero que no sea lo que estoy pensando…

¡Ya mismo voy a preguntarle!

– Hola, bajá. Estoy en la puerta. No me importa, no voy a apagar el auto, bajá y hablamos acá. En tu casa escuchan todo tus vecinos. Ok.

– ¿Qué pasó, porqué me hacés bajar así? ¿Quién se está muriendo?

– ¿Estás tomando las pastillas no?

– No, ya se me pasó la faringitis.

– No te hagas la tonta, Zamira, sabés muy bien que hablo del anticonceptivo.

– Ah, esas? No, la médica me mandó a descansar un mes, dice que no está bien que el cuerpo se acostumbre.

– ¿¡Y porqué carajo no me dijiste!? Estuvimos teniendo relaciones y no nos cuidamos, ¿qué te pasa por la cabeza? Ya ni siquiera hacemos a tiempo a comprarte la del día después, Zamira ¡ESTAS LOCA, NENA! ¿ESTAS LOCA!?

– ¡Pará, Germán, soltame, me estás lastimando!

– ¿Porqué llorás? No tenés trece años ¡sabés muy bien lo que pasa en estos casos!

– Bueno pero yo pensé…

-¡No pensaste un carajo! O pensaste solamente en vos y no me consultaste si estaba de acuerdo o no.

– ¡Pensé que te gustaría tener un hijo conmigo!

(baja el tono, se da cuenta de que “se le escapó de las manos la bronca” ) Claro que sí… Claro que me gustaría, mi amor… pero no ahora, que ni siquiera estamos viviendo juntos, entendés? Vos vivís con tu familia, yo con la mía, no se puede…

– Si hay amor todo es posible, Germán… No quiero hablar más, me voy.

– No mi amor, quedate, bah, si querés me quedo a dormir yo, no quise ponerte triste…

– Ya no sé lo que querés vos, Germán, me conformo con saber lo que quiero yo. Y si llego a estar embarazada, lo voy a tener como sea, aunque vos desaparezcas de la faz de la tierra, sabelo.


Continuará…

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