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Pensamientos psicópatas… Cap. VI

Antes que nada, no quiero herir la susceptibilidad de nadie con el siguiente relato. Es totalmente ficticio, aunque lamentablemente se parece demasiado a la realidad que nos está tocando vivir.

Es la historia de una pareja de un hombre y una mujer, que es un poco… disfuncional. Todo indica que él es un perverso, por sus pensamientos, pero ¿y ella? ¿Qué tan víctima es? Repito, es solo una historia ficticia, yo, María Florencia, estoy en contra de la violencia de todo tipo (tanto de hombres a mujeres como mujeres a hombres).

Sin extenderme más, procedo. Espero que les guste. Se aceptan opiniones siempre que sean con respeto y coherencia, ahora resulta que todos los taringueros son psicólogos/psiquiatras y comentan para opinar sobre el trastorno. Googleen como hice yo Pensamientos psicópatas... Cap. VIPensamientos psicópatas... Cap. VI Todo comentario fuera de lugar será eliminado.

Capítulo II

http://www.taringa.net/posts/arte/18702413/Pensamientos-psicopatas-Cap-II.html

Capítulo III

http://www.taringa.net/posts/arte/18706598/Pensamientos-psicopatas-Cap-III.html

Capítulo IV

http://www.taringa.net/posts/arte/18707905/Pensamientos-psicopatas-Cap-IV.html

Capítulo VI

http://www.taringa.net/posts/arte/18712650/Pensamientos-psicopatas-Cap-V.html

Saludos.

La voy a llevar al bowling. Necesito despejarme un rato y hacerle creer que todo volvió a ser como en un principio, ya que me acusó en reiteradas oportunidades de no amarla como antes. En realidad nunca la amé, pero bueno, me sirve que ella crea que es así.

No sé qué le pasa, por momentos me reclama, y por otros es la mujer más amable y comprensiva sobre la Tierra. De cualquiera de las dos formas, mi rechazo hacia ella es igual, aunque no puedo negar que algunas cosas que hace me sirven. Pero no tengo que olvidar mi propósito, tengo que hacerla sufrir como nadie hizo, que entienda que el amor es cosa de cuentos, una gran hipocresía creada para hacer marketing berreta.

Me invitó al bowling. Se debe haber dado cuenta que si no me demostraba su amor, me perdería. Yo entiendo que tenga problemas, o que las cosas no estén saliendo tal como él las planeó, y estoy dispuesta a acompañarlo en cualquier situación, pero de ahí a dejar que eso lo vuelva indiferente conmigo, hay un largo trecho. Yo lo amo más que a nada en este mundo y haría cualquier cosa por Germán. Solo necesito que me dé la oportunidad de demostrárselo. Ojalá que después de ahí vayamos a cenar, aunque sea a mi casa. Voy a cocinarle algo rico y demostrarle que soy la única mujer que puede hacerlo feliz.

Lo veo lanzando la bola y es el hombre más hermoso que jamás amé… y encima está sonando de fondo nuestra canción, la que me dedicó cuando recién nos estábamos conociendo…

¿Qué le pasa? se quedó tarada mirando un punto fijo… ¿Está llorando? ¿Qué hice ahora? Tan fácil era?

-Zamira, ¿qué te pasa?

-Nada, nada…

-¿Cómo “nada? ¡Estás llorando!

-Nada… La canción… No me siento bien…

-Vamos, te llevo a tu casa

-¡No! Quiero quedarme con vos…

-Pero si no te sentís bien no podemos quedarnos acá.

Recogí mis cosas y encaré para el auto.

No me quiero ir… ¿Era necesario que pasaran esa canción? Y ahora… ¿Cómo hago para que pasemos la noche juntos? Mi plan no va a funcionar…

-Tengo hambre. ¿Vamos a comer algo?

-No, todo bien. Así como estás, prefiero llevarte a tu casa de una vez

-Pero… yo quiero quedarme un rato más con vos. ¿Venís a casa a cuidarme?

-¡No, zamira!¿Quién te entiende? Recién estabas pálida como una hoja, mirando un punto fijo y lagrimeando y ahora querés seguir de joda. Ya me pusiste de malhumor, no.

Se puso a llorar como desquiciada. A veces me asusta. Sí, a mí, me asusta. No por lo que pueda llegar a hacerme, sino porque logra asombrarme. No sé si lo dije, pero creo que con esa carita de ángel es discípula del mismísimo demonio… ¿Qué hago? ¿Cómo la calmo ahora? No quiero que nos vean así, no quiero que piensen que le hice algo, ni aunque así fuera… Voy a estacionar y tratar de calmarla, pero cómo…

No lo entiendo! ¿Qué le pasa? ¿Dónde quedó el Germán que me enamoró? ¡este no es el mismo! ¡Qué bronca, no puedo dejar de llorar, me duele su actitud para conmigo!

Me excita verla así, desesperada y nerviosa, y al mismo tiempo me dan ganas de callarla, de ahogarla, de ahorcarla, pero me excita demasiado…

Me besó apasionadamente… Y nos olvidamos dónde estábamos, e hicimos el amor locamente, desenfrenados como si fuera el fin del mundo. No pensábamos en nada más que en sentirnos, en disfrutarnos y llegar al extremo del placer…

Es una perra… Ya no llora más… Y claro, porque yo sé cómo hacerla disfrutar, me va a desear tanto que después de mí no va a querer que la toque ningún otro. No entiende que su única función es satisfacerme, y cuando no me sirva más me desharé de ella, de algún modo u otro.

Es increíble cómo me hace disfrutar… nunca me había sentido de esta manera con ningún otro hombre… Y al mismo tiempo sé que yo también le provoco lo mismo, lo noto en sus gemidos, en sus ojos, en su respiración. Yo soy todo lo que necesitás, Germán, y conmigo vas a ser feliz, ya vas a ver…







Continuará…

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