Facebook Twitter RSS Reset

Pasaporte a los recuerdos

Pasaporte a los recuerdos

Pasaporte a los recuerdos

Existe una frase que es atribuida al escritor Gabriel García Márquez: “La vida no es lo que uno vivió, sino la que uno recuerda, y como la recuerda para contarla”. No sé si realmente la frase fue dicha por el escritor, pero sin importar el origen o antigüedad, pertenencia (si es que realmente las palabras le pertenecen alguien) o lugar, esta frase tiene mucha razón. Cuando en la escuela nos colocaban de tarea realizar una autobiografía, simplemente colocábamos nuestra fecha de nacimiento, lugar, padres, hermanos, etc., y de ahí para allá lo que nos acordáramos ¿Verdad?

Bueno, ya sabemos que nuestra vida son recuerdos, pero ¿Cómo recordamos? o ¿Qué nos hace recordar? Relataré algo que desde hace mucho tiempo algo que me revolvía las entrañas, en un afán de hacerse presente en mi claridad y hacerme saber que existe.

Era de noche e iba caminando por los pasillos del centro comercial, como semanalmente lo hacía. Se había vuelto una tradición que no podía cambiar por nada, era algo que se convirtió en necesidad, era el momento en el cual mi vida tenía permiso para respirar y relajarse. Este paseo siempre, en un momento, estuvo acompañado por un café. No me importaba que fuera muy de noche o que me demorará en conciliar el sueño, yo sabía que me iba a levantar con mucha energía al día siguiente. Desafortunadamente tuve problemas (no recuerdo que clase de problemas exactamente) y tuve que dejar de tomar café por un tiempo. Fue muy difícil, pero gracias a este suceso, ese algo que mencioné anteriormente hizo su primera manifestación y fue algo más o menos así: Estaba caminando, cuando de repente un olor llega a mis fosas nasales. Inmediatamente sentí un alivio y emprendí un viaje fugaz al pasado, a mi vida. En ese momento recordé todas las risas, preocupaciones, regocijos, etc., ocurridos tomando café. Tardé unos segundos en reconocer el olor del café. Esbocé una sonrisa y a pesar de no haber podido tomar café, me fui contento y satisfecho, ya que me bebí una tasa llena de buenos recuerdos.

Pasaporte a los recuerdos

Ese fue el primer encuentro con ese algo. Desde ese entonces sucedieron una serie de hechos similares, pero en estos casos ya no era el olor a café el responsable del viaje de los recuerdos, sino diferentes cosas: canciones, el olor a pasto de la mañana, el olor a lluvia, la luz tenue del poste de luz en la calle, el frío nocturno y mañanero, etc. Sin embargo, no fue hasta ahora que ese algo se presentó formalmente y me dijo: “Escribe algo sobre mí, así te seré más claro”. En efecto ya sé de qué se trata y constantemente recurro a él para relajarme, el problema es que no le había asignado un nombre, ya que al estar presente en tantos lugares (objetos, olores, sabores) era difícil de darle una definición concreta. Por tal razón he decidido nombrarle “Pasaporte a los recuerdos”, porque lo encuentras en las cosas que alguna vez fueron muy valiosas en tu vida y que por motivos de la misma no volviste a hacer, pero en el momento de sentirlas de nuevo, te lleva de viaje por un breve momento a esas épocas que tanto disfrutaste y viviste apasionadamente.

Muchas gracias por pasar ¡Porfavor comenten!

Pasaporte a los recuerdosGIF

No comments yet.

Leave a Comment