Facebook Twitter RSS Reset

Papelon con Alegria:Tres capturas que terminaron siendo una

Tres capturas que terminaron siendo una

Tras la falsa información de las tres detenciones, el Gobierno nacional apuntó a estructuras criminales asociadas a sectores políticos, judiciales y de seguridad.

Papelon con Alegria:Tres capturas que terminaron siendo una

Lo que durante la mañana de ayer se presentaba como la mejor noticia, la captura de los tres prófugos más buscados del país, con el transcurrir del día se transformó en un papelón.

¿Cuáles son las reales razones de semejante paso en falso en medio de un caso que hace dos semanas mantiene en vilo al país?

De la captura de los tres prófugos detenidos, que se había anunciado al mediodía, se pasó varias horas después a la confirmación de que sólo uno de ellos, tal vez el más importante, había sido capturado. A los otros dos se los continuaba buscando sin éxito.

Anoche, la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, salió a afrontar la crisis y respondió a los periodistas.

Intentó explicar que la difusión de esa primera noticia se debió a que recibieron “una información falsa” y la vinculó a “ramificaciones que tiene el delito en las estructuras políticas, judiciales y de las fuerzas de seguridad”.

Sin embargo, las palabras no alcanzan todavía para entender una sórdida puja al interior de las fuerzas de seguridad.

Internas que fueron reveladas en la edición de ayer de La Voz del Interior , donde se indicó que las desinteligencias en torno a la búsqueda de los hermanos Martín y Cristian Lanatta y de Víctor Schillaci estaban sembradas de obstáculos que nacían de las propias fuerzas.

Primero, se sospechó, con bastante certezas, de que la Policía Bonaerense protegía a los evadidos.

Luego, cuando se logró apartarla, empezaron a florecer las disputas entre los gendarmes. Un dato certero sobre la ubicación de los prófugos, ya en Santa Fe y luego de perder el amparo de la Bonaerense, terminó en otro fracaso el jueves porque una parte de la fuerza decidió jugar su propio partido, sin hacer extensivo el operativo al resto de la institución.

Que sí, que no

Ayer, otra vez las versiones maliciosas le ganaron a la información real.



Durante horas, desde distintas esferas gubernamentales (el presidente Mauricio Macri, la vicepresidenta Gabriela Miche­tti y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal) habían comunicado la gran novedad: los tres prófugos habían sido recapturados entre la madrugada y la mañana.

La misma información había sido colgada en la página web de la Procuración General de la Nación, a cargo de Alejandra Gils Carbó.

Sin embargo, con el correr de la jornada, ya a la tarde, se confirmaría que sólo Martín Lanatta estaba detenido. De los otros dos, nada se sabe.

Tampoco está claro si durante esas horas la búsqueda prosiguió con la misma intensidad o si recién se reinició cuando los gobiernos nacional y bonaerense supieron que habían sido engañados.



Para Bullrich, esta falsa información pudo haberles dado tiempo a los delincuentes para continuar escapando.



Captura

El más conocido de los tres prófugos fue capturado alrededor de las 10 en la localidad de Cayastá, unos 80 kilómetros al norte de la capital santafesina, luego de que volcara la camioneta en la que viajaba con su hermano Cristian y Schillaci.

El rodado era robado y ellos mismos habían simulado la inscripción de “Gendarmería” .

El jefe de la Policí­a de Santa Fe, Rafael Grau, aseguró que el prófugo “no se resistió para nada” y fue apresado por el comisario y dos suboficiales de la seccional local cuando lo sorprendieron a pie por un camino rural, según indicó Télam.

Lanatta estaba herido en el rostro.

A la 18.45, lo trasladaron en helicóptero desde la comisaría hacia el aeropuerto Sauce Viejo de Santa Fe capital. Y de allí, en avión hacia la ciudad de Buenos Aires, en medio de un gran despliegue de las fuerzas de seguridad.

Apenas arribó, fue llevado a los tribunales federales de Comodoro Py para presentarse ante el juez federal Sergio Torres. Le comunicaron los delitos que se le imputan y un médico lo revisó.

El edificio de tribunales fue totalmente cerrado mientras Lanatta permaneció allí. Luego, lo trasladaron a la cárcel federal de Ezeiza.

Antes, el juez Torres contó en el canal TN que al mediodía le informaron desde el Ministerio de Seguridad de la Nación que los tres fugitivos habían sido capturados, pero por la tarde le aclararon que sólo Martín Lanatta estaba preso.

Los dos prófugos

En tanto, anoche Cristian Lanatta y Schillaci eran buscados por aire, tierra y también por agua en algunas zonas inundadas de la provincia de Santa Fe, en un radio cercano al sector donde Martín Lanatta fue detenido.

Pero la búsqueda pasó anoche a un segundo plano.

La pista falsa, sembrada adrede en medio de una puja de intereses oscuros, dejó al descubierto un andamiaje demasiado pesado alrededor de la seguridad.

Y que da lugar a una serie de conjeturas. Porque el éxito de las teorías conspirativas es directamente proporcional a la incapacidad oficial para reaccionar con eficacia ante una crisis.

No comments yet.

Leave a Comment