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No es la droga: es tu vida

No es la droga: es tu vida


En esta nota se entrevista al periodista de investigación Johann Hari sobre la adicción, la represión y la legalización total

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No es la droga: es tu vida

No tenemos ni idea sobre drogas.

No quieren que la tengamos. Tan es así que la clave sobre las sustancias ilegales nos la tiene que dar una rata hasta arriba de cocaína.

Esa es una de las conclusiones a las que el periodista británico Johann Hari ha llegado tras una gigantesca investigación de 3 años, 9 países y 50.000 kilómetros, que ha plasmado en el libro Tras el grito.

Hablamos con él sobre qué es en realidad una adicción, la guerra contra las drogas como la mayor mentira de los últimos 100 años o por qué todas las drogas deberían legalizarse.

No es la droga: es tu vida
1ª parte: ADICCIÓN

No es la droga: es tu vida

Hace 100 años que la cocaína u opiáceos como la heroína se declararon ilegales. ¿Qué problema tienen los gobiernos con el hecho de que las personas consuman drogas? ¿Por qué son ilegales?

Cuando pensamos en la droga que más conocemos, el alcohol, vemos claro que de las personas que la consumen en un bar, el 90% lo hace para sentirse mejor. Les ayuda a relajarse, ligar y divertirse. Por supuesto en el bar también hay un pequeño porcentaje de alcohólicos, que necesitan amor y cuidados.

Las drogas están prohibidas porque mucha gente cree que si se levantase la veda, veríamos muchísimos más adictos. Que veríamos niños drogándose. Es un sentimiento perfectamente comprensible, solo que las experiencias en países en los que se han despenalizado muestran que esto no es así.

Defiendes que la adicción a la droga no funciona como pensamos que lo hace.

Pensamos que la adicción la causan los componentes químicos de las drogas, pero no es así. Si te rompes la cadera y te llevan al hospital, puede que te den un tratamiento con diamorfina, que es heroína purificada usada como analgésico farmacéutico. Es un opiáceo mucho más potente que la heroína que se puede comprar en la calle, porque no está adulterado.

O sea, que si a nuestra abuela la operan de la cadera le van a dar heroína…

Sí. Pero lo importante es que si la teoría farmacológica de la adicción –aquella que dice que su única causa es química– fuera cierta, nuestra abuela se engancharía a la heroína.

El psicólogo Bruce Alexander, de Vancouver, me explicó todo. La teoría clásica de la adicción viene de un experimento con una rata. A principios de siglo pasado se encerró a una rata en una jaula con dos recipientes de agua. Uno contenía agua corriente. El otro agua con cocaína. La rata prefería siempre la bebida con droga y se mataba de una sobredosis rápidamente.