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Muhammad Alí, en frases de puño y letra

Palabras picantes, respuestas desfachatadas, reflexiones profundas, declaraciones estridentes, críticas filosas. Para celebrar los 70 años de uno de los deportistas más influyentes de todos los tiempos, recopilamos lo mejor de Muhammad Ali frente a los micrófonos, en todas las facetas que alimentan el mito, desde el campeón infalible al hombre común.

Muhammad Alí, en frases de puño y letra

EL PROVOCADOR

“Yo debería estar en un sello postal. Es la única forma de que me puedan pegar”.

“Si aunque sea sueñas con noquearme, mejor que te despiertes y me pidas disculpas”.

“Hay dos cosas que son difíciles de ver y de golpear. Una es un fantasma y la otra Muhammad Ali”.

“Sonny Liston no es nada. Necesita tomar clases de cómo boxear. Y como va a pelear conmigo, necesita tomar clases de cómo caerse”.

“Sólo llámenme el hombre minuto”. Después de noquear a Liston en 1:49. Habían tardado más en cantar el himno.

“No es fanfarronear si tenés con qué sostenerlo”.

“Yo no divido a los hombres en modestos y arrogantes, sino en los que dicen la verdad y los que mienten. No hay ningún atleta en el mundo moderno que sepa tantas cosas como yo. Entonces, ¿qué me importa si suena a modestia o falta de modestia?“.

“Tengo la velocidad, la fuerza y la duración. Cualquiera que me pelee, mejor que haya sacado un seguro extra de vida”.

“Sí, ya están preparando la tarjeta médica para ese hombre viejo. Y cuando le pegue en la boca, van a necesitar la tarjeta dental”.

“Vi una película de terror, Baron Blood, que de verdad me asustó. Comparado con eso, ganarle a Foreman en Kinshasa (foto) fue sólo otro día en el gimnasio”.

“El nocaut lo verán todos menos Holmes. Aún no he conocido a nadie capaz de ver su propio nocaut”. Antes de su última pelea, en 1980.

“Flotar como una mariposa, picar como una abeja. Tus manos no le pueden pegar a lo que tus ojos no ven”.

“Luché contra un lagarto. Peleé contra una ballena. Sólo la semana pasada asesiné a una roca, lesioné a una piedra y hospitalicé a un ladrillo. Soy tan malo que hago enfermar a los medicamentos”. Antes de Rumble in the Jungle, octubre de 1974.

“Si piensan que la renuncia de Nixon sorprendió al mundo, esperen a que yo siente de culo a Foreman”.

“Le voy a pegar tan fuerte que va a necesitar un calzador para ponerse el sombrero”.

“Soy el más grande. Porque lo dije incluso antes de que supiera que lo era”.

“Soy el astronauta de los boxeadores. Joe Louis y Dempsey fueron tan sólo pilotos de jet. Yo pertenezco a un mundo propio”.

“Hoy vas a ser mi cena”. Al campeón mundial Floy Patterson, en la cafetería de la villa olímpica, en 1960.

“¿Cuánto medís? Tengo que saber de antemano cuánto retroceder para cuando te caigas”. Frase que les decía a sus adversarios durante los pesajes.

“Archi Moore cayó en el cuarto, Liston quería más, así que como es tan grande, lo voy a hacer caer en el octavo. Soy un hombre malo. Soy el rey del mundo. Tengo 22 años y ni una marca en mi cara”.

“Él es muy feo para ser campeón mundial. El campeón mundial debería ser alguien lindo como yo”. Antes de la primera con Liston.

“Vi llegar 15 mil personas para ver caer a este hombre. Y dije: ‘Okey, es una buena idea’”.

“Hay que darle crédito. Me hizo pelear por un round y medio”. Después de noquear a Brian London en el tercero, en 1966.

“Esta es la leyenda de Muhammad Ali. Tiene izquierda. Tiene derecha. Si te pega una vez, duermes toda la noche”.

“¿Saben por qué soy el pesado más rápido del mundo? ¡Porque soy el único pesado que entrena bajo el agua!”. Tras convencer a un fotógrafo de hacer una sesión sumergido.

“No sé lo que significa pendenciero, pero si es bueno, soy yo”. Respuesta a un periodista que le había dicho: “Hoy se lo nota pendenciero”.

“Quiero 15 árbitros en esta pelea. Porque ningún hombre va a poder seguir la velocidad que le voy a meter. Excepto yo”.

“Para una mejor recaudación, uso esas lindas botitas blancas y esos pantalones blancos resplandecientes. A nadie le gusta ver sangre, entonces me aseguro de que no me peguen. Para no ensuciarme”.

EL REFLEXIVO

Muhammad Alí, en frases de puño y letra

“El hombre que ve el mundo a los 50 igual que lo veía a los 20, desperdició 30 años de su vida”.

“La mejor forma de que tus sueños se hagan realidad es despertándote cada día”.

“No son las montañas que todavía tienes que escalar lo que te agota. Es la piedrita en el zapato”.

“Pase lo que pase, el sol siempre está brillando en algún lugar”.

“Cuando tienes razón, nadie lo recuerda. Cuando estás equivocado, nadie lo olvida”.

“El hombre que no tiene imaginación, no tiene alas”.

“El silencio es oro cuando no puedes pensar una buena respuesta”.

“En eso que estás pensando, te estás convirtiendo”.

“El que no es lo suficientemente valiente para tomar riesgos, no va a lograr nada en la vida”.

“Niño, no te preocupes, si pueden hacer penicilina de la leche cuajada, estoy seguro de que van a sacar algo bueno de ti. Pero nunca permitas que alguien te impida creer en ti mismo”. Consejo famoso que le dio a un alumno contrariado.

“La sabiduría es saber cuándo no se puede ser sabio”.

“La amistad no es algo que aprendas en la escuela. Pero si no has logrado entender el concepto de amistad, realmente no has aprendido nada”.

EL GENIO

Muhammad Alí, en frases de puño y letra

“He visto a Foreman haciendo sombra. Y ganó la sombra”.

“¿Mi mayor debilidad? Hmmm… las historias tristes, la gente con problemas”.

“Atrapar moscas es mejor que entrenar con el punching-ball”. En medio de una entrevista televisiva en vivo, que duró 15 minutos, mató ocho moscas.

“Ya tienen una reina. Ahora necesitan un rey. ¡Yo soy el rey!” A la gente de Inglaterra, antes de su segunda pelea con Cooper.

“Soy tan rápido que ayer a la noche apagué la luz en la habitación de mi hotel y ya estaba en la cama antes de que el cuarto se pusiera oscuro”.

“¿Mis objetos favoritos? Los autos y los espejos”.

“Yo fui el Elvis del boxeo, el Tarzán del boxeo, el Superman del boxeo, el Drácula del boxeo, el gran mito del boxeo”.

“¿Si el miedo me mantiene alerta? Yo no lo llamo miedo. Lo llamo tener un gran susto”.

“Señorita, Superman no necesita cinturón de seguridad”. Esto le dijo a una azafata antes de despegar. La azafata le contestó: “Superman tampoco necesita ir en avión”.

“Me distraje por un segundo cuando vi a Cleopatra”. Explicación de su derrota con Cooper, con mención a Elizabeth Taylor, que estaba en el ringside.

“De ahora en más, llámenme doctor”. Después de recibir un título honorífico en la Universad de Columbia, en 1999.

“No quiero que la gente que no me aprecia ande pisando mi nombre”. Al recibir una estrella en el Walk of Fame de Hollywood, pidió que su nombre apareciera en la pared y no en el piso.

EL ADOLESCENTE

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“Voy a romperle el alma al que me robó mi bicicleta”. Esto le dijo al policía que se convertió en su primer instructor de boxeo, en 1953.

“Este chico está terminado. Lo paro en un round”. Predicción antes de su primera pelea, a los 12 años.

“De chico le pedía a mi hermano Rudy que me tirara piedras. Y yo las esquivaba, una por una. Así es como aprendí mis movimientos, esquivando piedrazos”.

“Soy joven, soy apuesto, soy rápido, soy lindo y soy invencible. Deben caer en el round que yo digo”. Con 16 años, sin temores.

“Mi cara es tan linda, no ves una cicatriz, lo que prueba que soy el rey del ring por lejos”.

“Mi mamá dice que ya desde que era chico vivía a los apurones. Si hasta tuve sarampión y varicela a la vez”.

“Cuando empecé a boxear, todo lo que quería era poder comprarles a mis padres una casa y tener un auto grande para mí. Pero mis sueños comenzaron a crecer”.

EL HOMBRE

Muhammad Alí, en frases de puño y letra

“Mi madre me enseñó a amar a la gente y a tratarla de buena manera. Es una persona dulce y maravillosa a la que le gusta cocinar, hacer ropa y estar con la familia. No bebe, fuma ni molesta. Nadie ha sido mejor conmigo en mi vida entera”.

“Cuando muere tu madre, realmente duele. Pero con el tiempo, te acostumbrás. Es la ley de la naturaleza”.

“Ni cerdo ni gaseosas ni cigarrillos ni alcohol. ¡Nunca!”.

“He amado a las mujeres más bellas del mundo. No podría dar sus nombres porque habría escándalos políticos si lo dijera. Pero después de probar todo, me quedo con la mujer madre, la verdadera, la del hogar”.

“Sé hacia dónde voy y conozco la verdad. No necesito ser quien quieren que sea. Soy libre para ser lo que quiera”.

“Mi definición de ser malo es ser poco amigable”.

“No pretendo ser amigable, como mucha gente hace cuando está tratando de llegar a la cima. Yo soy amigable”.

“Foreman era un perdedor sin remedio en aquel tiempo, culpaba mis victorias de todo lo que puedas imaginarte. Pero hoy me cae bien, hasta uso su parrilla”.

“Ver volver a Foreman para ganar el título me motivó, me dieron ganas de volver a mí también. Pero llegó la mañana siguiente y me tenía que levantar para empezar a correr. Me recosté en la cama y dije: ‘Está bien, igual sigo siendo el más grande’”.

“El Parkinson es mi máxima pelea. No, no duele. Es difícil de explicar. Me están poniendo a prueba para ver si sigo rezando, si sigo manteniendo mi fe. Toda la gente recibe pruebas de Dios”.

“Lo que me hace continuar son las metas que me pongo”.

“La edad es la que creas que sea. Eres tan viejo como lo pienses”.

“Me gustaría vivir cien años”.

EL PREDICADOR

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“Deseo que la gente se quiera entre sí de la forma en que me quieren a mí. Sería un mundo mejor”.

“Dios es como un hospital que admite toda clase de gérmenes”.

“En una competencia de amor todos compartiríamos la victoria, sin importar quién llegue primero”.

“Dios no le pondría una carga en las espaldas a un hombre si sabe que no puede llevarla”.

“Vi el mundo entero. Aprendí algo de la gente de cada lugar. Hay verdades en el hinduismo, en el cristianismo, en el Islam, en todas las religiones. Y también en el hablar sincero. La única religión que vale es el amor”.

“Si pudiera conocer a alguien sería al profeta Muhammad”. Cassius Clay rebautizó su nombre por Muhammad Ali en 1964, tras ganarle el título de los pesados a Liston.

“Cuando conozco a alguien, no veo una raza o una religión. Miro más adentro. Debemos aprender a superar nuestros conflictos en paz y a respetar al otro”.

“Si amas a Dios, no puedes amar sólo a alguno de sus niños”.

“El servicio a otros es la renta que pagas por tu cuarto aquí en la Tierra”.

“El amor es una red que atrapa corazones como peces”.

“¿No sería maravilloso si sólo un 10 por ciento de la gente que cree en el poder del amor compitiera entre sí para ver quién hace más bien para la mayoría de la gente?”.

EL CAMPEÓN

Muhammad Alí, en frases de puño y letra

“Un gallo cacarea sólo cuando ve la luz. Ponedlo en la oscuridad y nunca va a cacarear. Yo he visto la luz. Y estoy cacareando”. La mañana posterior a ganar el título del mundo.

“La primera vez que dormí mirando para arriba no tenía opción. Si no, la medalla de oro me iba a molestar en el pecho”. Luego de regresar de Roma, con la medalla firme en el cuello.

“¿La mayor emoción de mi carrera? Zaire. Foreman. Recuperé mi título. En Africa”.

“¡No vas a parar la pelea!”. Ali al doctor Pacheco, después de que le dijeran que tenía la mandíbula rota por un golpe de Ken Norton en el segundo round.

“Es la repetición de afirmaciones lo que lleva a creer. Y cuando el creer se transforma en una convicción profunda, las cosas comienzan a suceder”.

“Odié cada minuto del entrenamiento. Pero me dije: No abandones, entrená ahora y sé un campeón por el resto de tu vida”.

“Los campeones no se hacen en los gimnasios. Los campeones nacen con algo que llevan muy adentro: un deseo, un sueño, una visión”.

“La pelea se gana o pierde muy lejos de los testigos. Detrás de las líneas de los gimnasios, allí afuera en la calle, mucho antes de que me vean bailar bajo estas luces”.

“Tengo 35 años y la mayoría de los campeones se retiran a los 32. Mis manos me duelen. No necesito que nadie me recuerde la importancia de entrenarse para una pelea”.

“Los ganadores deben tener la habildad y la voluntad. Pero para ser un campeón, la voluntad siempre tiene que ser más fuerte que la habilidad”.

“Soy el campeón de la gente. Cualquiera se puede acercar a mí y decirme ‘hola’ sin pagar. No hay guardaespaldas alrededor de este campeón”.

“Ser campeón mundial cuatro veces será un récord histórico. Vuelvo por la inmortalidad. Ser inmortal y después morir, ese es mi lema”. Antes del fallido intento de recuperar la corona contra Larry Holmes, en 1980.

EL BROMISTA

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“Voy a hacer que todo el mundo vea que eso que llevás en la cabeza es una peluca y que viene de la cola de un pony”. Al periodista Howard Cosell, el que más lo siguió y con el que bromeaba seguido.

“¿Por qué nunca jugué al fútbol americano? Porque te podés lastimar jugando al fútbol americano!”.

“La comedia es una forma graciosa de decir la verdad. Mi forma de hacer bromas es decir la verdad. Ese es el chiste más gracioso del mundo”.

“Al golf también soy el mejor. Sólo que todavía no he jugado”.

“El cuerpo de Don King cumplió cuatro años en la cárcel. Pero al pelo le dieron la silla eléctrica”.

“No me importan los dos millones de dólares que perdí en el divorcio con mi segunda mujer. Soy un musulmán, me conformo con una comida al día”.

“Cometió un gran error al hacerme venir aquí. Ahora voy a ir por su sillón”. Al presidente Ford, en 1974.

EL POLÍTICO

Lo único que no entiendo es la guerra”.

“Me inicié en el boxeo porque creí que era la manera más rápida de progresar en este país para un negro”.

“Volví a Louisville después de los Juegos Olímpicos, con mi medalla dorada resplandeciente. Fui a un bar donde los negros no podían comer. Quería ver qué pasaba. El campeón olímpico mostrando su medalla de oro. Me senté y pedí para comer. Me dijeron: ‘Aquí no servimos a negros’. Respondí: ‘Está bien, yo no los como’. Me echaron. Entonces caminé hacia el río, el Ohio, y tiré mi medalla en él”.

“Encender la antorcha en Atlanta 96 no me puso nervioso. Estar parado de frente al gobierno… eso sí me puso nervioso”. (foto)

”Este país es el mejor del mundo, aquí todo funciona bien y tiene poder económico, pero por dentro está podrido porque ha perdido a Dios, ha perdido sus objetivos”.

EL BOXEADOR

Muhammad Alí, en frases de puño y letra

“Es sólo un trabajo. El pasto crece, las aves vuelan, yo le pego a la gente”. En 1977.

“Hay cosas mucho más placenteras para hacer que pegarle a la gente”.

“Pueden abuchearme, gritarme o tirarme maníes. ¡Mientras que paguen para entrar!”.

“La falta de fe hace que la gente le tema a enfrentar desafíos. Pero yo siempre creo en mí mismo”.

“La vida es una apuesta. Puedes lastimarte, pero la gente muere en accidentes de avión, pierde sus brazos y piernas en accidentes de auto; la gente muere todos los días. Lo mismo con los boxeadores. Algunos mueren, algunos se lastiman, algunos siguen. Uno nunca debe permitirse pensar que será uno de los lastimados”.

“Pensaba que si lo decía lo suficiente, podría convencer al mundo de que yo en realidad era el más grande”.

“Bundini, ¿vamos a bailar? ¡Sí, vamos a bailar toda la noche!”. El ritual antes de cada pelea, con Bundini Brown, en su esquina.

“No hay placeres en una pelea, aunque alguna de mis peleas ganadas fueron un placer”.

“Primero les gano por vivo, después les gano a los golpes”.

“Empecé ganando 4 dólares por mi primera pelea. Imaginate pagando 25.000 por un cuadro. ¡Mirame vos!”. En charla con Andy Warhol.

“Amo ver mi nombre impreso”. Tras aparecer en la tapa de Sports Illustrated, en 1977.

“Tengo un radar construido dentro de mí para evitar golpes”.

“A mi lugar de entrenamiento lo llamo Paraíso del Boxeador”. Sobre su meca en Deer Lake, Pennsylvania.

“Dentro o fuera del ring no hay ningún problema con ir al suelo. Lo que está mal es no levantarse”.

“Nunca le aprietes la mano así a un boxeador, hombre. Ya estás haciendo bastante sólo con mirarme a los ojos”. Advertencia a un fan que le estrechó la mano muy fuerte.

“En el ring puedo quedarme hasta ser viejo y con canas, porque sé cómo pegar y bailar para desaparecer”.

EL ADVERSARIO

Muhammad Alí, en frases de puño y letra

“¡Levántate y peleá! ¡Se supone que eras muy malo! ¡Nadie va a creer esto!”. Después de noquear a Liston en la segunda pelea.

“Este es el evento más grande de la historia del deporte. Más que el boxeo o el básquet. Diría que la única cosa que se puede comparar con esto es la llegada a la Luna”. Antes de su primera pelea con Frazier.

“¡Guerra! ¡Guerra! ¡Guerra!”. Ali al compás de los tambores en Kinshasa, antes de Foreman.

“Su marido está bien, señora Folley. Y de paso quiero saludar a sus hijos. Tienen que estar orgullosos de su padre”. Desde el ring, le habló a la mujer de Zora Folley, a quien acababa de noquear.

“No soporto ver la sangre. En mucha de mis peleas, tenía que mirar para otro lado”. Sobre la sangrienta pelea con Henry Cooper.

“Generalmente hago que mis rivales saquen lo mejor de ellos cuando pelean contra mí. Pero Joe Frazier logra que yo saque lo mejor de mí. Dios lo bendiga”. Tras vencerlo en Manilo, 1975 (foto página 74).

“Joe Frazier es un buen hombre. No podría haber hecho lo que hice sin él. Y él no podría haber hecho lo que hizo sin mí”.

“Nadie sabe qué decir en el vestuario perdedor”

Eso es todo amigos, espero que les haya gustado.

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