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Mick Jagger será padre de su octavo hijo a los 73 años

Elpais- La vida sexula del rockero queda al descubiert, tríos con David Bowie, intercambios de pareja con Rod Stewart, líos con las novias de sus colegas… El biógrafo de Mick asegura que el rockero ha practicado el sexo con más de 4.000 mujeres (y algún señor).

Mick Jagger será padre de su octavo hijo a los 73 años y la madre de su nuevo hijo no es su esposa

“A Mick no le gusta que hable con sus mujeres, siempre acaban llorando en mi hombro porque se han enterado de que él anda por ahí de conquista otra vez. ¡LaS lágrimas que han vertido sobre este hombro Jerry Hall, Bianca, Marianne, Chrissie Shrimpton! Me han arruinado un montón de camisas”.

Es Keith Richards (72 años), guitarrista y compinche en el amor y el odio de Mick Jagger en los Rolling Stones. Richads pone en negro sobre blanco esta confesión en las páginas de sus memorias, editadas hace poco más de un lustro, que nos presentan a un Mick sexualmente insaciable, de voracidad infinita e irremediablemente mujeriego.Y algo de eso debe haber, pues acabamos de saber que el cantante británico, que este próximo 26 de julio cumple 73 años, espera para principios de 2017 su octavo hijo. La madre en esta ocasión es Melanie Harmick, bailarina de 29 años del American Ballet Theatre, con la que Jagger mantiene una ‘relación abierta’ desde poco después del suicidio en 2014 de la diseñadora L’Wren Scott, su anterior pareja durante trece años.

Echando cuentas, los números hablan por sí solos, con un balance de ocho hijos con cinco mujeres distintas, de edades comprendidas entre 45 y 17 años: Karis (de su relación con Marsha Hunt), Jade (con Bianca Jagger), Georgia, James, Elizabeth, Gabriel (con Jerry Hall) y Lucas (con Luciana Gimenez). El infatigable músico también tiene dos nietos y una bisnieta de dos años como colofón para un árbol genealógico tan intrincado como ciertamente variopinto.Pero no vamos a centrarnos en ese frondoso ramaje, sino en la fecunda y abundante fuente de la que todo nace, es decir, la opípara fogosidad del bisabuelo más sexualmente activo (que se sepa) del rock.

Repasemos algunas cuestiones que dibujan una semblanza tan certera como indudablemente juguetona de Mick, un pequeño gran vanidoso al que no le hizo ninguna gracia que en sus memorias Keith ridiculizara su dotación amatoria: “Marianne no tenía cómo divertirse con su pequeño amiguito. Sé que tiene un par de bolas enormes, pero no puede llenar el vacío entre ellas”.

El adolescente Mick ya sabía lo que buscaba

La madre de Keith Richards, Doris Dupree Richards, dejó esta perla escrita en las mencionadas memorias de su hijo, en las que ya queda claro que desde adolescente el futuro cantante tenía claras sus apetencias: “Un verano nos llevamos a Keith y Mick a Beesands, en Devon, a pasar un fin de semana. Debían tener dieciséis años, diecisiete como mucho -nos situamos a finales de los cincuenta, por tanto-. Mick estaba más aburrido que una ostra. ‘Es que no hay tías, no hay tías’, se quejaba. La verdad es que no había nadie”.

Sabía lo que quería y lo encontró

Cleo Sylvestre fue la primera novia más o menos oficial de Mick a principios de los sesenta, pero la relación no se consolidó. En 1963 sí lo logró con Chrissie Shrimpton, una muchacha de 17 años que acompañó a la futura estrella durante los cruciales años en los que los Stones empezaron a tener éxito y a ser perseguidos por las chicas. “Íbamos por la calle y si veía a unas fans me soltaba la mano rápidamente y seguía andando como si no fuéramos juntos”, recuerda ella en el libro Mick Jagger de Philip Norman. La relación entre ambos terminó rompiéndose cuando en 1966 entró en escena la próxima pareja de Mick, Marianne Faithfull, cuya primera aparición fue entrando en una concurrida fiesta, tal y como se describe en el citado libro de Norman: “Cuando llegó Mick y Andrew (Loog Oldham, mánager del grupo) dijeron al unísono: ‘Me la quiero follar’. Sus novias no entendieron bien y preguntaron qué habían dicho, a lo que respondieron que la querían grabar”.

Se acostó con la mujer de Brian Jones

Muerto a los 27 años en 1969, Brian Jones dejó tras de sí una buena ristra de líos de faldas y un reguero de hijos, seis de ellos reconocidos. Pero una noche de 1962 probó su propia medicina cuando Mick tuvo una relación con su pareja de entonces, tal y como Keith Richards relata en sus memorias: “Mick había ido a buscar a Brian una noche, completamente borracho. Se encontró con que éste no estaba y se tiró a su parienta. Aquello provocó un terremoto, Brian se cabreó de verdad y al final ella le dejó. A él, además, le echaron del piso. Mick, que se sentía responsable, le encontró otro en una casa destartalada en Beckenham”.

Juegos peligrosos con la chica de Keith

Anita Pallenberg fue novia de Brian Jones hasta que comenzó en 1967 una relación con Keith que duraría hasta 1980. Pero allá por 1968 el cineasta Donald Cammell (expareja de ella) la escogió para protagonizar la película Performance junto a Mick Jagger y ahí llegaron los problemas. “Tardé tiempo en enterarme, pero me lo olía. A Mick no le dije nada, pero aquello abrió una brecha considerable entre nosotros. No era la primera vez que competíamos por una mujer. Pero ¿sabes? Yo mientras tanto me estaba tirando a Marianne Faithfull. Vaya lo uno por lo otro. De hecho, un día tuve que abandonar la casa de forma bastante abrupta cuando apareció Mick”, rememora como de costumbre con sorna el pirata-guitarrista.

Le pidió a una amante que tuviera su primer hijo

Mientras Mick estaba con Marianne Faithfull, el cantante se encaprichó en 1968 de Marsha Hunt, actriz y cantante afroamericana de la versión londinense del musical Hair. Iniciaron una relación en paralelo hasta que Marianne abandonó al músico en 1970, momento en el que él le propuso a Marsha tener un hijo (el primero de su cuenta). Ella aceptó como si una madre de alquiler se tratara, pues Mick mantenía relaciones con otras e incluso en esa época se enamoró de su futura esposa Bianca. El entusiasmo inicial de Mick se fue diluyendo cuanto más se enamoraba de Bianca, llegando al extremo de desatender las necesidades de Marsha y su hija, Karis, que nació el 4 de noviembre de 1970. Aunque ella inicialmente no le pidió nunca nada, tanto desdén terminó cabreando a la madre, que desveló el secreto de la paternidad de Jagger y todo derivó en el clásico embrollo de abogados hasta que lograron llegar a un acuerdo meses después.

Polígamo de manual

Ni siquiera mientras esperaba su primer hijo Mick fue monógamo. Durante todo aquel verano, igual que antes del final de su relación con Marianne, una interminable sucesión de mujeres pasó por su vida. “Unas se quedaron una sola noche, o menos. Otras un fin de semana. Y alguna encontró la manera de formar parte del personal sobre todo femenino de Mick. Solían ser norteamericanas, normalmente de California, de unos 22 años años y con una conducta sexual libre y desinhibida que las británicas aún no habían aprendido”, relata el libro Mick Jagger escrito por Philip Morris, en el que también se afirma que, la situación continuó así de promiscua a pesar de su matrimonio con Bianca.

Su atracción intelectual por Bianca Jagger

Al conocerla, Mick vio en Bianca una joven enigmática y hermosa, muy distinta de todas aquellas blandas californianas. Ella no sabía nada de rock y le parecía un mundo bastante infantil. Para Mick, al principio, eso formaba parte de su irresistible atractivo, con el que tenía engatusado al rockero. De hecho, Bianca no acataba esa norma de que cuando los Stones estaban grabando sus damas esperaban pacientemente, así que entraba en el estudio, miraba a Mick con un brillo ardiente en los ojos y él interrumpía el trabajo para irse con ella a París, a veces varios días, donde disfrutaban codeándose con celebridades, con el cantante fascinado con el aprendizaje del francés. El hechizo con esta mujer de armas tomar, que llegó a abofetearle en público, duró ocho años, mucho para ser Mick Jagger.

Su frastrado intercambio de parejas con Rod Stewart

Mick y Bianca se casaron en 1971. Por aquel entonces había mucho movimiento en la casa de Ron Wood (que todavía estaba en Faces, no en los Stones), una mansión llamada The Wick por la que pasaban Elton John, Keith Richards, Pete Townsend, Mick Jagger, Paul McCartney, Rod Stewart, y muchos otros. Aunque el recuerdo pudiera ser difuso, Rod Stewart cuenta en su autobiografía cómo Mick le propuso un intercambio de parejas en The Wick, en el que también estaban involucradas Bianca y la novia de Rod, Dee Harrington. “Supongo que siempre es agradable que te lo pidan y reconfortante que alguien se fije en ti, pero el intercambio de parejas nunca ha sido de mi agrado”, zanja Stewart.

El trío con David Bowie

Mick asistió al concierto de julio de 1973 en el que David Bowie ‘mató’ a su alter ego Ziggy Stardust en el Hammersmith Odeon de Londres. En la fiesta posterior, para pasmo de una sala llena de celebridades, Jagger le plantó un beso en los morros a Bowie. Los rumores de que el líder de los Stones se acostaba con Bowie y con su pareja de entonces, Angie Barnett, empezaron a ser constantes. Aunque nunca hubo pruebas de la relación de Mick con los Bowie, Angie desveló que en cierta ocasión volvió a casa en un momento en el que no se la esperaba y encontró a los dos en la cama. Ambos lo negaron a través de portavoces y abogados, pero parece claro que les gustaba como poco fomentar las especulaciones e incluso hay una foto en la que se les ve abrazados en un sofá de forma muy sugerente.

Amante incorregible

Bianca terminó pidiendo el divorcio en 1978 alegando adulterio. Algo que, aparte de ser totalmente cierto con decenas de chicas, era evidente porque Mick estaba ya oficialmente desde meses antes con Jerry Hall, con la que estaría hasta 1999 y tendría cuatro hijos. Sin duda, su relación más duradera, aunque sus tendencias mujeriegas se mantuvieron, con mayor o menor intensidad según la época. De nuevo es Keith Richards quien comparte en su autobiografía Life un recuerdo que, seguro, le hace bastante más gracia de lo que ya de por sí parece: “Un día Jerry Hall se me presentó con una nota de otra tía que le había encontrado a Mick, escrita de atrás hacia delante, en la que al ponerla delante de un espejo podía leerse perfectamente ‘Seré tu amante siempre’. ¡Qué cabrón es el tío!”

La noche loca con la modelo brasileña Luciana Morad

Precisamente Jerry Hall fue la siguiente pareja oficial de Mick, desde 1977 hasta 1999. Años igualmente locos que se torcieron durante la gira Bridges to Babylon, cuando Mick anda enredado con Angelina Jolie. Tras varios meses de relación (según el biógrafo de ella, Andrew Morton), a principios de 1998 le pidió que se uniera a ellos en Brasil, pero ella se negó. El cantante se consoló con una modelo brasileña de 29 años llamada Luciana Morad, quien desveló que llevaban ocho meses viéndose y que estaba embarazada (de su séptimo hijo). Así llegó una demanda de paternidad acompañada por la petición de 5 millones de libras (casi 6 millones de euros) para manutención. Esta fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de Jerry Hall, quien hasta entonces se había resignado a un matrimonio abierto solo para una de las partes. Y pidió el divorcio en enero de 1999 por los “repetidos adulterios” de su marido.

El romance con L’Wren Scott que acabó en suicidio

Dos años después del abrupto final de su relación con Jerry (los titulares de prensa fueron despiadados), Mick encontró otra vez estabilidad con la diseñadora L’Wren Scott. Estuvieron juntos hasta que ella se suicidó en 2014, un suceso que sumió al artista en una profunda depresión y obligó a los Stones a interrumpir momentáneamente su gira. La muerte de L’Wren sigue siendo un misterio y las especulaciones hablan de problemas económicos (poco probables) así como de infidelidades (quizás algo más factible, como estamos viendo). En cualquier caso, el cantante heredó toda la fortuna de la diseñadora y pronto volvió a los conciertos y rehizo su vida apareciendo en revistas acompañado por una joven en Zurich tan solo tres meses después.

La madre de su octavo hijo no es su novia

Tan solo unos meses después del suicidio de L’Wren Scott, Jagger inició una relación con Melanie Harmick, una bailarina a la que saca 44 años. Acaba de salir a la luz que esa joven con la que se le vio en junio de 2014 ha resultado ser a la postre la madre de su octavo hijo, el que se espera para principios de 2017. Las primeras informaciones tras conocerse la feliz noticia la señalaban como su actual pareja, si bien los tabloides ingleses se han apresurado a escudriñar la situación y The Daily Mirror ha publicado que, según una fuente muy cercana, no son novios oficialmente, sino que están en una “amistad con derecho a roce”, de esas que tanto le complacen a Mick.

Sus relaciones fugaces con estrellas

Más allá de los noviazgos más o menos prolongados y más o menos (sorprendentemente) estables, este viejo rockero ha mantenido relaciones con miles de mujeres anónimas, así como con algunas otras más populares. Según su biógrafo, Chris Anderson, el rockero ha practicado el sexo con más de 4.000 mujeres, a las que habría que sumar algún señor como David Bowie. “Y creo que me he quedado corto en la estimación”, puntualiza el estudioso. En ese maremagnum de faldas destacan figuras conocidas como Angelina Jolie, Carla Bruni, Carly Simon, la princesa Margarita de Inglaterra, Tina Turner, Uma Thurman, Farrah Fawcett, Margaret Trudeau (madre del actual primer ministro de Canadá, entonces esposa del primer ministro Pierre Trudeau) o la modelo Janice Dickinson, aquella que proclamó al mundo que Jagger tenía “un pene muy pequeño”, coincidiendo con la opinión de Keith. En la lista bien podría estar también Katy Perry, pero ella misma contó hace tres años cómo Mick trató de seducirla sin éxito.

¿Por qué Mick Jagger no ha escrito sus memorias?

A pesar de ser un negocio más que lucrativo para las estrellas, Mick Jagger es de los pocos músicos veteranos que no se ha animado a escribir sus memorias. Quizás no haya recibido ninguna oferta suficientemente tentadora o prefiera ocupar su tiempo en sus aficiones. A estas alturas parece que no tiene ganas de recordar los intentos de suicidio de sus ex Chrissie Shrimpton y Marianne Faithfull. O como dice Philip Norman en un pasaje de su biografía del icónico rockero: “Como siempre, su típica frialdad le impidió contar la verdadera historia o permitir que otro la contase. Así que una vez más, el mundo no pudo pensar peor de él”.

Fuente: elpais.com

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