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Mi Experiencia con la Changa Dmt

Mi Experiencia con la Changa Dmt

Hacía tiempo que quería probar el DMT, guiado por un amigo quien me contó del domo y de como el cuerpo se sentía muy pesado. Tengo muchas experiencias con LSD y algunas con hongos, pero el DMT seguía siendo una incógnita a pesar de estar en mi cerebro y ser parte de mi. El DMT está en todos los seres vivos. Siempre pensé que no quería utilizar el DMT químico, así que nunca llegó a mi de esa manera.

La primera vez que hice uso del Dmt fue cuando, en un festival, un tipo de Sudáfrica me ofreció unas gotas de DMT líquido, nunca había oído de eso, pero confiando en la vibra de mi nuevo amigo. Como regalo quisimos regalarle un cartón con LSD, fue un trueque que nos alegró a todos. Sinceramente, esas gotas fueron una pequeña probada del super viaje que tuve con la changa. Pude comprender como todos somos luz, todos somos uno. Luego me fui a bailar y a disfrutar del LSD que también había ingerido en ese festival.

Eso fue en Enero del 2015, en un festival llamado Organika Festival, en Costa Rica, donde tuve el placer de conocer gente interesantísima y aprender nuevas formas de pensar y ver la vida (además aprendí que podía nadar en el sonido)

Luego en junio, un amigo me contó que iba a haber una ceremonia de Changa, yo ni sabía que era, pero me dijo que era DMT con harmalina. Resulta que la cantidad de DMT en el cuerpo es moderada por algo que le llaman MAO, lo cual se encarga de que no exista un exceso de DMT en nuestro sistema, así que para que el DMT ingerido no sea rápidamente destruido, hay que usar MAO inhibidores (harmalina).

En seguida le dije que sí quería asistir a la ceremonia, así que un grupo de amigos subimos la montaña hasta una pequeña casa en medio de una finca a buscar conexión con el cosmos. ibamos en carro, ansiosos pero llenos de amor y abiertos a una nueva experiencia.

Llegamos por fin a la casita para encontrarnos con una chica Mari, y un chico, Mario. Nos recibieron con mucho amor, y dentro de la casa también estaban otros psiconautas listos para la aventura.

Comenzamos la ceremonia bebiendo un té de tepezcohuite, el cual comenzaba a llevar DMT a nuestro cuerpo, uniéndolo con cantos sagrados, confesiones sobre nuestras expectativas y ansiedades sobre el viaje. Luego cantamos vocales para poner a vibrar a cada célula del cuerpo y luego………..el momento esperado: cada uno de nosotros iba a ir uno por uno a recostarse en una cama junto a nuestro círculo ceremonial y allí iba a fumar con una pipa ese natural extracto de DMT con harmalina.

Uno a uno fueron yendo a la cama, ahí se oían risas y luego cada uno tuvo su personal experiencia, aquí va la mía.

Me recuesto en la cama y se me da la pipa, se me aconseja que jale quemando todo el contenido y que sostenga lo más que pueda el humo en los pulmones. Jalé una vez, y comencé a sentir algo raro, jalé otra vez, conteniendo el humo todo lo que pude, y luego…………..

(Lo que sigue, lo escribí al día siguiente de la experiencia, lo más real que pude escribir en mi vida)

“FUMO, ME ALEGRO, siento que viene lo que he esperado toda mi vida, siento la misma sensación de parálisis que con la salvia, pero esta vez, sigo estable, muy estable, comienza a cambiar mi campo visual, primero fueron como flashes de un momento, luego con otra jalada entré de lleno, de repente estoy nadando en un océano de amor, todo a mi alrededor tenía un color rojizo, rosado. Mientras entraba en ese mundo escuchaba a mis compañeros de ceremonia cantar. luego de un rato, pude sentir que nacía, pude sentir como entraba en un cuerpo físico y nacía, tuve recuerdos del hospital, luego vi mi muerte, vi ese momento en el que uno se entrega, sabe que ha hecho lo que vino a hacer y felizmente vuelve allá…..“

Sentí como si fuera a nacer, o morir. Me entregué de lleno a la experiencia, confiando en el amor. Al principio fueron muchos fractales y una extraña sensación de estar entrando en mi corazón, estar volviendo a la fuente esencial del mundo o de mi mundo. Pude sentir como existía en un vientre materno, recordar el momento en el que nací, y sentir el primer abrazo de mi madre, la caricias, el amor incondicional que recibí al llegar a este mundo. Pude sentir como si alguien me hablara al oído, pero desde el corazón, decía mi nombre como susurrándolo. Era sentir que estaba en los regazos de mi madre y decía mi nombre, con TAAAAANTO amor que las palabras se quedan cortas para describir este momento, fue una abrazo al alma, como si el universo me tuviera en sus brazos y yo fuera de nuevo un bebé. Sentí un perdón que más que perdón era amor incondicional, nadaba en un océano de amor y no importaba todo que lo hubiera hecho mal, ni mis miedos ni mi pasado ni futuro, todo era un amor profundo. Fue una caricia al alma. Y allí pude conocer a MAMI, a la mamá de mi mamá y de mi abuela y de todos mis hermanos humanos, la madre universal, la vagina universal que nos rodea a todos, un ser tan grande y extraordinario de cual solo pude ver un parte, pero pude sentir su amor en cada pedazo de mi consciencia, mi cuerpo no existía, ya nada existía, a ratos podía oír los cantos de mis hermanos en la ceremonia, pero eran lejanos a pesar de estar a mi lado. Era yo y universo! Era yo en el universo!

Aquella idea de que yo soy Dios se me quitó ese día, porque me di cuenta que soy un pedazo de Dios, Dios es femenino y masculino, es ambos, pero tuve el privilegio de conectar con el lado femenino de Dios, con la vagina universal que todo lo crea.

Mi Experiencia con la Changa Dmt

Creo que a ese ser es a quien llaman madre Ayahuasca, pude estar con ella, y ella me mostró su amor incondicional.

Vi el momento de mi muerte, una luz que se abre y que luego nos consume, pero la muerte es un proceso muy natural, se siente muy natural, es como dejarse llevar por una marea en la queremos nadar. Me di cuenta que había estado en ese “lugar“ miles de veces, que de ahí venía y hacia allá voy! Que no existe la muerte, puede que nuestro ego se desintegre en el espacio, pero somos más que ese ego, ese ego representa una parte, un aspecto, una perspectiva de la Divinidad, pero en sí, la Divinidad lo consume. El yo, es una gota en el mar. Yo soy un aspecto de Dios.

Nuestro nacimiento es como cuando una gota que se separa del río y la muerte es cuando esa gota se convierte en mar.

Este es el primer escrito sobre este tema, pronto estaré compartiendo más, porque esta es solo una pequeña parte de todo lo que aprendí en ese viaje.

Comente si gustan, y compartan. Esta información es medicina que llega a quien tiene que llegar y a quien está listo para entenderla.

Mucho amor!

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