Facebook Twitter RSS Reset

Los días del destino irónico

Ayer estuve contigo porque te amaba,

me ilusionaba con tu mirada y ante todo yo por ti la vida daba.

Pretendí tu amor desde tiempo antes con tanta fuerza

que hoy lo veo como si hubiesen sido sólo unos instantes;

te enamoré y me enamoraste,

los dos nos quisimos y de pronto nos convertimos en amantes.

El tiempo que pasé contigo fue una mirada hacia delante

porque veía que en mi presente estaba mi futuro,

te quería tener todos los días para que a mi vida la hicieras radiante

para no chocar contra ningún muro.

Pasó un tiempo y el destino nos jugó una prueba,

imposible de superar,

nos separó y nos alejó de donde los dos queríamos estar,

no lo soportamos y nos tuvimos que alejar,

dejando un hueco enorme que nunca pude volver a llenar.

Hoy la vida me sonríe y con señales difíciles de entender

me dice que te busque,

que camine por sitios alejados

y piense que puedo estar a tu lado el día de mañana,

si lo añoro y lo tengo pensado,

para con esmero poder lograrlo.

Cada día que pasa pienso en ti y cada día me mete en un abismo

con vista a mi siguiente día,

es como un recordatorio que nunca termina y aún no logra captarlo mi vida.

Mis ideas están planteadas y si se piensan están bien planificadas;

hay que poner fortaleza y delicadeza

para que siempre estés presente en mi corazón y cabeza aunque,

con certeza sé que esto puede no suceder,

todas mis ilusiones están depositadas en lo que voy a hacer.

Y mañana voy a buscarte,

que irónico es el destino

que mañana todavía puedo más amarte…

Te encontraré

y estaré en cada uno de tus pensamientos,

te conquistaré y no tendrás remordimientos.

Te amaré, te querré,

te adoraré y nunca te olvidaré.

No comments yet.

Leave a Comment