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Leete estas frases y cagate de la risa un rato lince

Cuando estoy al pedo flasheo y escribo, y como ahora estoy al pedo pero no flashe me dije -xq no publicar y ganarme algunas denuncias ?? y aca estoy.. sean crueles, chau..

Los mosquitos son una clase particular de hijos de puta. Viven de la sangre, pero no les alcanza con tomarla sin permiso. Tienen que romper las pelotas en el proceso.

Por más que te enojes y les grites que lo tomen todo junto y te dejen en paz, son mosquitos. Y los mosquitos no entienden. Se van a servir un poco de brazo, un poco de espalda, ahí donde es difícil rascarse. Van a ir hasta tus pies. Incluso algunos te van a picar las manos, para demostrarte lo incapaz que sos contra ellos.

Y cuando están satisfechos no se van. Vuelan en tu oreja un ratito, para que te acuerdes de lo que hicieron. Se van a parar delicadamente en tus majillas una y otra vez, disfrutando ver como recibís tus propios golpes. Así son los mosquitos. Como las personas.

En el salon para desayunar de este hotel lujoso hay tres tipos de personas. Los que estan acostumbrados a lugares como este y se sirven poquito de lo que realmente les gusta. Los que agarran mucho de todo aunque no sean capaces de terminarlo, solo porque es gratis. Y yo, que me di cuenta que existen dos grupos de personas. finjo ser del primer grupo. Y termino de desayunar en el kiosco de la esquina. Mierda! Que hambre q tengo.

Odio viajar en tren. Sobre todo cuando no estoy muy drogado. Demasiadas personas, demasiadas miradas. Como la de ese cartel, que no me saca los ojos de encima. Me canse un poco y me acerque a preguntarle que quería. Me dijo en un tono altanero “no tire basura al piso” y sin decir mas, me señalo un cesto de basura.

Me ofendió presuponiendo que tenía intenciones de hacerlo, y le pregunte ¿qué va a pasar cuando el cesto se llene de basura? Simplemente respondió “la vamos a tirar al piso, pero en otro lugar”.

Entonces no les importa que el piso este sucio, solo buscan que no veamos la suciedad. Lo pensé pero no se lo dije. Volví despacio a mi lugar, a seguir mirando por la ventana. Últimamente me da miedo meterme con los que saben mucho y dicen poco.

Tengo problemas en la vista. Irónicamente me entere cuando el oftalmólogo me dijo que no tenía ningún problema en la vista. De todas formas no veo. Siempre que un pensamiento me deja parado, pensando, en los caminos que camino todos los días. Pongo cara de viejo, esos viejos que no ven nada, y descubro algo que siempre estuvo ahí pero no había visto.

Nunca vi un árbol realmente, para mí son manchas verdes, marrones y rojas… Si, un diferente rojo. Tampoco sé de que color son tus ojos. En mi mente te recuerdo con una imagen borrosa de lo que debería ser tu cara. Y no podes existir sin cara.

Volví al oftalmólogo para que repita los estudios. Pero después de que pude leer las letras más chiquitas del cartel, a una distancia ridícula. Me dijo que veo el mundo perfectamente, el problema es que no lo entiendo.

Viaje mucho para ver ese eclipse. Mi idea era hacerlo solo, pero cuando llegue me topé con otro tipo que estaba sentado en el piso, cerca del agua. Yo me acomode en una piedra gigante que encontré, y empecé a ignorarlo mientras la sombra terminaba de cubrir la luna. O eso intente, hasta que el tipo se puso a llorar.

No quería ser testigo de un suicidio, asique le tuve que preguntar que le pasaba. Dijo estar enamorado de la luna y no poder contener las lágrimas producto de la tristeza que le provocaba su ausencia.

Trato de no meterme en lo que no me importa, pero me molesto su comentario. Le señale la luna, que estaba ahí, que siempre estuvo ahí. Y le dije que ahora podía verla como realmente es, pero que él no estaba enamorado de la luna, sino que estaba enamorado del reflejo del sol sobre ella.

Dejó de llorar y nos quedamos callados. Después se fue y al fin quede solo, descubriendo esa luna oscura, Fría. Hermosa… La historia no tiene final, porque nunca volví de ese viaje.

Mi primer momento favorito de la madrugada en la estación es cuando me compro un café. Voy llegando con la esperanza de que el cafetero sin nombre este ahí, solo para mí. Tiene que serlo porque soy el único en la estación, tengo frío y quiero un café, y él quiere vendérmelo. Si algún día no llego, seguramente se preocupa por mí. Pero yo siempre llego y siempre compro un café.

Mi segundo momento favorito de la madrugada en la estación es cuando aparece un borracho. Esta noche quebró, no pudo evitarlo o no quiso. Tampoco puede escribir en su teléfono, pero puede mandar mensajes de voz por whatsapp. Ahora las borracheras de amor son más vergonzosas que hace un tiempo. Antes un hombre podía salir a ahogar sus penas en alcohol y despertar al día siguiente con la misma pena y su dignidad. Ya no.

Son increíblemente parecidas mis madrugadas en la estación. A veces siento que es la misma una y otra vez. Que estoy atrapado para siempre con mi café, el borracho, con el frio y el tren que no viene.

-¿A quien vas a votar?

-No. Yo no voto. Voto en blanco. Porque el voto legitima y no quiero ser parte de eso. Imaginemos que en esta mesa está toda la población de un país y deciden, a través del voto, cagarlo a trompadas a él. Imaginemos que yo soy una minoría con buenos argumentos para estar en contra. Por ser una minoría no cuento con la representatividad para evitarlo. Pero si participo votando en contra, estaría sumando a la ilusión de acuerdo, que da la democracia. Porque si no tomamos una decisión exponiendo nuestros argumentos, entonces votamos y que se haga lo que la mayoría decida. En realidad el voto es la instancia del no-acuerdo. Pero las mayorías también se pueden equivocar. La historia es prueba de eso.

El problema de la democracia en general, es cuando la mayoría decide cagarme a trompadas a mí o a vos, tal vez sin argumentos, y no podemos hacer nada para evitarlo. El problema de esta democracia en particular, es que pocos deciden en contra de los intereses de muchos, que ni siquiera están representados.

-Pero un voto en blanco, es un voto para la mayoría. Si no estás a favor de esos candidatos ¿Por qué no le das tu voto a uno de los que tienen menos chances?

-Un voto en blanco es un voto para la mayoría, al final, no antes. Y de todas formas la mayoría ya contaba con los votos necesarios y por eso lo es.

Y claro que votaría a un candidato con menos chances. Si me representara, no por descarte. ¿Pero cuál es el candidato para los que trabajan, estudian y duermen cuatro o cinco horas?

Una elección promedio tiene un setenta por ciento de participación y un cinco por ciento de votos en blanco. ¿Qué crees que pasaría si la participación bajara al diez o al veinte por ciento, o si los votos en blanco le ganaran la elección al candidato de la mayoría? ¿Si los medios masivos de comunicación dejaran de formar opinión a favor de uno u otro candidato? ¿Si el sistema se sincerara y nos dijera en la cara que el estado es un administrador de los negocios de un sector muy chiquito de la sociedad? Seguramente dejaríamos de hacer muchas de las cosas que no queremos, o que nos importan un carajo.

Si alguno llego a leer algo me gustaria q deje su opinion, y sino leyeron nada, de nada por los tres puntos linces intergalacticos de las praderas amazonicas

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