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Las investigaciones más absurdas del año

Premios IG Nobel 2015

Unos premios para reflexionar a la par que hacernos reír. Como cada año, el Instituto de Investigaciones Improbables otorga menciones destacadas a los estudios más curiosos del año.

Las investigaciones más absurdas del año

Ig Nobel de Matemáticas

El Premio Ig Nobel de Matemáticas ha recaído en los científicos Elisabeth Oberzaucher, de Austria, Alemania y Reino Unido, y Karl Grammer, de Austria y Alemania, por sus intentos mediante las matemáticas para explicar cómo pudo conseguir el Sultán Ismaíl de Marruecos (El Sanguinario) engendrar hasta 888 hijos -o más de 1.000 como le atribuyen las crónicas- (con un mínimo de 600) entre las fechas de 1697 y 1727. Las conclusiones del estudio revelaron que sí era biológicamente posible con 65 mujeres y 32 años de apareamientos. Así, las simulaciones sugirieron que Ismaíl debió tener relaciones sexuales entre 0.83 y 1.43 veces por día, durante 32 años, lo que harían un total de 1,171 hijos.

Las investigaciones más absurdas del año

Ig Nobel de Biología

El Premio Ig Nobel de Biología -siempre uno de los más divertidos- ha sido otorgado a los científicos Bruno Grossi, Omar Larach, Mauricio Canals, y Rodrigo A. Vásquez y José Iriarte-Díaz, de Chile y Estados Unidos, por descubrir cómo sería la forma en la que pensamos que caminaban los dinosaurios gracias a su experimento con gallinas. Para ello, pusieron un palo con peso en la parte trasera de una gallina y… ¡voilà! así es como debían caminar los dinosaurios. La evidencia científica es incontestable.

Las investigaciones más absurdas del año

Ig Nobel de Química

En la vigésimo quinta edición de los Premios Ig Nobel, Improbable Research ha otorgado el galardón de Ig Nobel de Química a Callum Ormonde y Colin Raston de Australia, y Tom Yuan, Stephan Kudlacek, Sameeran Kunche, Joshua N. Smith, William A. Brown, Kaitlin Pugliese, Tivoli Olsen, Mariam Iftikhar, y Gregory Weiss de Estados Unidos por inventar una receta química que permite “deshervir” parcialmente un huevo ya cocido. Según el estudio, esa capacidad para modificar las proteínas tendrá un impacto decisivo en mercados tan variopintos como el alimenticio, el industrial o el farmacéutico.

Las investigaciones más absurdas del año

Ig Nobel de Fisiología y Entomología

El Premio Ig Nobel de Fisiología y Entomología merece este año una mención de honor por la creación del Índice Schmidt de Dolor de Picotazos por los estudiantes de posgrado de la Universidad de Cornell (EE.UU.) Justin Schmidt y Michael L. Smith. Para su experimento, cuyo objetivo era averiguar cuál es el punto de la anatomía humana donde más dolor provoca el aguijón de una abeja, Smith consiguió que un grupo de estos insectos le picaran en múltiples ocasiones y hasta en 25 zonas distintas de su cuerpo. El joven científico valoró de 1 a 10 el nivel de dolor utilizando un picotazo en el antebrazo como zona de control o referencia. Así, sus conclusiones revelaron que los lugares donde duele menos una picadura de abeja es en el cráneo, la punta del dedo medio del pie, y la parte superior del brazo y las zonas más dolorosas son por este orden: las fosas nasales, el labio superior, y la base del pene.

Las investigaciones más absurdas del año

Ig Nobel de Gestión

El Premio Ig Nobel de Gestión Empresarial ha ido a parar a los investigadores Gennaro Bernile, Vineet Bhagwat y P. Raghavendra Rau por el estudio que evidencia que aquellos ejecutivos y directores de empresas y negocios que han sufrido desastres naturales (terremotos, tsunamis, incendios…) durante su infancia y lograron sobrevivir a ellos, son mucho más propensos a tomar riesgos en sus actividades empresariales.

Las investigaciones más absurdas del año

Ig Nobel de Diagnóstico médico

Cómo diagnosticar apendicitis aguda mientras circulas en coche. Fácil. Pasar por una zona llena de badenes, cuanto más altos mejor. El nivel o cantidad de dolor que sufra el paciente será el indicativo perfecto. Es sin duda una herramienta más que útil para diagnosticar un caso de apendicitis aguda. El sorprendente hallazgo les ha servido a los investigadores Diallah Karim, Anthony Harnden, Nigel D’Souza, Andrew Huang, Abdel Kader Allouni, Helen Ashdown, Richard J. Stevens, y Simon Kreckler para ganar el premio Ig Nobel de diagnóstico médico de este año.

Las investigaciones más absurdas del año

Ig Nobel de Literatura

El Premio Ig Nobel de Literatura ha sido otorgado a Mark Dingemanse, Francisco Torreira y Nick J. Enfield de los Países Bajos, Estados Unidos y Australia, respectivamente, por su trabajo sobre la interjección ¿eh? (huh? En inglés), al exponer que es una expresión universal, presente en todos los lenguajes humanos, aunque no saben muy bien por qué.

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Ig Nobel de Física

El Premio Ig Nobel de Física ha ido a parar a Patricia Yang y David Hu de Estados Unidos y Taiwán, y Jonathan Pham y Jerome Choo, de Estados Unidos por su estudio “La duración de la micción no cambia con el tamaño corporal”, en el que han comprobado el principio biológico de que todos los mamíferos vacían sus vejigas en alrededor de 21 segundos con un margen de error de 13 segundos (8-34 segundos). Para los responsables del estudio, “esto puede ayudar a diagnosticar problemas urinarios en los animales, así como inspirar el diseño de sistemas hidrodinámicos escalables basados en los de la naturaleza”.

Las investigaciones más absurdas del año

Ig Nobel de Medicina

El Premio Ig Nobel de Medicina ha sido otorgado a los grupos de científicos dirigidos por Hajime Kimata, de Japón y China, y al de Jaroslava Durdiaková de Eslovaquia, entre otros, por sus investigaciones sobre los beneficios o consecuencias de los besos más intensos. Así, entre las conclusiones de los estudios se encuentra el hecho de que besar reduce las reacciones alérgicas de ambos sujetos, o la cantidad de ADN masculino que resta en la mezcla de saliva tras besarse intensamente.

Las investigaciones más absurdas del año

Ig Nobel de Economía

Una gran cantidad de artículos de prensa ha inclinado la balanza a que el premio Ig Nobel de Economía haya recaído en la Policía Metropolitana de Bangkok (Tailandia) por prometer pagas extra a los agentes si estos rechazaban aceptar sobornos.

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