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Las instancias de percepción del Tiempo

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http://www.taringa.net/post/ciencia-educacion/19149443/Post-respuesta-a-El-tiempo-existe.html

Hace ya unos meses, seguí en el canal National Geographic una serie llamada “Cosmos“. Esta serie, que es un “remake” de otra del mismo nombre que se emitió durante trece episodios en el año 1980, contiene en su formato de emisión una nave para recorrer los vastos universos de conceptos y teorías que nos presenta la ciencia. Esta nave, es “la nave de la imaginación”, la cual nos permite viajar tanto por lo macro como por lo micro, es decir, que nos permite ver tanto los movimientos de los electrones en el nivel atómico, como la forma en que las galaxias chocarán en las magnitudes del Espacio/Tiempo. Un vehículo muy útil, si se tiene en cuenta lo pedagógico. Sin embargo, no es este el motivo por el que la menciono.

Las instancias de percepción del Tiempo


Mi intención ahora, es pensarla detenida en un momento del Tiempo, y más precisamente, imaginarla detenida en este momento del Tiempo, y usar esta capacidad de la “nave de la imaginación”, para observarlo en su subjetivismo y expresar la idea de diacronía en las interpretaciones.

En este sentido, y antes de proseguir, debo procurar el desarrollo de dos conceptos que me parecen fundamentales a la hora de interpretar el Tiempo: la sincronía y la diacronía. El concepto de sincronía se refiere a una percepción del Tiempo contemporánea y acotada a un momento específico, mientras que el de diacronía se refiere a la percepción del Tiempo desde tres aspectos secuenciales: el primer momento de conciencia del Tiempo, la percepción de lo que se experimenta y la percepción de futuro.

De este modo, la lectura actual que se está realizando puede interpretarse como un Tiempo sincrónico de entre innumerables que hemos tenido, y quizás de innumerables que vayamos a tener. Por lo que, si lo dilucidamos desde la perspectiva de conceptos opuestos que he presentado, entender que se está ante un momento definido por un contexto determinado, nos permite inmediatamente sugerir la idea de “estado diacrónico del Tiempo”. Es decir, es lo que es ahora, pero también, es lo que ha sido, y por supuesto, es lo que será.

Las instancias de percepción del Tiempo

Pero mejor volvamos a la “nave de la imaginación” y subamos para viajar y llegar prontamente al primer momento de conciencia del Tiempo. Quiero aclarar que menciono “al primer momento de conciencia del Tiempo”, y no, “al momento de nuestro nacimiento” como principio obvio del movimiento temporal, porque es posible percibir el Tiempo, o mejor aún, es posible percibir “los paradigmas de movimientos” que nos indican que están sucediendo cambios, sólo, si se es consciente de ello, o sea, si nos damos cuenta de que somos observadores de un proceso mayor que nos contiene.

Y si es posible observar, es posible también analizar. Por lo que se puede percibir la idea de presente en tanto lo puedo estar explicando ahora y estar sucediendo en este momento. Haciendo consciente el contexto donde nos encontramos, y observando la separación entre sincronía y diacronía mencionada anteriormente. Ya que en este momento existe un pasado que se puede medir en años, o si se quiere, en horas, pero siempre anterior a este instante. Y lo mismo sucede con el futuro, que es algo que está por suceder después de ahora y que nos permite hacer las conjeturas con las que interpretamos nuestra realidad.

Otro aspecto importante a tener en cuenta aquí es el cómo percibimos lo experimentado, es decir, de cómo el observador va cambiando sus puntos de vista, y por lo tanto sus percepciones, de todo lo que alcanza a percibir del entorno que lo rodea. Y para esto podemos ejemplificar con un adolescente y su forma de interpretar el Tiempo. Conoce los paradigmas de movimientos, pero no los interpreta de la misma forma que un hombre de mucha más edad. Y en este punto, considero que hay que dar un paso adelante en las interpretaciones del Tiempo y trabajar internamente para lograr la mejor de ellas, ya que si no nos damos cuenta de que hay un observador que va cambiando a medida que pasa lo que se está observando, no se podrá llegar a percepciones que definan mejor el entorno.

De este modo, hacer consciente el Tiempo entonces, e interpretarlo a través de los múltiples y diferentes paradigmas de movimientos que van definiendo nuestra construcción de la realidad, es una de las primeras ideas que deben sustentar las reflexiones sobre el tema. Mientras que, debido a la mínima influencia que tenemos sobre él y al aún tímido control empírico de la ciencia, las interpretaciones de ese objeto real a partir del cual cimentamos nuestra realidad subjetiva deben direccionarse en responder cuestionamientos como ¿Puedo influir en determinado paradigma de movimiento para que se forme otro diferente? O ¿Cuáles son los alcances del paradigma de movimiento que me rodea?

Las instancias de percepción del Tiempo

Finalmente, es meritorio decir que el Tiempo sí existe, en tanto es movimiento. Sin embargo, este hecho real que se puede observar y medir, está altamente matizado por la construcción de la realidad que hace el observador. Saludos.

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