Facebook Twitter RSS Reset

La mujer en alemania oriental

La mujer en alemania oriental

La mujer en alemania oriental



La mujer en la República Democrática Alemana

La mujer en alemania oriental

La mujer en la República Democrática Alemana

Extraído de Pueblo Soviético

La mujer en alemania oriental

Desde un principio, se libró la lucha por la igualdad de derechos de las mujeres en la RDA no como «asunto femenino» contra los hombres, sino como asunto social que concierne al hombre y a la mujer igualmente, y que pueden resolverse en común, en el trabajo social, y también en el matrimonio y en la familia

“La vida en la RDA: preguntas y respuestas” (Panorama DDR, 1981)

En Pueblo Soviético no sólo hablamos de la Unión Soviética, también lo hacemos de las ex-repúblicas socialistas. Es el caso de este artículo, donde vamos a realizar una radiografía de la situación de la mujer en la República Democrática Alemana (RDA).

Analizando esta realidad, puedo decir que, hasta donde yo conozco, la República Democrática Alemana es uno de los estados con mejores indicadores de igualdad y de participación de la mujer en la historia.

Si bien no se llegó a una situación de justicia plena, los avances fueron tan notorios que, en muchos indicadores, los países más avanzados de la actualidad sólo pueden soñar con igualar, al menos, a la RDA.

La mujer en alemania oriental

En Alemania del este eran conscientes tanto de que aún quedaba trabajo por hacer cómo de los avances que ya habían logrado. Hoy sólo podemos imaginar hasta donde habría llegado la RDA en este aspecto de haber continuado su existencia.

Creo también que es de justicia situar estos datos teniendo en cuenta los años de los que hablamos en el artículo, comparando con la realidad actual y pasada en el mundo.

Gran parte de este desarrollo se encuadraba en la base fundamental de la justicia que ofrece el socialismo, mediante, por ejemplo, el sistema de seguridad social, por lo que, aunque el artículo que nos ocupa se refiere a la RDA, las similitudes con otros países socialistas son amplias.

Hay que entender que en la RDA los derechos, igualdad y emancipación de la mujer eran entendidos como una cuestión de clase y de lucha de clases, no era un movimiento feminista como lo conocemos hoy día.

Sus resultados fueron muy buenos, juzgando de manera comparativa con la realidad histórica y actual.

La mujer en alemania orientalRusia

Según S. Kranz: “La cuestión de la mujer fue una cuestión de clase, no de género. Las mujeres eran consideradas por el estado como parte de la lucha de clases, no como personas con unas necesidades diferentes de los hombres”.

Desde el inicio de la existencia de la RDA, el problema de la desigualdad y el rol de la mujer estuvo presente. El artículo 20 de la constitución de 1949 indicaba que “los hombres y mujeres son iguales y tienen los mismos derechos en todas las esferas de la sociedad” y de hecho el rol de la mujer en una sociedad absolutamente conservadora como la alemana, que decían, se guiaba por las tres K’s “Kirche, Kinder und Küche” (iglesia, niños y cocina) cambió radicalmente en la RDA.

Analizar la seguridad social de la RDA es una tarea interesante y sencilla, pues disponemos de buena bibliografía en castellano, como “Política Social en la RDA” (Editorial Zeit im Bild, Berlín, RDA, 1985), un buen resumen de unas treinta páginas o el más extenso y detallado libro “La vida en la RDA: preguntas y respuestas” (Panorama DDR, 1981). Por lo tanto, aunque en este artículo nos centraremos en la mujer, mencionaremos algunos datos y aspectos generales y cualquier interesado en conocer su sistema puede hacerlo con dichos textos.

Además se utilizan para este artículo los datos de “A Country Study: Germany, East” (Federal Research Division, EEUU, 1988), “Women’s Role in the GDR and the State’s Policy Toward Women” & “Central And Eastern European Review ” (Susanne Kranz, 2005 y 2010) aparte de algunos datos puntuales de otras fuentes de prensa, etc. Absolutamente todas las fuentes utilizadas están enlazadas al final del artículo.

DERECHO AL TRABAJO

El primer logro de la RDA que comentaremos fue la participación de la mujer en el derecho al trabajo. A día de hoy los mejores indicadores de los países capitalistas no igualan los de la RDA y otros países ex-socialistas.

En 1985 el 49% de la población activa de la RDA eran mujeres, porcentaje de los más altos del mundo de ese año según la propia fuente. Este nivel aún no es alcanzado décadas después por los países capitalistas; en la Unión Europea, en el año 2000, las mujeres constituían el 43,5% de la población activa de media. En Estados Unidos, en 2011, era del 46,6%, en 1980, del 42,5% y de 38,1% en 1970.

Este indicador además fue muy superior en la RDA al de otros países desde muchos años antes, en 1960 ya era un 48,3%, mayor que en EEUU o Europa hoy. En los inicios de la RDA, en 1949, era el 40%.

Estos niveles eran comunes en países socialistas; en los 80 las mujeres eran entre el 39% y el 51% de la fuerza de trabajo (según república, el máximo en la RSFS de Rusia) en la Unión Soviética y en 1985 en Checoslovaquia el 46,1%.

También en los países socialistas, y por ende en la RDA, se cumplía que a igual trabajo mismo salario. Y no sólo era un mero texto en la constitución, realmente se cumplía la igualdad salarial entre hombres y mujeres por un mismo empleo, algo que en la actualidad, en la mayor parte del mundo, no se cumple.

Sin embargo las mujeres no solían realizar los oficios con mayor remuneración, es decir, si el sueldo de ella era de 762 marcos, el de él era de 1000 marcos. Aún así, el salario de la mujer significaba el 40% de los ingresos del hogar. Las diferencias salariales existían (en muchísima menor medida que en el capitalismo) en función del sector económico. No eran, por tanto, una cuestión de género sino de sector.

A mediados de los 80, los trabajadores del comercio tenían unos ingresos medios un 26% más bajos que los trabajadores de algunas industrias, aunque estos desequilibrios se corregían en parte mediante las ayudas y subvenciones de la seguridad social correspondientes por derecho y necesidad concreta.

El problema, en realidad, era que las mujeres empleadas se concentraban en sectores con menores salarios que los hombres. Predominaban en una serie de ramos ocupacionales como en el comercio, en la medicina o la educación pública.

image

Para combatir esta desigualdad el estado ofrecía formación para mujeres que ya tenían oficio pero querían elevar su nivel de habilidad y titulación. Estos programas permitían abandonar temporalmente el puesto de trabajo para formarse recibiendo mientras tanto el 80% de su salario, para posibilitar el desarrollo de su formación.

La mujer en alemania oriental

Empleada de la fabrica textil Ernst Lück de Wittstock. La imagen es una captura del documental de 1975 “Mädchen in Wittstock”.

Tampoco era un problema exclusivo de la RDA. En la RFA en 1957 las trabajadoras en la industria ganaban un 45.7% menos que los hombres. En 1981 esta diferencia cayó al 31.2% pero en 1988 volvió a ascender de manera preocupante, ya que, en promedio, las mujeres ganaron un 43.9% menos que los hombres. Detallando, un 53.2% menos las trabajadoras industriales y en trabajos de oficina y administrativos (empleos de “cuello blanco”), las mujeres ganaban un 45% menos que los hombres.

Este problema sigue ocurriendo hoy día. En España, el salario medio de las mujeres es entre un 20% y un 30% inferior al sueldo medio en datos de 2006. En 2012, las mujeres cobraban un 22% menos que los hombres. En países con mayor índice de desarrollo, como Noruega, con amplia legislación en pos de la igualdad de derechos, las mujeres cobraban un 15% menos que los hombres en datos de 2010. Ese 15% es el valor medio europeo. Hoy en Alemania occidental es del 24%.

La participación en la vida laboral de las mujeres en la RDA tampoco tiene parangón hoy en día ni en los países con mejores indicadores. Los datos indican que en 1984 el 80% de las mujeres en edad de trabajar, lo hacían. En 1962 ya significaban el 70%. El indicador anterior, a pesar de ser excepcional, es el más cauteloso (procede de la Federal Research de USA) ya que fuentes oficiales lo cifran en el 91% en 1989 y, justo antes de la caída del muro, el 92% de la población femenina en edad de trabajar estaba integrada en la actividad laboral o en proceso de formación. Las estadísticas occidentales no utilizan este dato pues, dicen, incluye a las estudiantes y trabajadoras en baja por maternidad.

En 2008 en la UE-15 este indicador era del 60,4%, un 20% menor utilizando el dato mínimo. En EEUU, era del 51,5% en 1980 y 58,7% en 2010 (por un 77,4% y un 70,6% respectivamente en hombres).

En estos niveles, evidentemente, hay que tener en cuenta la inexistencia del paro en los sistemas socialistas, cualidad confirmada en la RDA también por los datos de la Federal Research de USA.

En la comparación con su antagónico hermano capitalista, la RFA (República Federal Alemana), esta última sale muy mal parada (GDR es RDA y FRG es RFA):

image

En cuanto a la formación, en 1985, en las 54 universidades de la RDA el 50% de los alumnos eran mujeres. Un dato también muy alto para la época, que actualmente ha continuado aumentado llegando, por ejemplo, al 55% en España en 2010. La incorporación de la mujer a la educación superior aseguraba una integración laboral y aumentó de manera constante durante la historia de la RDA.

image

Las mujeres que en los años 80 tenían entre 35 a 40 años ya tenían la misma escolarización y preparación profesional que los hombres. Esto ocurría por la temprana edad del sistema socialista alemán, por ejemplo, en 1980, entre mujeres y hombres menores ya no había diferencias en la calificación. En 1971, de 100 trabajadores con un título universitario, 28 eran mujeres y en 1980 su porcentaje creció a 35. En 1981, uno de cada dos aprendices que pasaban los exámenes de obrero especializado y uno de cada dos estudiantes universitarios que pasan sus exámenes, era de sexo femenino.

En la comparativa con su país vecino, la RFA sale de nuevo mal parada. Los datos de mujeres estudiantes en la universidad fueron, en 1960 de 23.9%, en 1980, 36.7%, en 1987, 37.9%, lo cual significaba un retraso de casi década y media respecto a la RDA.

Más preocupante era el dato de educación secundaria. En 1980, en la RFA, sólo uno de cada cinco graduados en el “Gymnasium” (la escuela secundaria) era mujer, mientras que en la RDA era uno de cada dos.

Las consecuencias de la integración de la mujer en el trabajo no son sólo datos. Primero, el sustento económico dotaba a la mujer de independencia real, al tener asegurado el derecho al trabajo, tenía ingresos y era autosuficiente. La seguridad social pública y sin coste (vivienda, sanidad, educación, jubilación, cultura…) aseguraba el desarrollo de una vida plena en la RDA para hombres y mujeres. Como reza el texto de “Política social en la RDA”: “La actividad laboral de la mujer configura la base socioeconómica de su emancipación”.

Segundo, tras la Segunda Guerra Mundial, la situación demográfica de Alemania sufrió un grave impacto, y de no ser por la incorporación plena de la mujer en todos los aspectos del país, difícilmente podría haberse desarrollado como estado socialista.

La mujer en alemania oriental

La mujer en alemania oriental

No comments yet.

Leave a Comment