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La misteriosa desaparición de Ambrose Bierce.

…y un cuento breve.

La misteriosa desaparición de Ambrose Bierce.

Ambrose Bierce (1842- ¿?), hacedor de prodigios imaginativos como El diccionario del diablo (The Devil’s Dictionary), se vio seducido en su madurez por el espíritu aventurero que otrora palpitaba en su pecho, dando como resultado una de las desapariciones más misteriosas de todos los tiempos.



Hasta el día de hoy, nadie sabe con certeza cuál fue el destino de Ambrose Bierce. Sólo existen conjeturas.

Ambrose Gwynett Bierce se ganó el apodo de “El amargo Bierce” (Bitter-Bierce) a causa de su estilo sarcástico, crudo, que no ahorraba causticidad cuando el caso lo ameritaba.

En 1913, un Ambrose Bierce ya septuagenario, abandonó la ciudad de Washington para recorrer los viejos campos de batalla de la Guerra Civil. En diciembre de ese año cruzó la frontera con México desde El Paso, que por aquellos años hervía con incontables escaramuzas. En la ciudad de Juárez se alistó como periodista en el ejército de Pancho Villa, y con él llega hasta Chihuahua, sitio donde su rastro desaparece por completo.

Lo último que se sabe de él es una carta fechada el 26 de diciembre que llegó tras largos meses a manos de un amigo. H.P. Lovecraft, en su relato El que acecha en el umbral (The Lurker in the Threshold), conjetura sobre esta misteriosa epístola. Otros aventuran que Ambrose Bierce fue asesinado en el sitio de Ojinaga en enero de 1914. En un documento oficial de la época se anota la presencia de un “gringo viejo” en medio de la lucha, pero nada se dice de su muerte. El dato más plausible hay que buscarlo en las tradiciones de Sierra Mojada, donde el párroco local, un tal Jaime Lienert, atestigua que Ambrose Bierce fue fusilado en el cementerio de la aldea.

Lo cierto es que nadie sabe cuál fue el destino final de Ambrose Bierce, y mucho menos dónde lo encontró. A modo de profecía, el propio Bierce señaló los peligros de su viaje en una carta fechada el 1 de octubre de 1913, con una dosis de sarcasmo que refleja perfectamente su naturaleza:

Adiós. Si oyes que he sido colocado contra un muro mexicano y me han fusilado, por favor, comprende que me parece una manera excelente de salir de esta vida. Supera a la ancianidad, a la enfermedad, o a la caída por las escaleras de la bodega. Ser un gringo en México. ¡Ah, eso sí es eutanasia!.

La misteriosa desaparición de Ambrose Bierce.


El patriota ingenioso
– Ambrose Bierce

Habiendo obtenido una audiencia del Rey, un Patriota Ingenioso extrajo un papel del bolsillo, diciendo:

—Espero que esta fórmula que tengo aquí para construir un blindaje que ningún cañón puede perforar sea del agrado de Su Majestad. Si este blindaje es adoptado en la Armada Real, nuestros barcos de guerra serán invulnerables y, por consiguiente, invencibles. Aquí, también, están los informes de los Ministros de Su Majestad, certificando el valor de la invención. Me desprenderé de mis derechos sobre ella por un millón de tumtums.

Tras examinar los papeles, el Rey los apartó, y le prometió una orden del Tesorero Mayor del Departamento de Exacción por el valor de un millón de tumtums.

—Y aquí —dijo el Patriota Ingenioso, extrayendo otro papel de otro bolsillo —están los planos de un cañón de mi invención, que perforarán ese blindaje. El Real hermano de Su Majestad, el Emperador de Bang, está ansioso por comprarlo, pero mi lealtad al trono y a la persona de Su Majestad me obliga a ofrecerlo primero a Su Majestad. Su precio es de un millón de tumtums.

Habiendo recibido la promesa de otro cheque, hundió su mano en otro bolsillo, diciendo:

—El precio del cañón irresistible hubiese sido mucho mayor, Su Majestad, si no fuese por el hecho de que sus proyectiles pueden ser efectivamente desviados por mi peculiar método de tratar las corazas blindadas con un nuevo…

El Rey hizo al Gran Factótum una seña para que se aproximara.

—Revisa a este hombre —le dijo—, e infórmame cuántos bolsillos tiene.

—Cuarenta y tres —dijo el Gran Factótum, tras completar el escrutinio.

—Puede complacer a Su Majestad —exclamó el Patriota Ingenioso, presa del terror—, saber que uno de ellos contiene tabaco.

—Cuélguenlo de los tobillos y sacúdanlo bien —dijo el Rey—. Después entréguenle un cheque por cuarenta y dos millones de tumtums y mátenlo. En este acto decreto que el ingenio es un crimen capital.

FIN.
biografia

Les comparto otro post del mismo autor:

LINK: Peligro!. Diccionario del diablo.(no lo leas)

Gracias por pasar!!!

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