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La increible historia del hombre que alimentaba osos polares

La increible historia del hombre que alimentaba osos polares

Una rara serie de imágenes de más de 70 años han demostrado que la preocupación por el bienestar de los animales no es solo una “moda”… Conoce la historia!

Una imagen que circula en las redes sociales los últimos días, se fechó en los años 70 por la revista rusa “Vokrug Sveta” y fue corroborada como una foto real tomada en 1977 y encontrada pocos días atrás por la Sociedad Geográfica Rusa durante una investigación de imágenes para una campaña de preservación de los osos.

En ella se puede ver un hombre alimentando un oso polar, mientras uno de los cachorros le toma la pierna y el otro recostado en la nieve lo observa atentamente.

Toda ésta historia comenzó en 1974 cuando una osa polar fue asesinada luego de destruir una cabaña en la Región de Cabo Schmidt, cerca del mar de Chukchi, al Noroeste de Rusia. La osa, tenía una cría indefensa que aún no sabía cazar.

La increible historia del hombre que alimentaba osos polares

El hombre de la foto, Nikolai Machulyak, cuidó de la pequeña bebé osa y la llamó “Masha” (diminutivo de Maria). El le dio alimento a Masha durante 5 meses hasta que un día ella desapareció en la primavera de 1975.

Un día, caminando por el bosque, sintió que algo muy grande venía corriendo en su dirección. Demoró un segundo hasta que notó que aquello no era un oso cualquiera, sino que era Masha que venía a su encuentro. A pesar de todo y con tanto tiempo separados y Masha ser al final de cuentas un animal salvaje, Nikolai igual apeló a su bastón para mantener una distancia segura entre los dos.

“Masha se quedó intrigada de verme usando el bastón, era visible en su cara” contó Nikolai a la revista y agregó “le dije a Masha, si quieres aproximarte de mi, ignora el bastón. Ella me entendió, pero aún así fue asustador, porque no nos veíamos hacía 11 meses.”

La increible historia del hombre que alimentaba osos polares

Luego del reencuentro, Nikolai tomó un poco de carne que usaría para comer y se la dio a la osa, que comió con mucho apetito. En los meses siguientes, el se encontraría frecuentemente con ella, que a éstas alturas estaba con más de dos años de edad y unos 150 Kg. de peso.

UNA SORPRESA PELIGROSA

Nikolai mantenía un diario sobre su vida, en el cual registró los encuentros con Masha. En un pasaje el anotó que le llevó 10 Kg de carne de foca para ella. En otra fueron 10 latas de leche condensada dulce (que Masha amaba). A pesar de eso, Nikolai siempre mantuvo el respeto por la naturaleza de Masha. “Fiera es Fiera, pero yo siempre me preparaba mentalmente antes de cada encuentro, yo le decía, solo te pido amistad y no solo para ella sino para cualquier oso cercano que pudiera oír. Estoy aquí con las palmas hacia arriba, sin armas, solo latas de leche condensada que te encantan, eres bonita fuerte y graciosa.”

En una de las idas a la cueva de Masha, Nikolai fue sorprendido por otra osa que salió de un hoyo y lo atacó. A pesar de flaca y con el pelo amarillento, tenía el doble de tamaño que Masha en aquel entonces. La vara de madera nuevamente fue un artículo providencial y el ruso logró evitar que el animal lo golpease. Luego de la primer arremetida contra él, la osa “extraña” tomó la carne que era para Masha y se la comió, sin dejar su posición amenazante, hasta darse la vuelta e irse.

La increible historia del hombre que alimentaba osos polaresNo hay mirada mas sincera que esta…

Nikolai no sintió miedo en la hora del ataque, pero volviendo a casa se iba petrificando paso a paso. El comenta que “llegué a casa temblando, mis piernas eran dos hojas”

“Probablemente la otra osa, expulsó a Masha de su cueva, siendo más vieja y más grande podía haber sucedido. Además de ello, tenía más derecho al espacio porque sospeché que su ataque sin ser por defenderse se debió a que tendría cachorros” reflexionó. A pesar del comportamiento nada amigable de la osa “visitante”, el hombre volvió al lugar y constató que la osa tenía dos cachorros a cargo. Entonces él decidió llevarles comida a los pequeños, tal como había hecho con Masha cuando quedó huérfana.

La dieta de carne, leche condensada, azúcar y otras golosinas conquistó la confianza de la nueva osa y de su familia. Lentamente Nikolai se fue aproximando cada vez más de los animales, a pesar de que su esposa no gustaba nada de esa idea, diciendo siempre “esto va a terminar mal”. En ocasión del reportaje en aquel entonces, la osa y sus cachorros se hicieron famosos en Cabo Schmidt y en muchas partes y la gente comenzó a querer acercarse para conocerlos, lo que no agradaba mucho a Nikolai que decía “las personas no toman muy enserio ésto, ella no es una ardilla. Si ataca a alguien por accidente, van a dispararle.”

polar

Nikolai y Masha nunca más se encontraron. Hubo relatos de una pequeña osa muerta en aquella región, pero Nikolai se negaba a creer que fuese su amiga, ya que la hembra abatida tenia una coloración amarillenta de pelo, mientras que Masha era blanca como la nieve.

La Sociedad Geográfica Rusa no sabe cual fue el destino de los héroes de ésta historia, de la cual, la última noticia que se tiene data del año 1977. Por lo pronto a nosotros nos quedarán éstos registros del relato de una amistad poco común entre un hombre y un ejemplar de uno de los animales más poderosos de la naturaleza.

Es muy triste ver la situación actual de los osos polares hoy día y debe ser muy triste para Nikolai ver como sus amados osos cada día hoy pierden más y más Kilómetros de sus habitas, por deshielos por el calentamiento global, como sufren más que antes la caza furtiva, como son arrojados de sus lugares para prospectar petróleo…

El hombre deberá dejar de acosar y asesinar los animales rápidamente, porque estamos frozando inclusive nuestra propia extinción al ser tan destructivos con todo y todos los que nos rodean.

La increible historia del hombre que alimentaba osos polares

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