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La gran guerra Chichimeca:ni virgenes milagrosas ni armas.

Existen varias versiones sobre el origen del vocablo. La más difundida, sin que por ello sea la correcta, es que Chichimeca (del Nahuatl Chīchīmēcah y a su vez de: -mecah terminación para grupos humanos y chīchī- ‘perro’, se traduce como gente perro) fue el exónimo y forma despectiva que los aztecas daban a todos los pueblos indígenas ubicados al norte y este de su territorio, sin tomar en cuenta su filiación lingüística ni étnica. Sin embargo esta hipótesis es muy débil históricamente hablando debido a que los aztecas se reconocían a si mismos como chichimeca, lo que deja sin sentido a esta impronta. Fernando de Alba Ixtlixochitl (1578-1650) refiere en su “Historia tolteca chichimeca” escrita en la primera mitad del sigloXVII que “chichimeca” significa “gente águila”. Debido al linaje chichimeca al que dicho autor pertenecía esta hipótesis parece la más plausible aunque el autor no deja claro en qué idioma está el vocablo.

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Nueve años después de la Guerra del Mixtón( fue una serie de enfrentamientos bélicos entre varias tribus indígenas pertenecientes a la audiencia de Nueva Galicia, al poniente de la Nueva España,correspondiente a los actuales estados mexicanos de Jalisco, Nayarit, Colima y parte de Zacatecas. que se sublevaron contra el ejército español a mediados del siglo XVI.) , la Guerra Chichimeca comenzó de manera concreta. El conflicto, al contrario, fue sólo la continuación de los diversos conflictos generados por la opresión que ejercía el gobierno y los propietarios españoles sobre los indígenas, ya que los ataques contra los españoles continuaron después que terminara la campaña. A través de este periodo, los chichimecas atacaron continua y ferozmente a los españoles, que optaron por declarar la “guerra”.

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Cerro de la Bufa

En 1546, surgieron noticias de grandes depósitos de plata que se encontraban cerca del Cerro de la Bufa en Zacatecas. El descubridor, Juan de Tolosa, encontró los depósitos al pie del cerro después de que un grupo de naturales del lugar le dieran un par de piezas de oro. El 8 de septiembre del mismo año se fundó la ciudad de Zacatecas. Atraídos por la posible riqueza metalúrgica, miles de personas migraron del sureste de México y entraron al corazón de “la Gran Chichimeca”, y se establecieron cerca de las minas de San Martín, Chalchihuites, Avino, Sombrerete, Fresnillo, Mazapil y Nieves. Los españoles habían tratado de someter a los indios chichimecas —en realidad varias etnias—; por ese tiempo, los soldados españoles entraban a pequeños establecimientos indígenas, capturaban a sus pobladores y los llevaban a trabajar en las minas a manera de esclavos, con lo que desobedecían las órdenes de la corona y del virrey. Después de la caída de Tenochtitlan, los españoles dieron en creer que el pueblo chichimeca sería rápidamente derrotado por las armas, debido a su forma nómada de vida. Sin embargo, toparon con uno de los conflictos más catastróficos que habrían tenido con nativos.

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Fue una nueva clase de guerra, ajena tanto a los europeos cuanto a sus aliados indios. Los CHICHIMECAS, tribus o naciones nómadas y seminómadas del norte de México, tenían una cultura extremadamente primitiva y andaban desnudos; pero eran hombres aterradoramente valerosos, incomparables arqueros y maestros de la guerra, de súbitos ataques y retiradas, hombre por hombre, en sus ancestrales zonas de caza y de guerra, estos combatientes fueron muy temidos, su habituación a los alimentos de la GRAN CHICHIMECA le daba mucha mayor movilidad que la del sedentario, los cactus y mezquites, ofrecían alimento básicos a estos aborígenes, comían las tunas crudas, secas y en forma de licor. También las hojas, el corazón y las flores de los cactus(nopales,biznagas,cabuches), a menudo cociéndolas en hornos subterráneos.

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Con el mezquite hacían un pan blanco, en grandes rebanadas que seguía siendo comestible durante muchos meses o hasta un año después y de la misma planta preparaban licor.

En toda LA GRAN CHICHIMECA se consumía la miel, tampoco desdeñaban casi nada que de alimento se tratara, pues comían gusanos, víboras, ratas, ranas, conejos, aves, peces, siervos; luego aprendieron a comer mulas, caballos, reses y otros animales, que los españoles entraban en sus tierras.

Por lo general comían los alimentos crudos o solo asados en el caso de la caza, sus campamentos o rancherías eran de difícil acceso, a menudo ocultos en cavernas, cañadas y vallecillos protegidos por montañas, bosques o terrenos escarpados.

La gran guerra Chichimeca:ni virgenes milagrosas ni armas.Miembros de la tribu Chichimeca-jonaz

El CHICHIMECA era un enemigo invisible y por lo tanto aterrador, tanto que los españoles, los tarascos, los mexicas, los tlaxcaltecas y los otomíes llegaron a temerles.

El conquistador Hernán Cortés, venció a los AZTECAS en una campaña de dos años; fue un triunfo de la diplomacia, más que la espada, pues el audaz español y su puñado de seguidores, no habrían podido vencer a millones de aztecas por medio puramente militares, las hordas de aliados indígenas necesarias para imponer la soberanía española en tierras Aztecas, fueron ganadas mediante la astucia política, características de la Europa del Renacimiento y la época de maquiavelo.

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El asombroso triunfo de Cortés, creó la ilusión de una superioridad del europeo sobre el indio como guerrero. Pero su relampagueante subyugación de pueblos tan numerosos y complejos como los Tlaxcaltecas, Mexicas y Tarascos, no resultó más que un preludio de una mucho más dilatada pugna militar contra las peculiares y aterradoras proezas de los guerreros más primitivos de la AMERICA INDIA.

Fueron los CHICHIMECAS el grupo más famoso que tuvieron los amerindios en todos los tiempos, más famosos que los ARAUCOS Chilenos y más aguerridos que ninguna tribu Americana. Su territorio era sagrado y nadie osó invadirlo durante los siglos anteriores a la conquista de México. Su justa fama traspuso las fronteras de toda América, desde Alaska hasta el Cabo de Hornos. Estos naturales mantuvieron su justo renombre, por lo indómito de su condición humana y la resistencia que presentaron a toda conquista y sumisión, era tan rebelde su actitud, que con ellos no operaban los milagros de la fe, ni la presión de las armas.

El guerrero CHICHIMECA del México del siglo XVI era un luchador formidable, uno de los que más tercamente resistieron la invasión española del Continente Americano, su modo de vida, la extensión y la agreste topografía de sus tierras, su primitivo desarrollo político, le hicieron difícil de conquistar por pueblos tan sedentarios y políticos como los españoles y los nahuas. Por naturaleza, el CHICHIMECA se desplazaba constantemente; no estaba acostumbrado a trabajar pero tenía una terrible práctica en la guerra y en la caza; a menudo temía al jinete español armado, pero siempre lo desafiaba, despreciaba y aterrorizaba a los aborígenes de los alrededores que habían adoptado la vida y el cristianismo. En fin, muchas características de su estado cultural lo hacían un mal candidato para su incorporación al sistema sedentario. Los españoles y sus aliados indios necesitaron cincuenta años cumplidos para lograr una pacificación general de las tribus CHICHIMECAS.

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Muchas razones determinaron que la conquista española de LA GRAN CHICHIMECA fue un proceso tan largo. El más importante de los factores, fue el propósito guerrero del norte (de la Ciudad de México), su modo de vida hacia de él un enemigo evanescente, sumamente peligroso por su maestría con el arco y la flecha y por su conocimiento de la tierra en que peleaba, hasta sus prácticas religiosas, por primitivas que fueran, influyeron en la tenacidad con que combatió a los invasores blancos e indigenas de sus territorios de caza. Su preparación desde niños, sus alimentos, su tipo de refugios, sus relaciones con tribus vecinas, su concepto de los hombres blancos y de los indios sedentarios, sus juegos y otras diversiones; todo esto fue o llego a ser determinante del tipo de guerra y de resistencia que opuso a los pueblos sedentarios procedentes del sur.

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