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La gran estafa: Assist Card

Assist Card

La gran estafa

Con el lema no importa el destino que elijas, cuidamos de ti y tus bienes en todo el mundo. Viaja tranquilo. Viaja las veces que quieras, nosotros te protegemos.

Como muchos otros pasajeros, confiamos en la empresa al igual que en muchas otras oportunidades, accedimos al up grade que nos ofreció la muy capacitada vendedora y contratamos la asistencia antes de viajar. El servicio contratado cubría doscientos cincuenta mil dólares.

Muchos viajes anteriores contamos con Assist Card y nunca lo utilizamos pero esta vez fue diferente.

Mi marido sufrió un infarto a bordo de un crucero, requirió asistencia médica, la cual fue excelente, en la admisión del centro médico dimos la tarjeta de Assist Card y comunicamos el episodio a la empresa para contar con el servicio de seguro contratado para una emergencia.

El medico inmediatamente dio aviso vía mail a la empresa, cuento con copia del mismo.

Los teléfonos que figuran en la tarjeta nunca nadie contesto, descargue la App y me comunique con los operadores, gente no capacitada para brindar un servicio de urgencia y riesgo de vida, cuento con copia de todas las respuestas, un abandono total e incomprensible.

Ahora leyendo la página web, el Facebook, me doy cuenta de que solo invierten en publicidad para captar gente, olvidándose totalmente del servicio que ofrecen y no cuentan con ninguna capacidad operativa, por eso el abandono al pasajero/paciente en una crisis, simplemente son un burbuja sin contenido, venden humo y la vida está en riesgo sin ningún valor.

No tiene límite ni ética, por eso digo que Assist Card es un gran estafa, cuento esta historia para que nadie tenga que atravesar la odisea y el abandono que hemos sufrido.

Hemos tenido que afrontar los gastos médicos, durante el crucero en la Compañía Norwegian, fue tratado con excelencia médica, le han salvado la vida, contaban con todos los recursos humanos y físicos para el mismo, pero no podían realizar en ese ámbito la colocación de un stent indicación médica precisa, por lo que nos derivaron cambiando el rumbo a un centro médico, siempre en contacto con Assist Card, en el momento del desembarco, la oficina de finanzas me retuvo para hacer frente al gasto ocasionado, refiriendo que la compañía Assist Card se negaba al pago, las horas corrían y ante tal desamparo la gerente del Banco de Galicia hizo una transferencia para poder continuar el tratamiento en tierra, afrontando nosotros con el gasto médico. Desembarcamos en Nassau con una admisión por parte de la empresa escrita en un mail por una coordinadora, llegamos al Hospital y me comunican que la empresa no iba a realizar la transferencia acordada por lo que no podía ser admitido, aclaro que el riesgo de vida era inminente, afrontamos el gasto a través de Visa, American Express, etc., por cuenta propia. La comunicación con la empresa Assist Card, era constante, nos cambiaban el interlocutor, derivaban a Colombia, jamás hablamos con un operador argentino, nunca apareció nadie a brindar asistencia, han hecho abandono de persona, totalmente, nosotros contamos con el dinero para hacer frente al pago del servicio médico, mas todos los gastos inherentes al mismo.

Mi indignación es que la empresa ni en las oficinas de Miami, ni en Buenos Aires nunca ha efectuado nada, hoy después de tres meses, de dos mediaciones, continúan con el mismo patrón han cambiado de abogados, presentándose a la audiencia desconociendo todo. Esto lleva un innumerable ir y venir, con un daño moral debido a la situación de abandono y desamparo que hemos sufrido, nos seguimos exponiendo al mal trato por parte de la empresa Assist Card, qué pasaría si no contábamos con los recursos económicos? Que hubiera pasado si no contaba con la capacidad de decisión para el tratamiento de la crisis? No quisiera que ninguna persona atravesara algo similar. Tuvimos que quedarnos en Miami durante quince días antes de poder volver a Buenos Aires. Nunca tuvimos ningún contacto con la empresa para facilitar nuestro regreso, cambio de pasajes, alimentos y gastos médicos.

Hemos decidido ir a juicio para defender nuestros interese económicos, pero el dolor abandono y desamparo sufrido por esta maldita empresa que vende humos y expone a sus clientes/ pacientes/ pasajeros al límite.

Mi marido es médico, tiene 59 años, hoy está recuperándose físicamente, sigue con el tratamiento en el ICBA.

Assist Card no cumple con lo que ofrece.

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