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La función del satélite argentino ARSAT-2

COBERTURA Y SERVICIOS

El ARSAT-2 se ubica en la posición orbital 81° Oeste y cuenta con 3 antenas que emiten en banda Ku y C. Fue desarrollado para brindar servicios de telecomunicaciones sobre el continente americano en tres coberturas: sudamericana, norteamericana y hemisférica.

La función del satélite argentino ARSAT-2

La posición orbital 81° Oeste donde se ubica el ARSAT-2 permite “iluminar” las tres Américas, desde la tundra canadiense hasta la Península Antártica. En la superficie que abarca el diseño de huella del segundo satélite de ARSAT habitan cerca de 1.000 millones de personas.

Bandas y servicios

Al igual que el ARSAT-1, este satélite brinda servicios de televisión, Internet, datos y telefonía sobre IP. Mientras que el primer satélite argentino de telecomunicaciones cuenta con una antena única en banda Ku que centra su emisión en el territorio nacional, el ARSAT-2 tiene tres antenas -dos desplegables y una fija (también llamada gregoriana)- que emiten en dos bandas, Ku y C.

La transmisión en banda Ku del ARSAT-2 refuerza la misión territorial y socialmente integradora del primer satélite geoestacionario argentino a nivel nacional. Por otra parte, la banda C del ARSAT-2 ofrece dos ventajas en cobertura panamericana: no sufre atenuación por lluvias e históricamente ha sido la primera opción para la transmisión satelital de televisión, lo que permitirá favorecer la exportación de contenidos audiovisuales.

Los servicios de telecomunicaciones del ARSAT-2 están orientados a una explotación comercial por su posición privilegiada, su cobertura transcontinental, sus tres antenas y su emisión en dos bandas (Ku y C). El objetivo de la Argentina con este segundo satélite es posicionar al país como un competidor emergente de servicios de telecomunicaciones espaciales interamericanas. Esta cobertura permitirá favorecer la expansión de la industria argentina de generación de contenidos audiovisuales en todo el continente.

La función del satélite argentino ARSAT-2

DISEÑO Y FABRICACIÓN

Al igual que el ARSAT-1, el ARSAT-2 fue especificado por ARSAT y fabricado en San Carlos de Bariloche por INVAP. Sólo hay 8 países que fabrican satélites geoestacionarios de telecomunicaciones en el mundo, a los que se sumó la Argentina desde 2014 con el ARSAT-1: Estados Unidos, Rusia, China, Alemania, Francia, Japón, India e Israel. La inversión del Estado nacional en estos satélites concreta la decisión estratégica de crear ARSAT para defender las posiciones orbitales asignadas a la Argentina y ocuparlas con satélites diseñados y fabricados en el país.Ambos satélites tienen tamaños parecidos y usan los mismos materiales estructurales. El cuerpo del satélite tiene aproximadamente 1,8 x 2 x 2,9 metros (sin los paneles solares ni las antenas). Con los paneles desplegados, cada satélite mide 16,42 metros entre sus extremos. La única diferencia dimensional es el mayor número de antenas del ARSAT-2: tiene 3, mientras que el ARSAT-1 tiene una antena.

La función del satélite argentino ARSAT-2

El principal material que se utiliza para los satélites ARSAT es honeycomb o “panal de abejas”, una estructura de multicapa, similar a un sándwich, en el cual dos “tapas” de resina epóxica reforzada con fibra de carbono encierran un relleno de hexágonos transversales de aluminio, idénticos en forma a los que construyen las abejas. Este material combina ligereza (baja masa) con enorme rigidez (resistencia a la deformación). Da el mejor desempeño estructural frente a cargas, vibraciones, tracciones, torsiones y tensiones durante la puesta en órbita. Además, una vez que el satélite está en la órbita geoestacionaria, brinda la protección y el blindaje necesario a los equipos que lo integran para afrontar las condiciones ambientales extremas del espacio libre (ente ellas, las altas radiaciones y variaciones térmicas abruptas durante toda la vida útil.

Como la estructura honeycomb no es suficiente para mantener la temperatura interna de operación de los equipos, los satélites cuentan con sistemas activos de transporte de calor: un conjunto de radiadores, calentadores y heat pipes, todos controlados por computadora.

Cada satélite tiene 17 motores en total. El de mayor empuje es el “de apogeo”, que ejerce 400 Newton de fuerza. Es el motor que se enciende durante las 5 maniobras de puesta en órbita del satélite que permiten alcanzar la posición orbital asignada en la órbita geoestacionaria. La computadora de vuelo principal fue desarrollada y fabricada en el país.

La función del satélite argentino ARSAT-2

PUESTA EN ÓRBITA

Tras desprenderse del cohete lanzador Ariane 5, el ARSAT-2 estará en una órbita elíptica de 300 km. a la altura de perigeo y habrá recorrido alrededor de 2280 km. Desde allí, la Estación Terrena Benavídez de ARSAT tendrá a su cargo el seguimiento, interpretación y ejecución de comandos que permiten llevar al satélite a los 35.786 km de altura y ubicarlo en la posición 81° de longitud Oeste.

La función del satélite argentino ARSAT-2

Será la segunda vez que un país latinoamericano tendrá a su cargo la puesta en órbita de un satélite geoestacionario de telecomunicaciones. La primera fue en 2014, con el ARSAT-1. Las primeras instrucciones que recibe el satélite son transmitidas a través de una red compuesta en conjunto con otras tres estaciones terrenas distribuidas en otros continentes, dado que el satélite pasa parte de su trayectoria orbital “debajo del horizonte”, sin una línea recta de comunicación con la Argentina. La ventana inicial de tiempo para “interrogar” al satélite y “subirle” instrucciones es de muy pocas horas. Luego, una vez llegado a órbita geoestacionaria, la Estación Terrena Benavídez de ARSAT tiene contacto constante de forma directa con el satélite.

Para transformar la órbita elíptica desde donde lo deja el lanzador hasta alcanzar una perfectamente circular a altura de apogeo (35.786 km.), los satélites recorren aproximadamente 400.000 km. en sucesivas órbitas, mediante 5 disparos de distinta duración de su motor de apogeo de 400 Newton. En el caso del ARSAT-1, la operación fue tan exitosa que economizó una cantidad de combustible que aumentó el tiempo estimado de vida útil para el satélite: se esperaba un gasto de hasta el 80% de sus propelentes, pero sólo se gastó el 68%.

El software de comandos utilizado (desarrollado en el país) y un equipo humano capacitado y entrenado por ARSAT fueron decisivos para el éxito de la puesta en órbita del ARSAT-1. Esta experiencia adquirida resulta fundamental para poner en órbita un segundo satélite en 2015.

La función del satélite argentino ARSAT-2