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“La dinámica Interpersonal del sujeto esquizoide”

“Mi apasionado sentido de la justicia social y de la responsabilidad social ha estado en contraste con mi pronunciada ausencia de necesidad de contacto humano y con comunidades humanas. Yo soy un “viajero solitario” que nunca ha pertenecido a mi país, a mi hogar, a mis amigos, ni siquiera a mi familia más próxima, con todo mi corazón; a propósito de esas ataduras, nunca he perdido un sentido de la distancia y una necesidad…”

Albert Einstein

Sírvanse a leer lo que hoy les comparto sobre una personalidad altamente interesante: ” la esquizoide”

Comenzamos!!!

El término esquizoide (del griego schidsein, dividir y eidos, aspecto) etimológicamente significa “partido, dividido”, se suele asociar a gravedad, por posible riesgo de ruptura psicótica, y a percepción de rareza y excentricidad.

La realidad clínica es que, dice Fairbairn, W.R.D. (1941) es un sujeto funcional y con áreas yoicas sanas (buen principio de realidad). Es esencialmente solitaria; parece distante y desconectada. No obstante a pesar de ser un sujeto reservado y cauteloso, no es equiparable a una timidez convencional la cual se caracteriza por un temor a ser rechazado por ello evita el contacto social, situación que no ocurre con el esquizoide quien por la falta de interés no lo hace (no hace contacto)

La prevalencia del trastorno esquizoide no está claramente establecida, pero puede afectar a un 7,5 % de la población general (Larrosa, 2008) y es más frecuente en hombres que en mujeres. Al igual que en la mayoría de los trastornos de la personalidad, estos patrones comienzan al principio de la edad adulta y se dan en diversos contextos, es más prevalente en sujetos que tengan familiares directos con esquizofrenia o con trastorno esquizotípico de la personalidad

Sus relaciones interpersonales se describe por una falta de las mismas, el deseo de no tenerlas y en caso de poseerlas hay gran problema por su conservación, háblese de vínculos familiares, de pareja y/o amistades; lo expuesto con anterioridad tiene su raíz en el hecho mismo de que “el sujeto no tiene los recursos suficientes para enfrentarse a la vida tanto en el aspecto relacional como en el laboral” (Vallejo Ruiloba, J. “Introducción a la psicopatología y la psiquiatría”. Masson; 2005); una de las claves de su aislamiento es que tiene escasa capacidad para aceptar y dar afecto. Por ejemplo en caso concreto, su actividad laboral puede estar deteriorada si supone tratar con otras personas de cualquier modo, aunque en actividades laborales que se desarrollan en un ambiente aislado pueden desenvolverse bien

Sus probabilidades de mantener una relación personal de pareja o de amistad es escasa, aunque se pueden dar, siempre y cuando el otro ponga interés y se esfuerce por mantener la relación o que sea una persona cálida y extrovertida, con quien funcionaria aquello de que ‘los polos opuestos se atraen’; paradójicamente, tienden a atraer y a sentirse atraídos por personas expresivas, sociables como las personalidades histéricas, quizás por la envidia y por la irresistible atracción por lo opuesto de la condición humana, como explica McWilliams. Temen a involucrarse porque no saben cómo actuar ante un terreno no explorado

Suele dar la impresión de estar ensimismado, es aquel el pariente ausente, quien falta en las reuniones familiares o quien prefiere ser observador en vez de participe de un evento de orden social o cultural



Diagnóstico clínico diferencial:

El T.E.P (Trastorno Esquizoide de la Personalidad) puede confundirse con esquizofrenia por ejemplo, sin embargo la mayor distinción la encontramos al observar un principio de realidad conservado por parte del personaje esquizoide, mientras que en la psicosis (esquizofrenia) existen alteraciones profundas (ideas delirantes, alucinaciones y pensamiento discordante)

En relación a la personalidad evitadora ha habido experiencias traumáticas tempranas de rechazo o deprivación afectiva (no ha ocurrido así en el esquizoide). Los evitadores, al contrario que la persona con TEP, desean verdaderamente afecto y relaciones sociales pero el miedo a la humillación y rechazo por parte del otro les lleva al retraimiento y desvinculación.

La psicología esquizoide podría considerarse en el extremo sano del espectro autista, se da sin embargo una notable diferencia, mientras el autismo se caracteriza por una incapacidad para imaginar lo que otros piensan, sienten y para motivarse por ello, los esquizoides, a pesar de su aislamiento, si suelen estar más en contacto con la experiencia subjetiva del otro y sus necesidades. Si los autistas padecen de falta de afectos, los esquizoides están desbordados por ellos

Por los altos niveles de ansiedad involucrados en su personalidad, podemos llegar confundirnos con un T.O.C (trastorno obsesivo-compulsivo) que al igual que el personaje esquizoide, el compulsivo puede mostrar restricción emocional aislamiento y concentración en actividades concretas, sin embargo frente a situaciones desagradables o problemáticas el sujeto obsesivo si manifiesta fuertes reacciones emocionales, además de que posee un historial más rica en cuanto a vínculos interpersonales. La naturaleza de esta ansiedad revestida de estrés o temor, afectan negativamente a la persona tanto en su salud física como mental. Tiende a un estado distímico (estado de ánimo inexpresivo), a consumir drogas y alcohol (esto no es aplicable en todos los casos), incluso pueden tener episodios delirantes de corta duración, al mismo tiempo que presenta distintos niveles de alexitimia, es decir, dificultad o incapacidad para identificar y expresar sentimientos y emociones.

A diferencia del esquizotípico (con problemas también en las relaciones íntimas) la sintomatología del esquizoide se acerca más al déficit que a la cualidad, es decir, a la introversión y al aislamiento social y familiar. La personalidad esquizotípica es más excéntrica y muestran varios signos clásicos de esquizofrenia: ideas de referencia, suspicacia, pensamiento extraño o discurso extraño

Un dato curioso de este personaje es que presenta problemas para sentir placer/goze (Lacan. ”Angustia, Seminario X” – 1961/62), como también para sentir cólera/ ira; cuando se siente molesto o desafiado, su forma de manifestación es a través de gestos, desden postural, se podría decir que es una agresividad latente, educada, y en caso más extremo debido al fuerte embotamiento afectivo no sienta ira

Procesos defensivos y adaptación:

Suele refugiarse en el mundo interno de la fantasía, uso excesivo de la proyección (lo que no somos capaces de ver en nosotros, lo depositamos u observamos en otra persona), devaluación (sobajar o ignorar) e intelectualización (defensa más madura que se caracteriza por proporcionar respuestas lógicas a una conducta o emoción)

La capacidad más adaptativa e interesante del esquizoide es la creatividad, su tendencia al aislamiento la facilita; destaca en la artes, descubrimientos científicos, innovaciones teóricas, y en espiritualidad. Esta persona esquizoide quiere confirmar su originalidad y sensibilidad, más interna que externamente, por esto sostiene la autoestima con la actividad creativa, de la misma manera que el psicópata con el poder, o el narcisista con la admiración de un otro. Debido a los altos ideales creativos, son autocríticos, hasta llegar a someterse al aislamiento y a la desmoralización. Sass (1992) considera lo esquizoide como: “emblemático de modernidad”, una especie de alineación de la sensibilidad común que se refleja en las perspectivas deconstructivas del arte del siglo XX, en la literatura, antropología, filosofía



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Referencias bibliográficas:

-Millon, T. Trastorno esquizoide de la personalidad: el patrón asocial. En Millon, T. 1998. Trastornos de la personalidad. Más allá del DSM-IV. Ed. Española. Masson.

-Vallejo Ruiloba, J. Trastornos de personalidad. En Vallejo Ruiloba, J. 2005. Introducción a la psicopatología y la psiquiatría. Masson.

– Winnicott, D.W. (1965). The maturational processes and the facilitating environment. New York: International Universities Press

– McWilliams, N. Psychoanalytic Diagnostic. Understanding Personality Structure in the Clinical Process. New York: The Guilford Press (2011)

-Fairbairn, W.R.D. (1941).”Una revisión psicopatológica de la psicosis y la psiconeurosis”. International Journal of Psycho-Analysis, 22, 250-279

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