Facebook Twitter RSS Reset

La corrupción es más difícil de combatir que la guerrilla

La corrupción es más difícil de combatir que la guerrillaGIF

La lapidaria afirmación hecha por el gobernador de Antioquia Sergio Fajardo, al conocer que su departamento es el ente territorial mejor ubicado en el Índice de Transparencia Nacional, dejó al descubierto una verdad irrefutable, la corrupción es el cáncer que corroe al país y para el cual estamos lejos de encontrar cura.

Decir que es más difícil de combatir que la guerrilla, da la verdadera dimensión al problema, pues hoy cuando tantos ‘románticos’ pregonan que la firma del papel de la paz con ese grupo criminal es la solución para todos nuestros males como nación, nos recuerda que la andanada terrorista de estos 7 mil hombres, es nimia frente al mal mayor que generan los miles de funcionarios y contratistas corruptos.

Las Farc al igual que los ‘narcos’, ‘paracos’ y demás bandas criminales han contribuido a construir la narcocultura del todo vale, pero la brecha entre ricos y pobres cada vez más grande, el atraso en infraestructura, y la falta de recursos para atender las más esenciales necesidades sociales son el resultado de una clase dirigente codiciosa, inmoral, insaciable y asesina que no encuentra techo para sus apetitos económicos.

Si el Estado lleva más de 50 años intentando acabar con esas “ratas” llamadas guerrillas, sin lograr reducirlos, ¿combatir y acabar las lacras de la corrupción cuánto tiempo nos tomará? Basta recordar que el expresidente Julio César Turbay Ayala ya había afirmado durante su periodo, 1978-1982, “Tenemos que reducir la corrupción a sus justas proporciones”.

La corrupción es más difícil de combatir que la guerrilla

En su momento la célebre frase fue tomada como una más de las torpezas que le achacaban al mandatario, empero, el tiempo demostró que era su forma de describir una clase dirigente vulgar y ladrona que impedía gobernar y progresar al país; realista o desesperado, Turbay supo que era imposible controlarlos, entonces les pidió que se embolsillaran solo lo ‘justo’.

Su llamado no fue escuchado, al contrario, Santos engolosinado como está con el embeleco de la paz, se ha encargado de acrecentar el problema, solo que como se trata de un mandatario nacido en cuna de oro y miembro de las elites oligarcas de este país, lo suyo fue bautizado con un nombre dulce que no le haga daño a su fina estirpe, ‘mermelada’, necesaria para satisfacer los apetitos de sus políticos que todo le aprueban y hasta salen a defender sus más aberrantes desaciertos.

Firme su paz señor Presidente, regale a los señores de La Habana lo que sus amigos Roys, Benedettis y Gerleines no se han engullido, sigan con su rapiña y gánese su anhelado Nobel, pero no mienta más al país con el cuento que el acuerdo que negocia en Cuba nos convertirá en un país más justo y moderno, donde los niños no se morirán de hambre en la Guajira o el Chocó y donde los adolescentes no se mataran a tiros en las calles de los barrios populares de Cali, Medellín o Armenia.

La corrupción es más difícil de combatir que la guerrilla

Si en realidad quiere sacar adelante un verdadero ‘Equilibrio de Poderes’ en donde los pobres reciban más que las migajas que dejan los políticos, y ser recordado por algo, retome las banderas de Turbay Ayala y exíjale a los bandidos que lo secundan en el Congreso y demás instituciones públicas que “reduzcan la corrupción a sus justas proporciones”.

De lograrlo Colombia alcanzará las metas que su nefasto gobierno anuncia como hechos cumplidos, y que arrogante usted reclama sean presentados como noticias, sin necesidad de entregar el país a esos otros criminales y sin desgastarse en constituyentes que no servirán para nada, pues con la corrupción galopante de hoy, todo seguirá igual o peor.

Gracias por pasar

La corrupción es más difícil de combatir que la guerrillaGIF

No comments yet.

Leave a Comment