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La bicicleta chilena “imposible de robar”

La bicicleta chilena “imposible de robar”
La bicicleta chilena “imposible de robar”

Un grupo de jóvenes emprendedores chilenos lanza Yerka, que cuesta un máximo de $600, y que se ha financiado a través de una campaña de crowdfunding.

Ve al trabajo en bicicleta -te dicen- que es más sano y ayuda a mejorar el medioambiente y a descongestionar el tráfico en las ciudades. Tú, un ciudadano concienciado, vas a comprarte una bici, que sea segura, ligera, a ser posible bonita y lo más seguro que cara. Vas con ella a cualquier sitio y necesitas abandonarla temporalmente enganchada con tu cara cadena de seguridad, que te promete ser infalible ante los amigos de lo ajeno. Pero cuando vuelves ¡premio! la bici ha volado, y si acaso, como ironía, te dejan los restos de lo que fue un dispositivo de “seguridad”.

Esta escena es de lo más común, y una de las reticencias de ir en en bici de muchos de los que quieren usarla con regularidad. Por esta razón, y tras alguna experiencia de este tipo, un grupo de jóvenes chilenos ha emprendido con el firme objetivo de evitar los hurtos de estos vehículos. Andrés Roi Eggers, de 23 años, Christopher Cabello, de 22 años, y Juan José Monsalve, 24 años diseñaron “la bici que no se puede robar”: Yerka. Para generar el prototipo, este grupo de ingenieros logró 100.000 dólares del Estado y después algunos fondos adicionales mediante una campaña de crowdfunding en Indiegogo, que además sirve de sistema de marketing.

El modelo de la Yerka se basa en una estructura desmontable que funciona como sistema de bloqueo y que puede volver a ponerse en su sitio en tan solo 10 segundos. El sillín se estructura como una pieza independiente del marco de acero, este se coloca en torno a un poste y se vuelve a encajar en el armazón. Con esta estructura, la única manera de robar la bicicleta sería cortarla con una sierra lo cual la dejaría totalmente destrozada. El sistema no es imposible, ya que contra los vándalos no se puede luchar, pero al menos a los ladrones se lo ponemos más complicado.