Facebook Twitter RSS Reset

Intendente del PRO,se baja el sueldo

Intendente del PRO,se baja el sueldo

En 8 años, Pinamar vivió un intenso período de inestabilidad y crisis política, en el que pasaron 5 intendentes, varios de ellos destituidos por corrupción. Este año el balneario puso fin a la larga secuencia. Y sorprendió. En una provincia gobernada por caudillos territoriales, eligió como jefe comunal a Martín Yeza (PRO), un periodista y político de 29 años (hoy domingo cumple los 30). Así, los pinamarenses designaron al dirigente y funcionario electo más joven de la historia bonaerense.

Tras la victoria electoral, el intendente acaparó la atención al contar numerosas anécdotas tragicómicas que observó durante el traspaso de gestión. Ya con varias semanas de ejercicio en el cargo, el intendente habló con Infobae sobre la temporada de verano, “la corrupción endémica” del balneario y de los empresarios locales, y el estilo de gobierno que busca imprimir.

—María Eugenia Vidal dijo al asumir que se encontró con una provincia “quebrada”. Haciendo un paralelismo, ¿con qué situación se encontró en Pinamar?

—Con un café con leche y dos medialunas (risas). El principal dato es que tenemos un déficit operativo de 6 millones de pesos mensuales. En la gestión saliente, durante el mes de noviembre, el 91% de la recaudación se fue en sueldos. Es una cifra bastante alta, cuando Pinamar siempre fue autónoma. Chocaron la calesita.

—Pasaron varias semanas desde que asumió, ¿qué es lo que más le sorprendió?

—Lo que más me sorprendió para mal fue el estado de desidia. Teníamos internet y las líneas de larga distancia cortadas, faltaba mobiliario, y en mal estado los vehículos de la Municipalidad. Para bien, me sorprendió encontrar a los empleados municipales como mis principales aliados para poner a Pinamar en pie de cara a la temporada.

—¿Pudo resolver esos problemas?

—El primer día de gestión solucionamos lo de internet y las líneas telefónicas, además de la relación con todos los proveedores que estaba rota. El problema más estructural es el de la recaudación de impuestos, que hay que mejorarla y que se rompió por la falta de confianza de los pinamarenses en las últimas intendencias. Además, Pinamar está desarrollada al 55 por ciento, venimos de un fuerte proceso de inestabilidad institucional que hizo que las inversiones se detuvieran.

—¿Los intendentes anteriores dejaron un piso muy bajo?

—Había un ausencia total de gestión. Entre los primeros cambios que hicimos fue reducir mi sueldo, publiqué mi agenda en internet y hasta abrí las cortinas de mi despacho. La idea es que la municipalidad deje de funcionar a puertas cerradas y esté cerca de la gente. Una de las medidas de mayor impacto fue la prohibición del lanzamiento de pirotecnia. Con ese presupuesto, triplicamos el financiamiento el programa de colonias de verano para que los trabajadores pinamarenses atiendan mejor a los turistas.

—¿Por qué redujo su salario?

—El intendente de la gestión anterior llegó a cobrar un sueldo de entre 235 y 260 mil pesos por mes. En mi caso, eliminé los viáticos y gastos de representación y reduje el salario al mínimo legal posible, que está cercano a los 70.000 pesos. Es una señal y un gesto importante que había que enviar a la ciudadanía, porque el sueldo anterior era inmoral. De todas maneras, el problema acá era que se volvió consuetudinario la plata por izquierda que ganaban los intendentes.

La mejor noticia del PRO es que no existe el macrismo. Pensar en macrismo es no entender el PRO. Es un partido moderno, no un movimiento personalista ni paternalista. La militancia no está esperando la palabra del líder para saber qué pensar.

No comments yet.

Leave a Comment