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Huracan “Esos penales estaban rancios”

Con toda su historia a cuestas, con tantos años de malaria y con este mágico presente Huracán fue a la altura de Bogotá en busca de su primera estrella internacional. Luego del empate 0-0 en Parque de los Patricios todo se definía en El Campín, una hoguera colmada por hinchas de Independiente Santa Fe.

Y de arranque nomás, el Globo tuvo su primera gran chance. Wanchope apuró la salida del arquero Robinson Zapata, consiguió bloquear la pelota, pero quedó con un ángulo muy cerrado para definir al gol. Su derechazo, de cachetada, se fue ancho y el Globo perdió una chance muy clara cuando recién se estaban acomodando.

Huracan

Huracán planteó la final de igual a igual y se encontró con un equipo colombiano muy tibio, pasivo. No salió a acorralarlo ni le hizo pesar la localía. En ese escenario, Vismara plantó bandera en el medio y el equipo argentino no pasó sobresaltos, salvo por un descuido defensivo que terminó desactivando San Román con un gran cierre.

El Globo manejó el ritmo de la primera parte. A baja velocidad, como manda la altura, para que las piernas no pasen factura pronto. Con Bogado y Toranzo uniendo líneas aunque con poca conexión del Rolfi Montenegro y del chico Espinoza, a quien se lo notó mal físicamente.

Sobre el final del primer tiempo, el local preocupó con pelotas paradas. En un córner con rosca desde la derecha cabeceó solo Angulo y el remate salió muy al medio, a las manos de Marcos Díaz.

En el segundo tiempo, Santa Fe salió un poco más decidido y Huracán empezó a defenderse más cerca de su arquero. La altura empezó a jugar su partido. Y encima tanto Mauro Bogado como Marcos Díaz estaban muy mal físicamente. El mediocampista por un topetazo en la cintura y el arquero por un problema en el gemelo de la pierna izquierda.

Los minutos pasaron y el partido se perdió en la nada. Por nervios, por cansancio, ya nadie quiso arriesgar. El ingreso de Omar Pérez pareció encender a los colombianos y un remate desde afuera de Bogado casi destraba la final para el equipo argentino. Pero el cero se mantuvo y estiró la definición al alargue.

En el tiempo extra, poco y nada. Apenas una aproximación del local en una trepada de Roa por izquierda que controló en dos tiempos Marcos Díaz. Y en el cierre un zurdazo de Seijas, que la agarró de volea, y salió muy alto. La mala noticia para Huracán fue la expulsión de su goleador, Wanchope Abila, que reaccionó en un encontronazo con Yerry Mina, le tiró una piña y vio la roja.

No quedó tiempo para más y la final se definió por penales con derrota para los argentinos.

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