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Hitler sube al poder en 1933

Hitler sube al poder en 1933

Adolf Hitler había nacido en Braunau-am-Inn, el 20 de abril de 1899. Durante la Primera Guerra Mundial, se enroló como voluntario en el Ejército alemán y, en 1916, por méritos de guerra, es ascendido a cabo y recibe la «Cruz de Hierro». El 7 de octubre de 1916 cae herido en campaña y, tras unas semanas de hospital, regresa al frente, donde sufre un envenenamiento por gas y queda temporalmente ciego. Después de la guerra co-mienza a intervenir en política e ingresa, en 1919, en el «Partido obrero alemán». Un año después, y a propuesta suya, consagra la swástika como emblema del Partido (15).

En 1920, cambia el nombre de la organización política en que milita por el de «Partido Nacionalsocialista obrero alemán» (National Sozialistisches Deutsches Arbeiter Partei) y organiza las famosas «Sturm Abteilung» (Secciones de Asalto) encargadas de garantizar el orden en los mítines del Partido, contra las agresiones de los militantes comunistas.

El Ier Congreso del N.S.D.A.P. se celebra en Munich, el día 29 de enero de 1923. El 8 de noviembre de aquel mismo año, Hitler y sus partidarios organizan un «putsch» tendente a apoderarse del poder, pero el ejército sofoca la acción, y el día 12 es detenido, ingresando en el penal de Landsberg, donde permanecerá trece meses. Al salir de la cárcel, donde ha escrito su Biblia política, el «Mein Kampf», reasume la jefatura del Partido y el 3 de julio de 1926 organiza el II Congreso del N.S.D.A.P. en Weimar. En las elecciones de mayo de 1928, los nacionalsocialistas consiguen doce escaños en el Reichstag. A partir de entonces, los mítines y conferencias del joven Partido se multiplican. En las elecciones del 14 de septiembre de 1930, los «camisas pardas» consiguen 107 puestos en el Reichstag, 6.300.000 alemanes han votado por Hitler, cuyo Partido es el segundo del Reich. En cinco de los estados federales, los nazis obtienen mayoría parlamentaria, incluyendo Prusia.

El 31 de julio de 1932 el N.S.D.A.P. logra 230 diputados en el Reichstag, convirtiéndose en el Partido más poderoso de Alemania. El mariscal Hin-denburg ofrece, entonces, el cargo de vicecanciller del Reich a Hitler, que rehusa alegando que, «según los métodos parlamentarios de que tanto alardean sus adversarios, a un Partido político que obtiene la mayoría le corresponde la Cancillería, y no una vicepresidencia». Nuevamente ofrece Hindenburg a Hitler una activa participación en el Gobierno del Reich, proponiéndole incluso el cargo de canciller, bajo ciertas condiciones políticas que son rechazadas. Por fin; el 30 de enero de 1933, Hitler, jefe de la mayoría parlamentaria, es nombrado, por Hindenburg, canciller del Reich, aunque supeditado a la presidencia de aquél. Franz von Papen, antiguo nacionalista monárquico, es nombrado vicecanciller.

Hitler y el nacionalsocialismo han subido al poder de una manera escrupulosamente democrática, tras un indiscutible triunfo en las urnas. Este triunfo se ratificará ampliamente en las elecciones del 5 de marzo de 1933, al conseguir 282 actas de diputado, o sea un aumento de 52; los nazis han obtenido el 54% de votos con respecto al censo electoral, y el 69% con respecto al número de votantes efectivos (16).

Disolución de los partidos marxistas

El 27 de febrero de 1933 el Reichstag fue incendiado por el comunista holandés Van der Lubbe, un individuo tarado y medio loco, que había colocado alquitrán en el gran salón de sesiones y luego le había prendido fuego.

El viejo edificio quedó convertido en un montón de ruinas. Pero Van der Lubbe, sin duda posible, debía tener cómplices. Se acusó a Ernst Togler, el líder de la fracción comunista en el Parlamento, que había sido la última persona en abandonarlo la víspera. También se acusó a los bolcheviques búlgaros Dimitroff, Popof y Taneff, que vivían clandestinamente en Berlín.

Los indicios que poseía la policía alemana contra estos individuos eran anonadantes, pero no existían pruebas materiales. Togler fue absuelto y los tres búlgaros expulsados del país, donde habían entrado ilegalmente (17).

Pero Hitler, con pruebas materiales o sin ellas, estaba resuelto a acabar con el marxismo en Alemania. A propuesta suya, Hindenburg firmó la llamada «Ley para la protección del pueblo y del Estado», gracias a la cual una serie de artículos de la Constitución del Reich, que hacían referencia a las libertades de asociación y de Prensa fueron coartados. Podrá evidentemente objetarse que esa medida era ntidemocrática, pero convendrá tener presente que, en su campaña electoral, Hitler ya había anunciado que, en caso de contar con la confianza del pueblo, la primera medida que tomaría sería reformar la Constitución del Reich en todo aquello que pudiera afectar a la seguridad del mismo, notablemente si sus garantías podían ser utilizadas por una minoría antinacional en contra de la colectividad…» (18).

La mayoría del pueblo alemán se había pronunciado por Hitler y su programa, y después de la adopción de tales medidas, siguió otorgá ndole su confianza. Frick, ministro del Interior, y Goering, ministro comisario del Interior, de Prusia, aplicaron la nueva ley con particular dureza. Seis mil funcionarios comunistas fueron detenidos e internados, con lo cual el Partido quedó inmediatamente desarticulado. Casi simultáneamente, los Partidos Comunista y socialdemócrata fueron disueltos. El marxismo había sido puesto fuera de la ley.

Notas:

(15) La cruz gamada es el más antiguo símbolo que, en su peregrinar por el mundo, hasta establecerse en Europa, usó el hombre blanco. Aparece en las primeras inscripciones y esculturas sumarias e hittitas. Otra forma de swástika, o cruz gamada, es la rueda solar, símbolo religioso de los adoradores del Sol.

(16) En las siguientes elecciones, el 7 de marzo de 1936, el N.S.D.A.P. obtendría el 92.8% de los votos. Observadores de la prensa extranjera dieron fe de la pureza democrática de los comicios.

(17) Los comunistas pretendieron que el incendio del Reichstag fue obra de las SA hitlerianas, por instigación de Goering. Pero ni siquiera en el sedicente «Proceso» de Nuremberg pudo probarse tal cosa.

(18) Hans Grimm: Warum? woher? Aber vohin?

Fuentes:

– Joaquin Bochaca. Historia de los vencidos, p.85.

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