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Help! I have lost my colors – 1

Help! I have lost my colors - 1
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Help! I have lost my colors - 1

Soy un hombre normal, con una vida normal.

Me levanto como una persona normal, voy al baño como una persona normal.

Todos orinan sentados ¿No? (No.)

Me levanto, me baño, desayuno, me doy cuenta que estoy llegando tarde a trabajar.

Salgo corriendo afuera.

Entro de nuevo, me pongo los pantalones y me cambio.

Uuuh… no sé cómo no me hicieron ninguna denuncia por exhibicionismo hasta ahora.

En fin, continuando.

Me pongo mi traje gris, con mis pantalones grises, mi corbata gris y mi camisa gri- blanca.

No, no, es blanca.

Ir todo de gris sería raro.

Y yo soy un tipo normal.

Además, no es como si tuviera amplio margen para elegir los colores de mi ropa.

Después de todo yo padezco de daltonismo acromático, el cual no me permite ver los colores.

Así que debo atenerme a utilizar prendas que no puedan confundirme: Blanco, negro y gris.

¿A que no adivinan el color de mis mocasines?

Pues son marrones, no soy tan predecible.

Me miro al espejo, veo mis ojos apagados, mis ojeras y mis características marcas que nacen desde la parte superior de la nariz y mueren en mis pómulos.

Peino mi cabello, el cual como siempre está bien arreglado.

Mi pelo ceniza no es ni muy corto ni muy largo, es lo justo y necesario.

Se podría decir que tiene una longitud intermedia.

A un compañero de trabajo le pareció curioso como mi cabello forma una especie de “V” en mi frente.

Volviendo a lo mismo.

Salgo de mi casa, cruzo por una plaza, no le prestó atención, estoy llegando tarde.

Paso por un orfanato en donde hay niños jugando, esos niños… me caen bien, en el sentido no pedófilo de la palabra,destaco.

Veo a un joven tocando la guitarra, con un sombrero en los pies, obviamente pidiendo una pequeña retribución a cambio de su melodía.

No tengo tiempo, pero me agrada lo que toca, así que mientras camino rápido le deposito un par de bitcoins.

Paso por el centro, está lleno de gente.

Es un mar de personas.

Yo sigo un mismo camino, una misma ruta y me pierdo entre el mar de gente.

Tantas personas caminando juntas, como si fuéramos ovejas

¿O era corderos?

Da igual.

Subo al Aero-metro; para explicárselo a alguien de tu época, los Aero-metros son como trenes que viajan por vías aéreas, flotando gracias a la tecnología gravitacional de magnetismos opuestos.

Estos trenes surcan los cielos de las grandes ciudades, conectando a otras ciudades también, facilitando muchísimo el transporte.

Ya casi nadie utiliza cosas como aviones o autos para llegar a otras ciudades o inclusive a otros países. Todos utilizan el Aero-metro, es más rápido y económico.

Podrías dar la vuelta al mundo en unos veinte minutos según tengo entendido.

Estoy en el Aero-metro, hay un vago que siempre me llama Jerry.

Yo no me llamo Jerry.

Mientras voy parado, escucho que un joven tenía su celular con uno de las últimas tendencias en música.

“Trashop” un tipo de música desagradable, es como hip hop o un tipo de cumbia extraña, pero sonaba como si agarraran un palo y empezaran a golpear latas de basura y hacer ruidos aleatorios.

Un asco.

Yo quería decirle que apague ese infernal sonido, pero no lo hice, todos me hubieran visto raro… y yo soy un tipo normal.

Mientras seguía parado en el Aero-metro, puedo ver el paisaje.

Grandes rascacielos llenos de pantallas, bombardeándonos de publicidades, de que debemos comprar, que debemos comer, que debemos vestir.

Veo mucha campaña de la iglesia.

Hoy por hoy, la iglesia tiene muchísimo poder, de hecho, toda esta ciudad es gobernada por ella.

En uno de los grandes monitores, veo que están sintonizando las noticias.

Con un estridente título rojo (aunque yo no sabía que era rojo) dice: “Descubrimiento más grande de la historia.”

¿…?

En la imagen se puede ver la foto de una persona.

Un hombre muy elegante.

Ah… si, le conozco.

Es el científico más importante del mundo…

¿Cómo se llamaba?

Lo olvidé.

Lo que sea, no es como si tuviera que ver conmigo.

Aferrado a la manija superior, me encuentro con una mirada apagada, con mis característicos ojos negros y mirada cansada.

Gente empujándose, el tipo con la canción a todo volumen, un bebé taladrándome los tímpanos, y un gordo empujándome con su panza.

Mientras sigo parado, me maravillo al ver la cosa que más me agrada de toda la ciudad.

Miles de molinos de viento, flotando arriba de las casas; en ciertas estructuras flotantes, en los puentes y en la tierra.

Era ciertamente hermoso.

Estaban obligados a ponerlas, era obvio.

Hace ya varios años hubo una crisis mundial, alerta roja ecológica.

El mundo estaba y aún está a un punto de irse a su destrucción.

Por suerte ahora estamos manteniendo los desastres ambientales al mínimo y el mundo poco a poco recobra su verde.

No es como si a mí me interesara tampoco, pero esos molinos llenaban mi corazón de cierto sentimiento de sosiego.

Sigo en el tren sujetado de la parte superior, a la velocidad que está yendo esta cosa llegar a mi trabajo será cuestión de un minuto.

Mis ojos se posan en los edificios que pasan a gran velocidad, esos imponentes rascacielos grises llenos de miles de cables de electricidad.

Luego de un rato el aero-metro se detiene y llego a mi destino.

Desciendo lentamente, me choco con varias personas intentando avanzar entre la multitud.

Todos llevan trajes de oficina y yo ciertamente no soy la excepción.

Camino entre la muchedumbre pensando en mis cosas.

¿Cuánto tiempo llevaba trabajando para esta misma empresa? ¿1 año? ¿2? ¿10?

Siempre fui el trabajador más leal y el que más se esforzaba.

Llegando a hacer horas extras sin cobrarlas, ayudaba a los jefes, me desvivía y desvivo por el trabajo.

Y así estoy, trabajando 12 horas diarias, llegando muerto a mi departamento.

Abro la vieja puerta marrón de madera de mi casa, como siempre, no hay nadie para saludarme.

Ni siquiera un gato.

Hago todo lo que tengo que hacer, apago las luces, cierro los ojos y el ciclo inicia nuevamente.

Me levanto como una persona normal, voy al baño como una persona normal (orino sentado).

Me pego un baño, desayuno, me doy cuenta de que llego tarde al trabajo.

Salgo corriendo, vuelvo recordando que estoy en paños menores.

Me cambio y salgo corriendo, de camino me encuentro con varias cosas recurrentes: un orfanato, una plaza y un hombre tocando la guitarra.

Ignoro todo, tomo el aero-metro, en el hay un hombre que me llama Jerry.

Yo no me llamo Jerry.

Llego a mi trabajo, doy lo mejor de mí, 12 horas diarias.

Vuelvo a mi casa, nadie me espera, me acuesto, duermo.

Este ciclo, todos los días, siempre.

Cualquiera pensaría que no tengo metas ni aspiraciones.

¡Pero se equivocarían!

En mi corazón hay algo que anhelo.

Yo quiero… un ascenso.

Mi sueño, es llegar a la cúspide de la empresa, llegar a sentarme en la mesa directiva.

Supongo que pensaran por todo lo que dije que mi esfuerzo no es tomado en cuenta y soy un trabajador frustrado.

¡Se equivocan!

Los jefes están valorando mi esfuerzo.

Y hoy es el día en el que yo, Seryy Nihilman, logrará su tan esperado ascenso.

¡Hoy es el día en que el bucle cobra sentido!

¡Hoy es el día en donde me levanto, miro al espejo y por primera vez encuentro que en el reflejo hay una sonrisa!

Llegué al trabajo, 20 minutos más temprano como siempre.

El jefe debía darme una noticia muy importante hoy, yo debía ir hasta el último piso a verlo.

¿¡Pueden creerlo!?

Estaba emocionado.

En el trabajo no he hecho ni un solo amigo, pero aun así varios se acercaron y me felicitaron.

Aun cuando no me han dado nada todavía yo lo tomo como un excelente augurio.

Tomo el elevador y me encuentro con el jefe.

Un hombre regordete fumando un habano, llevaba un traje gris a rayas y una cadena de oro en uno de sus bolsillos.

Sr. Yenoman -¡Seryy, justo el hombre que quería ver!

Seryy -Señor Yenoman, me honra su invitación.

Sr. Yenoman -Tranquilo chico, se te ve muy nervioso, estas sudando como cerdo. Ven, toma asiento.

Seryy -S-si.

Yo me senté y nervioso escuché lo que el señor Yenoman tenía que decirme.

Sr. Yenoman -Nosotros, la junta directiva, hemos notado tu remarcable participación y desempeño laboral a lo largo de estos años. Y bueno, estamos de excelente humor. Nos encontramos a punto de cerrar un contrato millonario con uno de los mayores fabricantes de ropa en Europa. Por lo que, te estaremos dando un periodo de prueba. Y si haces las cosas bien, te ascenderé para que puedas ser parte de la junta directiva.

Seryy -S-señor Yenoman, no tiene ni idea de lo que esto significa para mí. ¡Muchas gracias!

Sr. Yenoman -No me agradezcas nada que aún no te he dado el puesto. Estarás bajo un periodo de prueba, en ese periodo no se te permitirá ni un solo error. Si fallas aunque sea solo una vez, no se te dará el cargo. Aquí una simple falla es equivalente a millones en pérdidas. ¿Me explico?

Seryy -Por supuesto.

Sr. Yenoman -Bien. Toma esto.

El señor Yenoman me da un contrato.

Sr. Yenoman -Este es el importante contrato del que te hablé. Dentro de media hora se supone que yo debería encontrarme con un representante de la compañía con la que realizaríamos la firma millonaria. Sin embargo, tengo un problema, mi esposa está en el hospital en grave estado y debo ir a verla ahora mismo.

Seryy -Dios santo. ¿Se encuentra ella bien?

Sr. Yenoman -Esta ‘estable’ pero no está relativamente bien. Sufro mucho al verla así…

Seryy -Lo siento… señor Yenoman.

Sr. Yenoman -¿Por qué?… ¿¡Por qué!? ¿¡Por qué tuve que golpearla tanto!?

Sr. Yenoman -Ejem. En fin. Este es un contrato millonario, y lo dejo en tus manos. Tu misión es sencilla, debes entregárselo al representante, hacer que lo firme y traer el contrato aquí. Nada más.

Seryy -Déjelo en mis manos.

¡Esta es mi oportunidad!

Sr. Yenoman -Deberás encontrarte con él en el café ‘Neo hermoso’ en exactamente una hora.

Seryy -Pero si ese café queda a 2 cuadras de aquí.

Sr. Yenoman -Precisamente. Seryy, de más está decir que si algo le pasa a ese contrato, no solamente no obtendrás tu preciado ascenso. Sino que también recibirás una sanción. ¿Okay?

Seryy -O-okay.

Salgo del edificio, me dirijo hacia el café Neo hermoso.

Son tan solo 2 cuadras… ¿Qué podría salir mal?

Son tan solo 2 cuadras, 2 cuadras me separan de lo que he esperado por tanto tiempo.

Iba a paso rápido, con los papeles en mano.

Ya había hecho una cuadra, solo 100 metros me separaban de mi destino.

No podía creer el golpe de suerte que estaba teniendo, me encontraba eufórico y muy ansioso.

100 metros, solo 100 metros es lo que me divide de una nueva vida.

En eso, diviso algo en medio de la calle, se trataba de una joven mirando para todos lados desesperada, pidiendo ayuda.

La joven tenía un portafolios cuadrado que supongo era color gris en la mano.

El cabello de esa chica, el cual tenía 2 largas coletas, era una extraña combinación degradada de los colores azul y verde.

Sus pestañas eran blancas, sus ojos verdes.

Llevaba una chaqueta cerrada de color azul.

Una falda negra con rayas moradas.

Dos largas medias, cada una de distinto color y diseño, una tenía círculos amarillos con fondo rojo, la otra tenía un diseño victoriano rosado con un fondo negro.

Aunque por supuesto, todo eso Seryy no lo sabía.

El solo podía ver un traje gris, como todo lo demás.

Ella estaba parada en medio de la calle con una mirada perdida observando para todos lados.

La multitud pasaba a su lado ignorándola por completo.

Parada en un mar de gente, ella vestía de manera extraña y definitivamente no pasaba desapercibida.

Yo no quise verla, no quería que me pidiera ayuda, debía hacer algo muy importante y no me podía dar el lujo de llegar tarde.

Desafortunadamente, nuestras miradas se cruzaron y pude ver durante un breve instante una pequeña sonrisa dibujándose en su rostro.

Miles de personas pasando, rostros desconocidos ignorando todo lo que les rodea y no les incumbe. Entre un océano de gente, dos personas paradas en un mar gris mirándose la una a la otra.

Una persona extraña vistiendo de manera aun mas extraña, y un agente de este mar gris, un hombre normal con ropa normal cruzaron miradas.

Mierda.

Chica extraña -Ummm. Disculpe, señor. ¿Podría hacerme un favor?

Seryy -Lo siento, estoy ocupado. Pídeselo a otro.

La chica empezó a hacer pucheros, sus ojos se empezaron a poner vidriosos y en cualquier momento parecía que iba a largarse a llorar.

Seryy -Ugh. Está bien. ¿Qué quieres?

Las lágrimas retrocedieron de una forma anormal y la cara de agonía fue reemplazada por una sonrisa pícara.

Seryy -(¡¿Q-qué demonios ocurre con esta chica?!)

Chica extraña -Me estoy orinando, pero esos brutos de la tienda de ropa no me dejan entrar con el portafolios. Tiene algo de mucho valor, así que no puedo dejarlo afuera así como así. ¿Podrías cuidármelo? Sera cuestión de 1 minuto.

Seryy -Lógico que no te dejen… ha habido muchos atentados terroristas que se basan en dejar un portafolio en el lugar y-

¡La chica sin preguntar me esposa al portafolios!

Seryy -¿¡Que estás haciendo!?

Chica -¡Cuídamelo tantito! Vuelvo en 1 minuto.

La chica entró a la tienda de ropa.

No puedo creer que me esposara a este portafolios.

Lo más curioso es que tiene una larga cadena plateada que parece ser muy resistente.

Seryy -(…) *suspiro* supongo que puedo esperar un mísero minuto.

Pasó media hora desde que dije esa última frase.

Seryy -¡¿A dónde mierda fue esa niña?!

Miré la hora… ¡Estaba llegando tarde para ver al representante!

Seryy -¡Mierda, mierda, mierda, mierda! ¡Ya no tengo más tiempo que perder en este sitio! iré a ver al representante, luego volveré aquí. Después de todo, es culpa de esa chica por irse. Y si… ¡¿Y si esto fue todo una broma y ahora estoy encadenado a este portafolios!? Y si…

La cara de Seryy se deformó totalmente mientras él ponía una pose dramática en medio de la vereda.

Seryy -¡¿Y si era una terrorista y esto es una bomba y ahora soy un hombre bomba!?

La cara de Seryy se relajó de forma extremadamente dramática.

Seryy -Naaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah. Mejor me voy apurando y voy a ver al representante.

Salí corriendo, el café prácticamente estaba a unos metros.

Para mis adentros yo repetía: “Voy a lograrlo, voy a lograrlo, voy a lograrlo” mientras sonreía y lloraba.

Sin previo aviso un vehículo negro se posiciona velozmente adelante de mi.

Yo freno en el acto.

Eso fue muy peligroso, poco más me atropellan.

Puedo ver el café justo detrás del auto negro.

Estoy tan cerca, solo unos metros, solo unos míseros metros.

Escucho las puertas del vehículo negro abrirse— ¿¡Que carajos!?

Del auto sale un monje budista demacrado, un tipo vestido de dinosaurio rosa con 2 ametralladoras en cada mano, una especie de talibán, un viejo vestido de monja, un negro con una tostadora en la mano y Nicolás Maduro.

Espera… ¿¡Que!?

Vuelvo a mirar a donde estaba Nicolás Maduro, el me mira y me tira una mandarina por la cabeza. Froto mis ojos.

Vuelvo a mirar.

Siguen ahí.

¿E-el auto no me habrá atropellado y me habré muerto, o si?

J-jajaja no hay forma de que lo que acaba de pasar haya sucedido realmente.

Seguiré caminando, esto no está pasando.

Sin embargo, cuando avanzo un paso todos sacan pistolas, menos Maduro, que saca una banana. Todos miran a Maduro.

Maduro agacha la cabeza.

Luego me miran a mí.

Negro de la tostadora: -“Adentro.”

Me obligaron a subirme al auto, mientras yo seguía extremadamente confundido por lo que acababa de pasar.

Miré desde la ventana trasera como de a poco se alejaba el café, y con él, mi sueño.

Vi pasar un montón de patrulleros de policías, ruidos de sirenas y luces rojas y azules por doquier.

No sé qué estaba sucediendo pero… realmente me ganaba mi tristeza más que mi confusión. Mientras observaba como el café se alejaba, yo lo saludaba con la mano a la par que lloraba.

“No voy a lograrlo, no voy a lograrlo, no voy a lograrlo.”

Me dije a mi mismo repetidas veces, antes de que alguien me golpeara por detrás y todo se pusiera negro.

Qué demonios… ¿Acababa de suceder?

Desperté adolorido.

¿Cuánto tiempo había pasado desde que me desmayé?

Estaba amarrado a una silla, aun con el portafolios en la mano.

El hombre que parecía talibán estaba con un serrucho intentando cortar las cadenas que me aferraban al portafolio.

Seryy -¡Lo sabía, es un terrorista!

El talibán me mira serio, con cara aguerrida y aparentemente disgustado por mi comentario.

Sabía que no debí haber dicho eso.

Talibán -…

Talibán -Ugh…

Seryy -¿…?

Talibán -¡WUAAAAAAAAAAAAAAH!

Seryy -¡¿…?!

¡El talibán se largó a llorar como niña chiquita!

Negro de la tostadora -¡Hey! ¡Mira! Hiciste llorar a Al Khalim. Eres un xenófobo sin corazón. ¡Vergüenza debería darte!

Seryy -Lo siento…

¿¡Porque carajo me estoy disculpando!?

¡Ellos me secuestraron!

Seryy -¿Quiénes son ustedes y que quieren de mí?

Viejo vestido de monja -Eso no te incumbe, ahora cállate o muere.

En vista de las opciones, decidí optar por el silencio.

En serio, creo que es la primera vez en la vida que estoy tan confundido.

¿Qué mierda está sucediendo?

¡No entiendo nada!

¿Por qué estos tipos tan extraños me secuestraron?

¿¡Y porque demonios esta Nicolás Maduro aquí!?

No pude evitar ver a Nicolás Maduro.

Él estaba con una mandarina, frotándola sobre un cuchillo.

Seryy -¿Qué está haciendo?

Negro de la tostadora -Oh… el… bueno. Digamos que es ‘especial’. Está intentando pelar un cuchillo con una mandarina.

Seryy -Yo me pregunto… que hace un presidente de hace mil años aquí.

Negro de la tostadora -Oh bueno, veras. Él era parte de un proyecto en donde se intentaba clonar a uno de los grandes presidentes del milenio pasado. Por desgracia, ocurrió un error durante la prueba y por accidente terminaron clonando a Maduro.

Negro de la tostadora -Él no puede hablar pero es bastante molesto.

Seryy -¿No puede hablar? ¿Fue debido a un error en la clonación?

Negro de la tostadora -No. De hecho, esta vez fue algo deliberado. Y agradezco a Dios que así fuere.

Seryy -Ah que intere-…

¿¡Que mierda hago teniendo una charla tan cordial con uno de mis captores!?

Seryy -¿Qué van a hacerme?

Negro de la tostadora -Oh, pues, si no te- ok, primero lo primero. BASTA de ponerme ‘Negro de la tostadora’ eso es muy racista viejo. Mi nombre es Aggin. No es necesario tanto racismo. Joder hermano. Pleno siglo 31. ¿Es necesario? ¿Es necesario?

No entendí nada de lo que decía.

Estos tipos están chiflados.

Aggin -No te haremos nada mientras te comportes. Solo queremos el maletín.

Seryy -Es un alivio…

Aggin -Bueno muchachos, como veo que no está funcionando lo de “cortar la cadena” vamos a simplificarlo. Córtenle el brazo y a la mierda.

Seryy -See… espera. ¿¡Que!? ¡Dijiste que no me harían nada si me comportaba!

Aggin -Me refería en el sentido sexual.

…………………

Yo gritaba mientras todos me sostenían e intentaban cortarme el jodido brazo.

¿Qué hice para merecer esto?

Era el fin para mí, estos tipos extraños me iban a cortar el brazo y muy seguramente después me moriría desangrado o por el dolor.

¿Cómo pudo pasarme esto?

Esto pasó de ser un día glorioso a una pesadilla lovecraftiana de 0 a 100 en un segundo.

Y yo que creí que hoy sería mi día de suerte… ¿Voy a morir aquí? ¿A mano de estos raritos?

Al menos quiero morir de forma honorable.

Joder, tener un infarto mientras estoy en el excusado es mucho más honorable que esto.

Al ver que el serrucho desciende, cierro mis ojos fuertemente.

Justo cuando estaba haciendo mis oraciones, siento un estridente ruido.

Cura travestido -¡Oh mierda, son los reptilianos!

¿Que… acaba… de decir?

Jajaja… espero haber escuchado mal.

De la nada entraron unos hombres reptiles con lo que parecían ser ametralladoras láser.

Hombre reptil -Hola.

Maduro los saludó.

El negro con la tostadora le dio una bofetada en la nuca.

Tienen que estarme jodiendo… definitivamente morí en un choque de autos

¿No?

Es eso

¿No?

Es la única explicación que se me ocurre.

Porque definitivamente no puedo creer que unos pu#$% (Sfx: beep) hombres reptiles estén parados en este mismo instante adelante nuestro con armas en las manos.

¿Eh?

¿Qué fue eso?

¿Eso fue un beep?

Juraría que escuché un beep.

Sí, eso fue un beep.

¿Alguien me está censurando?

Ese beep no lo imaginé.

¿¡Qué demonios esta pasandoooooooo!?

Reptiliano -He… venido…

Reptiliano -…

El hombre reptil saca un libro y empieza a ojear las páginas.

Entonces se empieza a quejar.

Otro reptiliano llega, agarra el libro, empieza a pasar páginas y le señala una.

Reptiliano -Por… el… pene.

Todos -¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

Todos, entre los reptilianos y los raros que había de mi lado se entraron a descostillar de la risa.

El negro de la tostadora en plena risa me dio varias palmadas muy fuertes que me sacudieron todo.

Reptiliano -¿…?

Dos reptilianos hicieron un “choque esos cinco”.

Al parecer el jefe se dio cuenta porque les tiro el libro por la cabeza.

Reptiliano asistente -Entréguennos el maletín.

Cura travestido -¡Antes muertos!

Un reptiliano le dispara con su rayo láser y lo hace volar en mil pedazos.

Reptiliano asistente -Eso simplificar cuestión.

Acaban de… ¿Acaban de matar a un hombre?

Dinosaurio -Mieeeeeeeeerrrrrrrrrrda. Eso fue realmente jodido

Aggin me libera de la silla y pone una pistola en mi cabeza.

Aggin -¡Deténganse o le vuelo la cabeza!

Reptilianos -…

Reptilianos -¿Que parte de… MALETÍN… no comprendes?

Aggin -Bueno, puede que la de Male… o… tin… o…

¡Un reptiliano le dispara a Maduro y lo hace explotar!

Seryy -P-pero… ¿¡El que tenía que ver!?

Reptilianos -No saber… caernos gordo.

Una balacera se desata entre los reptilianos y estos extraños hombres.

Aggin -¡Rápido, sígueme si quieres vivir!

Aggin me desató, abrió una puerta y me señaló que lo siga.

Yo viendo la situación en la que me encontraba, tuve que acceder sí o sí.

Corrimos afuera, nos encontrábamos en un muelle.

Aggin -Ha… ha… esos tipos. Quieren el maletín. Si dejas que te atrapen estas muerto.

Seryy -Ha… ha… con ustedes… ha… la historia no es… ha… muy diferente…

Aggin y yo seguimos corriendo por los muelles ocultándonos entre las cajas.

Seryy -¿Por qué demonios tienes una tostadora en la mano a cada momento?

Aggin: -Es obvio. Por si tengo que tostar pan.

Suena lógico… ¡Están todos locos!

Un rayo le da a Aggin, este cae al suelo.

Sin embargo no está muerto, solo herido.

A diferencia del otro tipo de rayo, este lo único que hizo fue una herida, como si de un arma de fuego se tratara.

Aggin adquirió una pose dramática.

Aggin -Vete… déjame aquí… tu sálvate.

Antes de que hubiera empezado la primera palabra, yo ya estaba a media cuadra de lo rápido que corrí.

Seryy -¡No tienes que decírmelo!

Aggin -¿¡Eh!? …Hijo… de… puta.

No sé cómo lo hice, pero logré escapar de esa locura.

Okay, okay.

¿Qué mierda fue todo eso?

Y sobre todo

¿Que tiene este maletín que interesa tanto?

Debo ir a casa urgentemente e intentar ver cómo puedo sacarme este maletín.

No sé qué este sucediendo, pero debo deshacerme de esta cosa cuanto antes.

Por ahora lo primordial es alejarme de aquí en el acto.

Tembloroso me dirigí a la ciudad, desde ahí podría tomar cualquier aero-metro que me dejaría muy cerca de mi departamento.

Este día fue de locos… espero realmente que el siguiente sea mejor.

Me pregunto si el señor Yenoman será comprensivo si le explico la situación.

Algo complicado…

¿Cómo le explico lo de mis captores?

Dudo que me crea la parte en que Nicolás Maduro murió ante mis ojos.

Pero siempre podre modificar ligeramente la verdad.

En este caso está más que justificado.

Mientras pensaba en cómo solucionar todo este lío para volver lo más rápidamente posible a mi vida normal, otro hecho desafortunado toca mi puerta.

Al llegar a la gran ciudad, me quedé completamente helado.

Seryy -… ¿Qué?… hahaha… e-esto… esto tiene que ser… algún tipo de broma…

En los imponentes rascacielos repletos de millares de pantallas, en los grandes zepelines y los hologramas de varios celulares de punta… todos ellos mostraban mi cara.

Junto con un gran cartel de “Se busca. Criminal a escala mundial nivel 6.”

La visión de Seryy se deformaba, parecía que miles de chelos esquizofrénicos tocaban su melodía de desesperación alrededor de él.

Sus manos y piernas temblaban, estaba casi al borde de un ataque de presión baja.

¿Criminal a escala mundial nivel 6?

Definitivamente es un mal chiste.

¿Dónde están las cámaras? Jajaja.

Vamos, la broma duró demasiado.

Criminal mundial de nivel 1 son asesinos en masa que no han podido ser atrapados, los mayores hackers o dealers del mundo.

Criminal mundial de nivel 2 son terroristas que suponen un peligro para una nación entera o lideres altamente peligrosos.

Criminal mundial de nivel 3 seria Hitler.

Nunca escuché hablar de alguien que cumpla los requisitos del nivel 4 o 5.

Entonces…

¿¡Porque y como mierda llegué yo al nivel seeeeeeeeiiiiiiiis!?

Mientras miro mi rostro en todas las pantallas, solo un comentario atino a decir:

Seryy -¿¡Que demonios… está ocurriendo aquí!?

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