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Guía práctica de supervivencia a la pandemia Zombie

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Guía práctica de supervivencia a la pandemia Zombie
Guía práctica de supervivencia a la pandemia ZombieTodos hemos visto películas de zombies, y hemos leído novelas o incluso la archiconocida “Guía de Superviviencia” de Max Brooks. Pues bien, basándonos en el material recopilado por los zombólogos hemos creado este pequeño tutorial para asegurarnos de que no dejamos nada al azar.

Sabemos que conocéis a los zombies. Maldita sea, ¿Creéis que estáis preparados? ¿Creéis que esto es una broma? Cuando los zetas arrasen las calles desearás haber prestado atención. Desearás poder recordar cada maldita palabra de esta guía, pero será demasiado tarde.

Así que leed con cuidado. En primer lugar tenéis que saber de lo que os hablamos. El zombie (o zeta) ya no es humano, y no es posible traerlo de vuelta. El tiempo que su cerebro ha pasado sin oxígeno lo ha dejado reducido a dos funciones: buscar comida y masticar. No saben subir escaleras, no saben pulsar botones y apenas pueden tenerse en pie.

Y aunque esto puede parecer ventajoso, tiene una parte negativa. El zombie no duerme ni descansa, no necesita alimentarse ni parar para ir al baño. Y reacciona a estímulos visuales y sonoros. Esto implica que un sonido realmente fuerte puede congregar a todos los zombies de la zona en un punto concreto, y cuando una horda suficientemente grande se reúne dejan de ser una amenaza y pasan a ser una catástrofe natural.

Manuel Loureiro lo ejemplifica magistralmente en sus novelas de Apocalipsis Z. Tantos muertos vivientes juntos no se detienen ante una pared, ni ante un río o un obstáculo natural, y se mueven por inercia. Esperemos que nunca os encontréis con ninguna, pero si alguna vez ocurriese, más vale que os quede una bala en la recámara.

En cuanto a la forma de incapacitarlos, es vox pópuli: apuntad a la cabeza. Hay que destruir el cerebro o separar la cabeza del cuerpo para detenerlos completamente, pero al margen de ello hay distintos tipos de incapacitación. El zombie puede sobrevivir a cualquier tipo de herida al margen de estas.

Por ejemplo, en los 60 hubo un proyecto secreto con ondas sónicas, que pretendía acabar con el equilibrio de los zombies destruyendo su oído interno. Aunque finalmente funcionó, los científicos se encontraron con una horda de muerdetobillos gateantes.

Además, hay quien ha intentado arrancarles los dientes y las uñas, cortar las mandíbulas o incluso amordazarlos y esposarlos. El virus se contagia cuando los fluidos de un zombie entran en contacto con la sangre o con una herida abierta, así que en principio esto debería funcionar, ¿no?. Pues no, porque un zombie no tendrá ningún problema en romperse un brazo tratando de escapar de las esposas y darnos un zarpazo con el hueso que sobresale por la muñeca. Es mejor no correr riesgos.

En esta lista tenéis toda la información necesaria para no pasar a engrosar las filas del ejército de no muertos, condenados a vagar por la tierra hasta que alguien decida acabar con vuestra miseria. Vamos a hacer lo que podamos para enseñaros a sobrevivir al apocalipsis zombie, pero ahora depende de vosotros.

6º Las primeras 24 horas son críticas

Guía práctica de supervivencia a la pandemia ZombieEn caso de brote Z, las primeras 24 horas desde que el virus está fuera de control hasta que se declara la alerta general son críticas. Es importante estar pendientes del mundo que os rodea, y saber reconocer las señales que preceden a una oleada. Ingresos hospitalarios, ataques por las calles, alertas de las autoridades… puede ser la señal de que es el momento de salir de vacaciones.

Que el fin del mundo te pille en el campo. Si por cualquier circunstancia os encontráis en medio de una ciudad densamente poblada cuando se produce el brote zombie, vuestra primera misión es salir de ahí cuanto antes. Más personas significa menos supervivientes y más zombies, moviéndose por unas infraestructuras que ya nadie mantiene, y que están expuestas a la inclemencia de los elementos. No habrá nadie para apagar los incendios o para despejar las carreteras de nieve. Da igual como lo hagáis, pero para sobrevivir al apocalipsis zombie tenéis que salir de las ciudades.

Eso sí, si tenéis que recorrer el centro urbano, bien podéis hacer unas paraditas para abasteceros. Puede que las ciudades sean peligrosas, pero tienen sus ventajas. Es el momento de encontrar un vehículo que funcione, para abasteceros de alimentos y de otros materiales que os pueden ser útiles, y sobre todo de armas y armadura. Sobre esto os hablaremos más adelante, en su sección correspondiente.

Hay quien recomienda utilizar las alcantarillas para salir de la ciudad. Bueno, lo cierto es que esto depende del tipo de alcantarillado que haya donde viváis. Por lo general, los túneles son confusos, están llenos de porquería y sin el conociemiento adecuado pueden ser una trampa mortal. Por eso os proponemos una alternativa: los túneles del metro

Si el brote ha ocurrido antes de que se abra el metro, es el momento perfecto. Por supuesto, una vez más depende de la infraestructura de vuestra ciudad. A pesar de todo, es mucho más fácil orientarse de estación en estación, los túneles son más amplios y es menos probable que os encontréis con una horda. Eso sí, si el ataque zombie ha ocurrido a hora punta deberéis evitar el metro como la peste.

Ahora un par de consejos sueltos: No abráis puertas cerradas, no investiguéis los ruidos, andad con paso rápido pero regular, sin correr. Si estáis con otroa persona o con un grupo (muy recomendable) hablad lo menos posible. Y sobre todo: buscad un mapa. Mientras Internet aún funcione, podéis ubicar en él los puntos por la que deberéis pasar para coger lo que necesitéis. Vuestro objetivo no es vivir una aventura, es sobrevivir a los zombies.

5º Tu equipación: ligero pero seguro

Guía práctica de supervivencia a la pandemia ZombieEn caso de emergencia, lo único que se interpondrá entre los mordiscos de los zombies y vosotros será la ropa. Por supuesto, depende de la época del año, de la temperatura y de la meteorología, pero aquí van nuestras sugerencias.

Tenéis que tener en cuenta que nunca sabéis para lo que necesitaréis la ropa, así que es mejor llevar algo hecho con material resistente. La mejor opción es el cuero, que lleva tiempo siendo utilizado por los motoristas para protegerse del asfalto cuando caen a toda velocidad. El calzado debe ser resistente y duradero, pero sobre todo cómodo. Vais a utilizarlo mucho.

Además de esto, vamos a sugeriros un par de prendas que os podrían venir muy a mano para escapar y ofrecer cierta resistencia para sobrevivir a los zombies.

  • El neopreno: una de las ideas geniales de Loureiro. Viene a ser un chaleco antibalas contra los zombies, que aguanta mordiscos y que se corta con cuchillas afiladas. Efectivamente, serviría de poco ante las amenazas modernas, pero hasta donde nosotros sabemos los zombies no son muy amigos de las pistolas.
  • Los guantes de carnicero: seguro que los conocéis: fabricados con una especie de cota de malla fina pero resistente para evitar que los carniceros se corten mientras trabajan la carne. Eso sí, aseguraos de que os queden bien, porque vais a necesitar usar las manos y estar ágiles.
  • Una buena capa: en esta ocasión hay que concederle el mérito a Patrick Rothfuss. Obviamente no es la mejor idea para una pelea, pero como elemento de superviviencia no tiene parangón. Debería ser algo más corta que dos veces vuestra altura, para poder llevarla a los hombros con un doblez. Os servirá como cama, como manta o como tienda. Puede ser abrigo, vendas o incluso una trampa.

Pero sobre todo, tened en cuenta que lo más imporatante es que os pongáis lo que os pongáis ha de ser cómodo, y debe permitiros moveros con libertad.

4º Momento de refugiarse: alto y seguro

Guía práctica de supervivencia a la pandemia ZombieMoverse por un terreno asolado y plagado de no muertos durante todo el día es agotador, y si no estáis descansados acabaréis reaccionando mal en un momento crítico y os convertiréis en un zombie más. Para evitarlo es vital que os hagáis con un refugio seguro en el que pasar la noche. En esta ocasión vamos a basarnos en el trabajo de Sir Robert Stephenson Smyth Baden Powell of Gilwell. El fundador de los Scouts nos dejó un montón de trucos y vamos a dejaros alguna pista.

En primer lugar, os va a hacer falta asegurar un perímetro. Dos latas vacías juntas enganchadas a un hilo cada pocos metros os pueden servis de alarma, pero aseguraos de que funciona, y que está lo suficientemente cerca como para oirlo. Una vez establecido este perímetro, lo mejor es que encontréis algo con cuantas más paredes y menos ventanas mejor. Y si no podéis, al menos estad seguros de que estáis a salvo de los elementos.

Hacer un fuego por la noche puede ser imprescindible, pero también peligroso. Lo mejor, si tenéis que hacerlo, es tratéis de cubrirlo. Para ello os vendrá bien cavar un agujero antes. Esto presenta el inconveniente de que es difícil oxigenarlo, que tiene que ser pequeño, y que el calor sale hacia arriba. La parte buena es que os servirá de horno para cocinar.

Para que funcione tenéis que hacer lo que se llama un “fuego dakota”, es decir un agujero grande en el que esté el fuego, y otro más pequeño que haga que le llegue el aire. Será muy útil para cocinar, y es improbable que pueda verse desde lejos.

Y lo más importante de todo: tened siempre una ruta de huída, un plan B. Recordad el lema que Baden Powell ideó para los Scouts: Siempre Listos.

3º Comida: suelta ese Twinkie

Guía práctica de supervivencia a la pandemia ZombieCuando llegue el momento de sobrevivir, los primeros días serán decisivos. Será el momento en el que la comida esté en buen estado antes de empezar a pudrirse en las estanterías de los supermercados. Por ello, será el momento para comenzar a abastecerse. Al principio será más fácil, y la comida no será un problema. A medida que avance la pandemia, si no se ha conseguido poner freno a la infección, lo más posible es que acabéis buscando más de lo que encontréis.

Ahora bien, cuando llegue el momento de decidir lo que cogéis, id directos a por los productos imperecederos. Eso sí, os va a hacer falta algo más que legumbres. Coged toda la carne curada que podáis, así como verduras secas o en conserva.

Las conservas son un arma de doble filo: aguantan mucho tiempo, son nutritivas, pero pesan mucho y suelen ir en botes de cristal, que son frágiles. En cualquier caso, tened en cuenta que vais a pasar un tiempo sin atención médica. Por eso, es buena idea evitar los pruductos azucarados (una muela picada puede ser un infierno en el apocalipsis zombie).

También es buena idea evitar el alcohol. Vais a necesitar estar lo más concentrados posible, y no es buena idea utilizar bebidas como alcohol de curar. Igualmente, como ya sabéis es muy mala idea festejar y beber alcohol etílico.

En cualquier caso, vuestro objetivo final será el autoabastecimiento, y eso será bastante más complicado.

2º Transporte: rápido y silencioso

Guía práctica de supervivencia a la pandemia ZombieSi habéis visto Zombieland y estáis pensando que un Hummer es la mejor opción para el transporte en caso de Apocalipsis Zombie, os espera una sorpresa. Consumen muchísimo, hacen mucho ruido y las protecciones de su versión blindada no os servirán de mucho: como ya os hemos dicho, los zombies no disparan.

En general, los coches son una buena idea para recorrer grandes distancias. Puede ser la forma más fácil de salir de la ciudad, y de alejarse a toda velocidad. El problema es que necesitan combustible, y aunque el principio sea algo sencillo hacerse con el, a medida que pasen los días cada vez será más difícil encontrar coches que funcionen o gasolina.

Así que volvemos a la tracción animal. Lo primero que os recomendamos es que si (por cualquier cosa) encontráis un caballo, no lo montéis salvo que estéis tremendamente seguros de lo que estáis haciendo. Cabalgar puede parecer muy sencillo en las películas, pero sin un médico a mano y rodeados de muertos vivientes lo último que necesitáis es una pierna rota. Aun así, se puede utilizar como animal de carga siempre que estéis seguros de que lo tenéis bien sujeto y no va a salir corriendo con vuestras posesiones.

Por eso, os recomendamos que lo más fiable que podéis utilizar es… una bicicleta. Y si es eléctrica, mejor que mejor. Lo ideal es una bicicleta de montaña, resistente pero que se pueda llevar encima en un momento determinado. Además, necesitaréis complementarla con una luz eléctrica por las noches, una dinamo para cargarle las pilas y tener algo de corriente y algún tipo de bandeja, cesta o alforja para llevar vuestro equipaje.

Tampoco estaría de mano tener algún tipo de soporte para tener las armas a mano. Pero ¿qué armas? Ahora viene lo bueno.

1º Armas: melee y de fuego

Guía práctica de supervivencia a la pandemia ZombieHa llegado el momento de hablar de las armas. Esta es una de las partes más golosas de la supervivencia en el Apocalipsis Zombie. Estamos hartos de ver películas americanas con gente armada hasta los dientes volando cabezas de no muertos a diestro y siniestro. En España no contamos con armerías, y aunque lo hiciésemos la mayoría de la gente no sabe usar ningún tipo de arma, corta o larga.

Por eso, habrá muchos que decidan optar por las armas blancas o de melee. Y aquí es donde una mala elección puede costaros la vida. El cuerpo humano está pensado para resistir. El cráneo es un casco dentro de la cabeza, y no se puede romper de un golpe con las manos como hemos visto en The Walking Dead. Hace falta más… contundencia. Por eso, si alguna vez tenéis que elegir, tened en cuenta la simple física:

Cuanto menor es la superficie de impacto, mayor es la fuerza. Si enarboláis un bate de béisbol, el área del golpe será mayor que si claváis un machete (por ejemplo). La fuerza del golpe no tiene que repartirse por todo el bate, sino que se distribuye a través del filo haciendo más fácil que este atraviese las cabezas de los no muertos.

Sin embargo, esto también tiene sus inconvenientes: mientras que los objetos contundentes no se quedarán atascados, si es posible que un machete lo haga. Además, hay que ser bastante fuerte para que un golpe con cualquiera de esos dos instrumentos pueda llegar a (re) matar a un zombie.

Y aquí viene nuestra sugerencia: ni contundente ni cortante: perforante. Mucho más fácil de meter, y más sencillo de sacar luego. Eso sí, hay que tener cierto pulso, sangre fría y saber manejarse. Cualquier viga de las que hay dentro del hormigón armado y que se puede encontrar en una obra, convenientemente afilada, puede ser un arma letal en las manos adecuadas.

Un último consejo: escojáis lo que escojáis, el tamaño importa. Es buena idea mantener la distancia, y para ello cuanto más larga sea nuestra arma, mejor que mejor.

Y esto es todo lo que os podemos contar. Si tenéis alguna duda concreta, sólo tenéis que poner un comentario. Hasta entonces… suerte.

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