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Guía infalible para padres: cómo lograr que un niño coma

Consejos para que la mesa familiar no se vuelva una batalla campal

Guía infalible para padres: cómo lograr que un niño coma
Las frutas o verduras crudas suelen generar resistencia en los niños

Uno de los principales problemas que tienen los padres es intentar que su hijo coma. No por nada el famoso “el nene no me come” pasó de generación en generación y sigue vigente en más de una consulta pediátrica en la actualidad.

Mucho se dice acerca de que desde pequeños se debe educar a los niños sobre los hábitos alimenticios, a modo de evitar malas conductas en la mesa.

También se sabe aquello de que obligar al menor a comer cuando no desee sólo conducirá a entrar en un círculo vicioso del que será muy difícil salir.

El doctor Andrés Cohen (MN 57259), médico pediatra del Swiss Medical Center, aseguró que “la alimentación de los niños suele ser un tema habitual en la consulta pediátrica, una vez que se alcanza la edad de inicio del destete”.

“El primer período ocupa el lapso entre los seis meses y el año de vida, en el que suelen coexistir la lactancia materna y la incorporación de los alimentos sólidos”, explicó el especialista, quien destacó que “dicha incorporación debe ser pausada y cubrir ordenadamente todos los nutrientes, osea proteínas, grasas e hidratos de carbono”.

“LA PRIMERA ETAPA EN LA INCORPORACIÓN DE ALIMENTOS SÓLIDOS PUEDE EN ALGUNOS CASOS SER COMPLICADA”

En ese sentido, “la primera etapa en la incorporación de alimentos sólidos puede en algunos casos ser complicada, por el hecho que los bebés no están todavía acostumbrados a las nuevas texturas y sabores”, remarcó Cohen, quien llevó tranquilidad a los padres: “Este proceso puede prolongarse hasta el primer año de vida, momento en que los bebés, por imitación de los padres al compartir por ejemplo la cena, incorporan sin mayores dificultades lo que ven comer a ellos”.

Guía infalible para padres: cómo lograr que un niño coma
Sustituir los alimentos por otros del gusto del niño puede crear malos hábitos.

“Las colaciones fuera de horario , salvo en casos muy especiales, no son aconsejables, a excepción que se trate de una fruta o un cereal”, recomendó.

Tras asegurar que en chicos mayores del año, “lo aconsejable es no sustituir los alimentos por otros de su gusto, para no generar malos acostumbramientos, y esperar la próxima comida”, el especialista insistió en que “hay que tener en cuenta que muchos de nuestros hijos se resisten a la incorporación de frutas y vegetales”. Este tema -según él- requiere muchas veces de un trabajo especial y más duradero.

“Es habitual la resistencia a aceptar frutas o verduras crudas. Cocidas o mezcladas con otros alimentos que sí gustan a nuestro hijos es una excelente manera de disimular los mismos”, destacó Cohen, para quien “la leche entera puede ser tranquilamente reemplazada por sustitutos, como quesos, flanes, postrecitos, manteca o cualquier otro derivado lácteo”.

“LA LECHE ENTERA PUEDE SER TRANQUILAMENTE REEMPLAZADA POR SUSTITUTOS, COMO QUESO, FLAN, POSTRECITOS O YOGURT”

El especialista comentó que puede ocurrir, que en casos extremos de resistencia a recibir ciertos grupos de alimentos se necesite de la ayuda de un nutricionista infantil, especialmente si esta resistencia genera un cierto grado de desnutrición específica . De todos modos, aclaró que “esto es muy poco frecuente” y que “la enorme mayoría de nuestros hijos crecen y se desarrollan adecuadamente”.

“Son fundamentales también los hábitos paternos. Si en casa no se come por ejemplo pescado, será muy difícil que el niño lo acepte”, subrayó Cohen.

Y fue contundente en el consejo final: “Por supuesto que las golosinas deben reservarse únicamente para casos muy especiales, y siempre ‘como recompensa’ por haber comido todo el plato, o en fiestas específicas, por ejemplo cumpleaños”.

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