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Fotógrafo Robert Doisneau



Fotógrafo Robert Doisneau

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Autorretrato con Rolleiflex, 1947

Robert Doisneau nació en un pequeño suburbio parisino llamado Gentilly en Francia, el 14 de abril de 1912, exactamente el mismo día del hundimiento del Titanic. Durante su juventud, estudió grabado y litografía pero no fue hasta 1929 cuando decidió dedicarse a la fotografía.

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Retrato. Mademoiselle Anita, 1951

Recibió la formación de grabador litográfico y tipógrafo en París. En 1929 comenzó a realizar sus primeras fotografías aprendiendo de forma autodidacta y leyendo las instrucciones de las cajas de emulsión para revelar.

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Pipi niños, 1964

Comenzó a trabajar en un estudio fotográfico que posteriormente compraría al morir su dueño. En 1931 comenzó a trabajar con el artista André Vigneau gracias a sus conocimientos como grabador. Este lo introdujo en el mundo de la fotografía como arte.

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En una entrevista con El País Semanal en 1991 contaba: «Cuando yo empecé, nadie conocía a nadie. No había revistas que difundieran la obra de los fotógrafos más interesantes. Por eso la única persona que me influyó fue Vigneau. Era formidable: escultor, pintor, fotógrafo».

En esta época también descubrió a Man Ray.

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Niños en la escuela

La formación escolar, Paris 1956

Inicialmente trabajó como fotógrafo industrial y de publicidad en la factoría de Renault de Billancourt, hasta ser despedido por sus repetidas ausencias. Según sus palabras, «desobedecer me parecía una función vital y no me privé de hacerlo». De los objetos inanimados pasó a las fotografías de gente en París y Gentilly.

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El 25 de septiembre de 1932, L’Excelsior publicó su primera fotografía. La crisis de los años treinta le afectó, debiendo pasar una larga temporada sin encargos. Vivió en Montrouge desde 1937 hasta su muerte. El 25 de septiembre de 1993 Doisneau tomó su última foto.

El 1 de abril de 1994, a la edad de 81 años, murió.

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Participó como soldado en la Resistencia Francesa durante la II Guerra Mundial hasta que fue desmovilizado en 1940. Fueron tiempos penosos en los que realizó fotografías de científicos por encargo y no dejó de retratar la ocupación y la liberación de París.

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Terminada la guerra, fue contratado por la agencia ADEP y trabajó junto con Henri Cartier-Bresson y Robert Capa, reflejando la alegría y la jovialidad de la ciudad de París tras la desgracia. Desde 1945 colaboró con Le Point y se integró de por vida en la agencia Rapho, retratando, entre otros, a Pablo Picasso.

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Criaturas de ensueño, París, 1952

Todo su trabajo, fuera de los encomendados, siguió centrándose en la vida pública y situando a sus personajes en un ámbito cotidiano. «Mi foto es la del mundo tal y como deseo que sea».

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Con Robert Giraud se abre a la vida nocturna de la capital: jazz, cafés y el arte alternativo. Recorre Montparnasse y Saint-Germain-des-Prés donde se encontrará con Jean Paul Sartre, Albert Camus y Jean Cocteau entre otros.

Es su modo de escapar del mundo artificial de ‘Vogue’.

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Drapé de Grès, Paris, 1955

En 1950, Doisneau buscaba material para cumplir con un encargo de la revista estadounidense America´s Life, interesada en los enamorados de París. De ahí saldrá la serie Besos y su obra más significativa, El beso. La fotografía muestra de forma misteriosa una pareja besándose frente al ayuntamiento de París.

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El combate del centauro – 1971

Muchos pensaron que era una fotografía espontánea que el autor había tomado en las calles parisinas. Sin embargo, años después se supo que la pareja estaba formada por los estudiantes de arte dramático Françoise Bornet y Jacques Carteaud, de los Cursos Simon.

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Acróbatas sobre un banco

El artista que los haría anónimamente famosos los descubrió en un café parisiense y ambos aceptaron posar delante de su objetivo dándose un apasionado beso en mitad del tumulto de la ciudad. La foto se convirtió en un icono reconocido en todo el planeta. El trabajo recorría toda Francia y Estados Unidos con gran éxito, y le abriría las puertas en el extranjero.

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Los escolares de la calle Damesme, Paris 1956

En 1951 expuso en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Es un beso que simbolizó una multitud de cosas: el amor, París como ciudad romántica y representó una época de exaltación del sentimiento. También se convirtió en objeto que aportó jugosas ganancias. Aún hoy el famoso beso vende cientos de miles de copias anuales.

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El auto destruido, 1944

En 1953 abandonó Vogue, sufriendo el eclipse de la fotografía y de los fotógrafos de la posguerra en la década de 1960.

No será hasta 1979 cuando Claude Nori rescate a Doisneau publicando una retrospectiva de su obra en Tres segundos de eternidad.

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La pausa en la mina 1960

Rehabilitado para el mundo del arte, en la década de 1980 recorrió Asia, con exposiciones multitudinarias en Pekín, Tokio y Kioto, además de en Roma y en el Museo de Arte Moderno de Oxford.

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El beso de l’Hôtel de ville, 1950

El beso del Hôtel de Ville (1950), publicada por primera vez en la revista Life, es posiblemente la imagen más reproducida en la Historia de la Fotografía.

En 1993 El beso fue llevado a juicio. Una pareja afirmaba haberse reconocido en la imagen y reclamaba su porción del pastel.

Por aquel entonces, empezaron a aparecer mujeres y hombres asegurando ser los amantes de la obra y planteando demandas de derecho de imagen.

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Aquella mentira que hacía creer que era una instantánea improvisada no pudo mantenerse. El fotógrafo ganó el juicio al presentar como prueba la serie completa de fotos tomadas en distintos puntos de París con la misma pareja. La había encontrado en un café cerca de la escuela de teatro y les había propuesto posar para la foto.

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Françoise Bornet, la protagonista real de la foto junto a su novio de entonces, Jacques Carteraud, decidió descubrir su secreto: quería un porcentaje de las ganancias. Otra vez Doisneau ganó en los estrados. Pudo comprobar que había pagado el trabajo de Bornet y su compañero. La pareja vendió la copia de su foto que le regaló Doisneau a un coleccionista suizo que pagó por ella 155.000€ en 1992. Más tarde, reconocería el propio autor: «No es una foto fea, pero se nota que es fruto de una puesta en escena, que se besan para mi cámara».

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Al fotógrafo se le han dedicado más de un centenar de libros y varias películas. Del cartel de El beso se han vendido más de 500.000 ejemplares en todo el mundo, y el 14 de abril de 2012 el sitio de búsquedas Google le rindió homenaje con un significativo doodle.

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Doisneau pertenece a la llamada Escuela Humanista, de la cual es uno de sus más afamados representantes. Exponente del realismo poético y fiel a su particular estilo, que tan magníficamente ha sobrevivido al paso de los años, desarrolló un claro modus operandi que se basaba en encontrar el escenario perfecto y estar atento a todo lo que ocurría a su alrededor.

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Doisneau pertenece a la llamada Escuela Humanista, de la cual es uno de sus más afamados representantes. Exponente del realismo poético y fiel a su particular estilo, que tan magníficamente ha sobrevivido al paso de los años, desarrolló un claro modus operandi que se basaba en encontrar el escenario perfecto y estar atento a todo lo que ocurría a su alrededor.

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La boda en casa Gégène, 1946

Las fotografías que podemos ver en la serie “La belleza de lo cotidiano” , reflejan multitud de pequeñas historias reales compuestas por fotografías del extrarradio gris de París, fábricas, niños solitarios o rebeldes, niños en la escuela, la Guerra, jornadas de trabajo, fiestas de un pequeño pueblo galo, artistas, gente del espectáculo, del mundo de la moda…, sin duda todo un relato autobiográfico.

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Cada imagen describe una realidad tangible de aquella época. Todos los personajes que aparecen en las fotografías se perdieron en su poética particular hasta llegar a un mundo totalmente imaginario: “El mundo que intentaba mostrar era un mundo en el que yo me sentiría bien, en el que la gente sería amable y en el que encontraría la ternura que deseo recibir. Mis fotos eran como una prueba de que ese mundo puede existir”, comentó el artista al fotógrafo Frank Horvat en 1990.

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A través de estas fotografías podemos viajar hacia un universo ficticio donde la lectura anecdótica de las imágenes se pierde en favor de una reflexión más universal. En este universo paralelo cada cual el libre de crear su propia historia.

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Los panes de Picasso, Vallauris 1952

El deseo de transformar la realidad llevaron a Doisneau a rodearse de gente del mundo del espectáculo. Sus mejores amigos eran actores, músicos y escritores; solo se encontraba cómodo con quienes sabían “inventar sueños” y crear ilusiones.

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La casa de cartón

Era un etnólogo de su propio entorno. Produjo alrededor de 450.000 negativos y acumuló obsesivamente, a través de su cámara, miles de testimonios sobre su entorno más próximo, sobre su época y sus contemporáneos; pero, ante todo, pretendía que fueran falsos testimonios, en ocasiones casi rozando la burla.

La serie Palm Springs

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Palm Springs

Piscina, 1960

Una de las series menos difundidas de Doisneau, es la serie a color Palm Springs 1960, una sorprendente, inesperada e irónica producción de los años 60 olvidada desde entonces y recuperada para esta exposición.

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Refugio de jubilados

Las bolas de golf, 1960

Esta serie, que muestra una fase muy desconocida del artista, es el primer trabajo a color de Doisneau, detalle que resulta sorprendente ya que había experimentado con el color durante los 20 años anteriores. Y es que es poco sabido que Doisneau era un enamorado del espectro cromático pero no trabajó antes con él porque, en aquella época, trabajar a color era muy caro y porque él mismo dudada sobre la perdurabilidad del color.

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Robert Doisneau era un enamorado del color.

Con la serie Palm Spring, 1960, trasformó su mirada melancólica en una mirada irónica y afilada, algo que resultó inesperado en él.

Este trabajo, un extraordinario hallazgo que, tras una larga temporada oculto, vuelve a ver la luz, permite ver el lado más desconocido, divertido y satírico de Doisneau.

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El 19 de noviembre de 1960 Doisneau voló por primera vez a los Estados Unidos para realizar un reportaje solicitado por la revista Fortune.

El tema del reportaje era la construcción de campos de golf en Palm Springs, refugio de jubilados americanos adinerados en el desierto de Colorado

El 21 de noviembre llegó a Palm Springs, donde permaneció hasta el 1 de diciembre.

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Cisnes inflables, 1960

Lo que descubrió en Palm Springs le incitó a ahondar en el contenido del reportaje.

Más allá de los campos de golf, inmortalizó de forma divertida un planeta artificial, repintado de suaves colores, tonos pastel del desierto californiano que muchas veces ni parecían verdaderos colores.

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Aquí es donde Doisneau muestra su visión más sarcástica y un fino sentido del humor.

Enseña al mundo aquel lugar artificial donde parece que todo el mundo solo juega al golf, donde hay palmeras traídas en camiones desde México, donde las mujeres estadounidenses se protegen del calor del desierto con abrigos de piel.

Tardó dos semanas en hacer este reportaje en Palm Springs; se publicó en el número de Fortune de febrero de 1961.

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Los balcones, 1960

Utilizó una Rolleiflex, una Leica y una Hasselblad y, por primera vez, empleó la película de color con fines definitivamente estéticos.

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Este es un extracto de la irónica carta que Doisneau envió a Maurice Baquet desde Palm Springs:

“Empiezo a saber lo que son los colores suaves, aunque pensaba que ya los había descubierto en el coche de Ray Sugar y en los escaparates de los peluqueros de barrio.

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En Palm Springs resultan encantadores, sobre todo por la noche –fachadas de color verdín, tejados anaranjados y palmeras de tono lila–.

Hay más combinaciones, infinitas, y todas son preciosas.

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Además, aquí todo el mundo está alegre.

Me siento de otra época, como un sillón Luis XV en un aeródromo o un violonchelo delante de un edificio de Life (…)”

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Sala

Fundación Canal

Las comisarias de la exposición son Annette Doisneau y Francine Deroudille, hijas de Robert Doisneau.

Exposición coproducida por Fundación Canal y Atelier Robert Doisneau

Fuentes:

Wiki

http://www.msn.com/es-xl/noticias/photos/las-mejores-fotos-de-uno-de-los-grandes-artistas-de-la-c%c3%a1mara/ss-AAj5ovf?li=AAggXBX#image=9

https://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Doisneau

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