Facebook Twitter RSS Reset

Excelso (Relato Propio)

Excelso (Relato Propio)

Dios se hace presente en el planeta tierra y cita en ese mismo momento al hombre más hermoso que jamás haya existido. Inmediatamente se distingue la imagen del más excelso ejemplar de la raza frente a una multitud asombrada. Las extremidades inferiores de las mujeres concurrentes se debilitan.

El hombre hermoso permanece en silencio y observa horrorizado a las personas y a Dios. Este último lo empuja sutilmente hacia adelante invitándolo a dar su veredicto. Pretende demostrar que la belleza obtenida por las bondades de la naturaleza no garantizan la absoluta paz espiritual, sino que aquel camino se encuentra a partir de un extenso trabajo introspectivo.

Comprendiéndolo todo, el poseedor del encanto físico jamás visto evita pronunciar mentiras. Coloca de forma correspondiente sus órganos de fonación y pronuncia en voz alta que además de ser el hombre más hermoso que haya existido, también fue el más pleno y feliz.

El público se subleva y Dios desaparece. El hombre hermoso como símbolo de la justicia terrestre agrega: Podrán ser felices y plenos quienes acepten su propia realidad como la absoluta verdad física y espiritual. Dicho esto, su rostro se transformó. Era el hombre más espantoso que jamás haya existido.

Excelso (Relato Propio)

Si te gustó, pasate!.

No comments yet.

Leave a Comment