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Espina dorsal biónica para personas con parálisis

Investigadores australianos han desarrollado una espina dorsal biónica que podría devolver la capacidad de caminar a los pacientes con parálisis utilizando el subconsciente. Las pruebas en humanos del nuevo dispositivo, controlado con la mente, empezarán el próximo año en el hospital Royal Melbourne de Victoria.

Espina dorsal biónica para personas con parálisis
Fuente: Universidad de Melbourne

Los científicos esperan que este nuevo dispositivo, de apenas 3cm de largo y unos cuantos milímetros de ancho, una vez implantado en un vaso sanguíneo próximo al cerebro sea capaz de leer las señales eléctricas del cerebro y enviarlas a un exoesqueleto, unos miembros biónicos o una silla de ruedas, con el fin de proporcionar a los pacientes parapléjicos o tetrapléjicos mayor movilidad.

El pequeño dispositivo es un stent metálico, conocido como “stentrodo” y denominado “espina dorsal” por sus creadores debido a su función. El dispositivo ha superado con éxito las pruebas en animales y el próximo año 2017 se empezará a probar en humanos. Los primeros ensayos en humanos consistirán en la implantación del dispositivo en tres pacientes del hospital Royal Melbourne de Victoria. Para ello, se les realizará una pequeña incisión en la parte posterior del cuello, se introducirá el dispositivo en los vasos sanguíneos que van al cerebro y se guiará con un catéter hasta depositarlo sobre la corteza motora, la parte del cerebro donde se originan los impulsos nerviosos que inician los movimientos musculares voluntarios.

El dispositivo metálico ha sido diseñado con propiedades elásticas para que se pueda doblar y comprimir mientras lo guían con un diminuto catéter a través de las venas. Una vez sobre la corteza motora, se libera el estentrodo, que se expande y queda fijado contra las paredes del vaso sanguíneo y se retira el catéter.

El principal reto consistía en lograr desarrollar un dispositivo que fuese flexible, biocompatible y lo suficientemente pequeño como para poder desplazarse por un vaso sanguíneo de un milímetro de grosor.

Se puede ver el procedimiento de implantación completo en el siguiente vídeo: