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Errores (alimenticios) más comunes en el deporte

No llevar una correcta alimentación le puede traer problemas a cualquiera, mucho más si el rebelde sin causa en la comida es deportista o asiduo aficionado.

Una buena dieta o plan alimenticio equilibrado no comienza en el plato fuerte de las tres de la tarde. No. Comienza a primera hora de la mañana, ya que el desayuno es, de las cinco comidas diarias que se deben hacer, la más importante. Simplemente porque el cuerpo tendrá todo el día para hacer su digestión, evitando así llegar con un hambre atroz al resto de comidas.

Bien, teniendo en cuenta esta idea precolombina pero fácilmente olvidada por la mayoría, existe siete errores y malas prácticas alimenticias en el deporte, y te las decimos para que pongas solución cuanto antes.

1. Cero grasas. Primer error. Apoyamos la sabia decisión de reducir su consumo y siempre el que tiene que ver con las grasas animales, pero la grasa que contienen alimentos como el aceite, las patatas o la pasta no deben ser nunca eliminadas de ningún régimen. Aportan Omega 3, proteínas, energía y forman parte de cualquier plan de recuperación tras el entrenamiento. Son grasas insaturadas.

2. El pan ni mirarlo. ¿Por qué? Lejos queda ya la leyenda que afirmaba engordar más que comerte a alguien. Si la persona de la que hablamos es deportista e invierte una media razonable al día en hacer ejercicio, necesitará el pan así como cualquier otra fuente de carbohidratos. No se trata de basar todas las comidas en el pan como alimento base, pero sí una vez al día. Además, contiene un índice glucémico alto y eso permite que el deportista recupere su glucógeno tras los entrenamientos.

3. Descuidar la hidratación. Los hay que piensan que beber mucho lleva consigo la retención de líquidos porque en un primer momento el vientre se hincha, pero nada más lejos de la realidad. Una persona que no llegue a los 2 litros de agua diarios está reteniendo líquidos, más aún si se es deportista.

4. Comer poca cantidad en cada comida. Mal pensado si uno cree firmemente que por comer poco se adelgaza más. Al revés, el cuerpo nota una carencia de alimentos y guarda las reservas grasas para no dañar el funcionamientos del organismo y ahí sí se engorda.

5. Comer sólo pasta antes de una competición. Puede parecer razonable por la cantidad de carbohidratos que contiene cada plato de pasta, pero todo en exceso no es bueno y una vez superada la prueba , casi siempre, suele aparecer el efecto rebote.

6. No comer nada en las horas previas al entrenamiento. De acuerdo que no conviene llamar a un catering y sentarse a la mesa con mantel, cuchara y puchero, pero dado el número de calorías que se van a quemar, es aconsejable tomar algo que contenga 100g de hidratos de carbono para no quedarse nunca bajo mínimos y tener energía durante la práctica. Un plátano o una barrita energética serían las opciones más buscadas.

7. Como entreno y lo como puedo comer de todo. Fallo. Más sobre todo cuando está el estómago vacío. Cierto es que una persona que tiene una vida deportiva muy activa puede permitirse ese capricho que personas sedentarias deberían evitar, pero nunca es recomendable hacerlo cuando el estómago está vacío porque se come más de lo que el cuerpo está dispuesto a asimilar y puede provocar problemas de digestión en los entrenamientos.

Errores (alimenticios) más comunes en el deporte

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