Facebook Twitter RSS Reset

El Viaje de mi vida

saludos, hoy decidí publicar el primer capitulo de un fanfic en el que estoy trabajando, ambientado en la conocida serie pokemon, en especifico la 3ra generación, advierto a todo aquel que le pueda interesar que tendrá un contenido bastante peculiar, se saldrá un poco de la temática típica y habrán ocasiones en las que quizás pocos se sientan atraídos al fanfic en cuestión

Un joven llamado Matthew está a punto de vivir una aventura la cual no espera, llena de encuentros y despedidas, victorias y derrotas, y sobre todo con experiencias que lo cambiaran para siempre

Capítulo 1: el día cuando la conocí

Mi nombre es Matthew, un chico normal de 16 años, nadie demasiado interesante, vivo en un pueblo pequeño llamado villa raíz, un pueblo tranquilo, solo hay cuatro familias viviendo en este pequeño pueblo rural, están los “Ositia”, los “Biran”, los “Abedul” y por ultimo llegamos nosotros los “Blaine”

Mi hogar es una casa de dos plantas, al entrar observabas la sala de estar con un sofá orientado hacia el televisor a la izquierda del lugar, frente al sofá una pequeña mesa con una foto mía con mi padre y mi madre, al fondo del lugar se observaba una puerta y un pasillo que se desviaba hacia la derecha, la puerta daba hacia la cocina y el pasillo a unas escaleras que llevaban a la 2da planta, allí el pasillo seguía recto hasta la pared del fondo como un callejón, en los muros habían cuatro puertas, dos a la izquierda y dos a la derecha, la primera de la izquierda era un baño mientras que la segunda era el cuarto de mi madre Caroline, la primera de la derecha era otro baño mientras que la segunda era mi habitación, era una habitación típica con una cama, una biblioteca, una computadora, un armario junto a la cama y una pequeña mesa

Mi madre Caroline es una mujer muy bella, de estatura promedio, probablemente de 1,66 mts de alto, su cara aun lucia joven, sus ojos negros y su cabello negro y largo llegando hasta la mitad de su espalda, no pareciera que tuviera sus 35 años de edad, ella subió una mañana y toca a mi habitación llamándome

–Matthew el desayuno está listo, despierta y alístate que tenemos visitas para el desayuno

–Entendido madre, ¿puedo saber quién vino?

–Tendrás que averiguarlo así que baja rápido

Tras ese breve intercambio de palabras con mi madre salgo de mi cama con nada más que unos shorts muy cortos, siempre me gusto dormir así, mi aspecto no es de lo más sobresaliente, mido 1,75 mts de alto, quizá un poco alto pero nunca lo vi relevante, mi contextura es ligera, no soy obeso ni tampoco delgado, diría que soy término medio, mi cabello negro y un poco largo, quizás debería pedirle a mi madre que me lo corte pero no me molesta y parece que a ella tampoco

Voy a mi armario y visto como suelo vestir en casa, unos jeans azules con su cinturón, una camisa negra y unos zapatos de color gris, voy al baño y me cepillo los dientes mientras me pregunto en mi mente quien podría ser la visita, nunca he sido cercano a nadie de villa raíz, tampoco soy el más conversador con mi madre ni mi padre y menos cuando se separaron

mis padres se separaron hace unos cuatro años, al parecer dejaron de llevarse bien como pareja, pero aun después de la separación están en buenos términos, y mi padre Norman viene a visitarme almenos una vez a la semana, actualmente vive un poco lejos en una ciudad un poco más grande llamada Ciudad Petalia, desde aquí son mínimo 24 horas de viaje, viene a visitarme y platicamos un poco pero no digo gran cosa, solo lo de siempre, algo de lectura, ayudar a mi madre con el jardín e ir al pueblo vecino a comprar los víveres de la semana

En villa raíz no hay comercios para abastecernos adecuadamente, por lo que cada familia hace un viaje a la semana y compra sus víveres, cada familia reúne fondos a su manera, mi madre es una reconocida florista por lo que cada que viajo al pueblo hago las entregas y hago las compras, el pueblo se llama “Lycia” debido a una flor muy bella que parece una margarita la cual tiene ese nombre, la flor Lycia creía allí y la gente de la ciudad le gustaba tenerla con otras flores para complementarlas, de allí es de donde mi madre obtiene fondos, eso y el dinero que le da mi padre de su trabajo

Al terminar de cepillar mis dientes bajo y para mi sorpresa hay una chica de mi edad llamada Aura, es una chica bastante activa, de rostro joven, con cabello largo como el de mi madre pero de color castaño claro, una blusa roja con un gorro de tela rojo y unos pantaloncillos negros junto a sus zapatos deportivos rojos, rara vez la veo pues es la nieta de un científico muy reconocido, el profesor Abedul, y su estudio es lo que me distancia de todo el mundo, Aura al ver mi inexpresivo rostro saluda con una gran sonrisa

–Hola Mat, hace semanas no te veía, estaba de regreso de mis viajes y pensé en hacerte una visita, ¿ya tienes un pokemon?

en ese momento lo recordé, hoy en día vivimos en un muy llamado pokemundo, existen unas criaturas increíbles llamadas pokemons, tienen grandes habilidades pero a diferencia de lo que para mí era todo el mundo nunca fueron algo para centrar mi vida, respeto a los pokemons y a sus entrenadores quienes entrenan a estas criaturas para fortalecerlas y formar vínculos pero nunca sentí que era mi vocación, Aura es una entrenadora pokemon y le encantaba presumir de la cantidad de pokemons que ella poseía, mi padre también, de hecho es líder de un gimnasio pokemon, un establecimiento donde los entrenadores luchan contra el líder para demostrar su valía y conseguir medallas que demostraban su fortaleza, todo estaba girando alrededor de los pokemons y eso nunca lo entendí, al recordar esa clara diferencia en mi personalidad le respondo con la misma mirada seca e inexpresiva

–Hola Aura, para nada, ya te lo había aclarado, respeto a los pokemons mas no soy un fan de ellos

–¿¡Que!?, es increíble que no tengas un pokemon propio!, ¡debes de ser el único chico en Hoenn que no tiene uno!

en mi cabeza solo pensé “aquí vamos de nuevo” estas discusiones ocurren cada que viene, quiere que me apasione por los pokemons como ella pero no es mi naturaleza, siempre discutimos pero nunca quedamos en malos términos sin embargo no quería discutir antes del desayuno, sería una molestia

–Aura llevemos la fiesta en paz ¿sí?, vamos a desayunar y las discusiones no se llevan a la mesa

–Si, tienes razón, es solo que…….

En ese momento la interrumpo completando su oración, sabía exactamente lo que ella iba a decir

–Quieres que me apasione por los pokemons pero te lo he dicho, no lo hacen, si, son impresionantes mas no son mi vocación, almenos por ahora

Aura se desilusiona y baja la mirada, giro a ver a mi madre y ella me pone una mala cara, como si quisiera reprenderme por mi actitud, pero siempre es lo mismo aunque esta vez se veía mas decaída de lo normal, no pude evitar compadecerme de ella por lo que hice un comentario que cambiaría mi vida

–Escucha Aura, Mas tarde debo ir a buscar algunas cosas en Lycia, hagamos lo siguiente, me acompañaras y veré las cosas más de cerca para verificar esa gran pasión tuya de primera mano

Aura al escucharme levanta la cabeza sorprendida e inmediatamente se anima

–¡Hecho Mat!

El desayuno ocurrió de manera tranquila, mi madre y Aura hablaban de trivialidades como el jardín, la calma en villa raíz, la deliciosa brisa de las mañanas y demás, al terminar de comer recordé que debía ir a buscar los víveres por lo que subí a mi habitación y tomo una mochila negra la cual era un poco grande, me cubría un poco más que la espalda, mi madre no tenía pedidos que entregar así que salí con la mochila vacía, al bajar y verlas platicando recordé lo que dije sin pensar

Suspiro con una leve frustración arrepintiéndome de mi comentario “cierto, rayos debí pensar antes de hablar” lo digo en voz baja para que no me oyeran, Aura voltea su mirada hacia mi poco después, por lo que se levanta con una cara decidida, estaba empeñada a introducirme al mundo de los pokemons, y así partimos a Lycia, por el camino encontramos algunos entrenadores pokemon que rondaban los alrededores, Aura los enfrenta cada vez, siempre usando su primer pokemon, un gallo erguido en dos patas con garras afiladas y una voz un tanto aguda, su nombre era Combusken, se notaba que ese pokemon era poderoso, vencía a sus rivales una y otra vez, nunca me imaginé ver ese despliegue de disciplina y fuerza, se veía interesante pero no era nada que me tambaleara los cimientos como a Aura, llegamos a Lycia donde rápidamente compramos los víveres, aunque debíamos regresar seguimos un poco más allá de la ciudad, Aura me comento de un sitio donde crecen bayas por lo que decidimos que sería buena idea ir y recogerlas, esa decisión se quedaría conmigo para siempre

me alegro al ver los arbustos de bayas pues se veían bien maduros, eran bayas aranja, batas del tamaño de un puño y color azul, eran muy dulces pero cuando las voy a recoger escucho unos aullidos, mi madre estaba esperando los víveres pues debía hacer el almuerzo pero no podía irme sin averiguar de qué se trataban esos aullidos, le di mi mochila con las compras a Aura y le dije

–Aura creo que escuche algo, mi madre estará esperando esto pero no lo sé, algo me dice que debo ver qué sucede

–¿Mat?, ¿estás seguro?, el cielo se está oscureciendo y esas nubes que cubren el sol parecen de tormenta

–Si me voy la curiosidad me va a carcomer vivo, además dije que vería de primera mano el mundo de los pokemons, toma la mochila y dile a mi madre que llegare dentro de poco

–Está bien, pero tu llévate la mía, hay algo para comer por si te atrapa la tormenta, un botiquín de primeros auxilios, nunca sabes lo que pasara, y claro mi ropa ¡pero eso no lo veas!

Al ver que se sonroja al mencionar su ropa solo me rio y le respondo con una leve sonrisa en el rostro

–Relájate, no es como si fuera un fetichista de esas cosas

Aura sonríe al verme y comenta

–Es la primera vez que te veo sonreír desde hace años Mat, no digo que no sonrías pero almenos

frente a mí no sueles reírte y bueno, es algo que no esperaba

–En fin, ve, mi madre debe de estar esperando, creo que llegare unos 30 minutos después de ti

–Espera Mat, llévate mi Combusken

–No Aura, quizás sea una insensatez de mi parte pero es tu pokemon, no usare a tus compañeros en mi beneficio

Entiendo, solo no te metas en problemas

–Tranquila, si algo pasa saldré corriendo cual gallina………. Sin ofender a tu compañero

Aura se ríe de mi mala broma y se tranquiliza, se aleja con la mochila de las compras mientras yo avanzo un poco más, escucho de nuevo los aullidos más allá de unos arbustos, reviso la zona con cuidado y para mi sorpresa habían dos lobos de gran tamaño, con pelaje rondando entre negros y grises, ambos rodeando a un pokemon que parecía una mujer de cabello verde, vestido y algo incrustado en el pecho, el pokemon del vestido estaba sangrando desde su frente, me tomo un tiempo analizar y ver si podía hacer algo, recuerdo que tengo la mochila de Aura, allí debería de estar un dispositivo llamado pokedex, nunca deja de hablar de eso, es un aparato que identifica a los pokemons dando sus nombres y una descripción ligera, lo uso muchas veces para intentar introducirme en el mundo pokemon, lo saco de un bolsillo lateral y veo que los lobos tienen por nombre “Migthyena” y el pokemon con forma de mujer tiene de nombre “Gardevoir”, me preguntaba qué hacer, esto teóricamente es la naturaleza pero no sé si puedo estar de acuerdo con lo que sucede, noto que los lobos se preparan para atacar a ese pokemon herido sin pensar corro hasta ellos y embisto a uno con mi hombro, de inmediato sabía que la situación era grave, ambos Migthyena me atacan, siendo un endeble chico de 16 años no había mucho que podía hacer para salir de esa, uno llega desde mi izquierda, a duras penas logro evitar su mordida pero su compañero llega desde el lado opuesto mordiendo mi hombro derecho, sentí como sus dientes atravesaban la carne y llegaban al hueso, pude resistir el dolor gracias a la adrenalina que fluía en mi cuerpo pero pensé que ese era mi final, cuando llegas a esa conclusión ves todo mas lento, llego a notar a aquel pokemon mirándome con una gran cara de preocupación, las garras del Migthyena estaba haciendo rasguños serios en mi costado, cortando la camisa negra que portaba mientras el otro se posa en mi rango de visión preparándose para venir a mi rostro, muy a mi suerte empieza a llover y cae un rayo, fue tan ruidoso que ambos Migthyena se asustaron, el que me mordía me soltó y ambos salieron huyendo, en ningún momento pensé en mí, solo me preocupaba de ese pokemon que estaba inconsciente en el suelo, me acerco rápidamente y le cargo como cargaría a una mujer, con ese pokemon en brazos corro hasta Lycia, por desgracia todos los locales, tiendas y casas estaban cerrados y nadie escuchaba mis gritos de auxilio, no podía esperar por lo que seguí corriendo buscando refugio de la lluvia

De camino a villa raíz veo una cabaña abandonada, nunca le había prestado atención, la lluvia había hecho el camino un barrizal por lo que sería mala idea seguir corriendo con ese pokemon en brazos, entro sin dudarlo y veo un colchón sucio y polvoriento, deje al pokemon allí y recordé que Aura hablo de un botiquín de primeros auxilios, lo saco de la mochila y veo al pokemon hiperventilándose, toco su frente y noto que está caliente, no tenía mucho para solucionarlo, solo pude limpiar sus heridas con alcohol y vendarlas, no era un experto pero parecía funcionar, al terminar no quedo mucho para mí, me concentre y con lo que quedo vende mis arañazos en mi costado, mi hombro estaba demasiado mal como para que unas pocas vendas fueran suficientes, además mi costado sangraba más, tras unos minutos el dolor de mis heridas llega repentinamente, fue una sensación horrible, estaba cuidado de que Gardevoir durmiera pero el dolor fue tal que termine perdiendo el conocimiento sentado en la pared, al despertar el cielo estaba despejado y soleado, parecía que fueran las 2:00 PM, miro al colchón y Gardevoir no está allí, rápidamente noto que está a mi lado, a unos centímetros de mí, se despierta y me mira con una cara que reflejaba una obvia preocupación, me alivie al verle mejor, se sienta frente a mi, con mi mano izquierda toco su frente, Gardevoir solo desvía su mirada

–Bueno parece que ha bajado tu temperatura, quizás el descanso te ayudo a recuperarte, pero aun necesitas ayuda

El pokemon frente a mi señala con su mano mi hombro derecho el cual no movía para evitar el dolor

–Estoy bien, no pasa nada, lo importante es que nos podemos mover, así que hay que seguir, estoy seguro de que corrí un buen trecho, no debe quedar demasiado para llegar a mi hogar

repentinamente escucho un gruñido del estómago del pokemon el cual sostiene su abdomen, comprendí que tenía hambre, Aura dijo algo de comida así que saque lo que tenía, eran algunas bayas, las que encontramos parece, no quise ahondar más en la mochila, saco las aranjas y se las entrego a Gardevoir

–Tomate tu tiempo, debes tener mucha hambre

Habían un total de 6 bayas aranjas, aunque era mucho por su tamaño, las comió una tras otra, tenía algo de hambre pero no mucho así que decidí dejarle comer, cuando le quedaba la última me miro y vio que no tenía nada para mí, estira su mano y ofrece la baya, se veía con mucha preocupación pero le devuelvo la baya

–Relájate, estoy bien, enserio, tú lo necesitas más que yo

el pokemon solo sonríe y termina de comer, en ese momento supe que era hora de moverse, ambos podíamos empeorar de un momento a otro, no teníamos tiempo que perder

–Bueno, es hora de moverse

Intento levantarme pero al moverme el hombro me duele con una intensidad indescriptible, mi rostro se retorció al sentir tal dolor, logro pararme con dificultad pero pierdo el equilibrio, cuando supo que caería Gardevoir me sostiene y pasa mi brazo izquierdo por detrás de su cabeza, asiento con la cabeza y ambos anduvimos ayudándonos mutuamente, llegamos a villa raíz aproximadamente 2 horas después, fue extenuante, Aura estaba en la entrada de la ciudad preocupada, al verme grita

–¡Matthew!, ¿¡Que te paso!?

Corre hacia nosotros, no pude responderle, cuando ella estaba cerca pierdo el conocimiento, quizás por el dolor, quizás por el cansancio o porque perdí mucha sangre, no lo sé, solo sé que más me preocupaba ese pokemon que iba conmigo

No comments yet.

Leave a Comment